'Titanic. Historia de un fenómeno'

'Titanic' cumple 20 años. ¿Recuerda qué fue lo más importante del mundo en 1998?

La película celebra las dos décadas de su estreno, cuando el rodaje más caro de la historia del cine hasta ese momento se convirtió en el gran acontecimiento de finales del siglo XX

Foto: James Cameron, Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en un momento del rodaje. (Merie W. Wallace/Paramount)
James Cameron, Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en un momento del rodaje. (Merie W. Wallace/Paramount)

¡Usted, sí, usted! ¿Recuerda dónde estaba en enero de 1998? ¿No? Pues probablemente haciendo cola en la taquilla del cine de su ciudad, esperando ver por primera —o enésima— vez 'Titanic'. Y no diga que no, porque, independientemente de si en 1998 usted llevaba 'brackets' o ya criaba bien de pelo en las axilas, de alguna forma tuvo que llegar 'Titanic' a convertirse en la película más taquillera de la historia —hoy la segunda, tras 'Avatar' (2009)— y en uno de los fenómenos culturales más populares de los anales del cine, que este 19 de diciembre —en España el próximo 8 de enero— cumple 20 años de su estreno. 20 años, sí; no frunza el ceño que se le remarcan las arrugas. ¿Sabía que hubo un momento en el que Fox pensó que Macaulay Culkin sería el actor ideal para protagonizar la película? ¿O que la idea de que Céline Dion cantase 'My Heart Will Go On' se pergeñó a espaldas de James Cameron, que no quería que una canción "cursi y previsible" le restase seriedad a su drama histórico?

Portada de 'Titanic'. Historia de un fenómeno'
Portada de 'Titanic'. Historia de un fenómeno'

"'Titanic' fue un acontecimiento, una película que trastocó el mundo del cine porque sobrepasó todos los límites: superó el presupuesto de la época, la duración y el tipo de películas que se estaban haciendo en los años 90", explica Jose Madrid, autor de 'Titanic. Historia de un fenómeno', el único libro en castellano sobre la película, en el que desvela los entresijos de un rodaje descomunal, analiza el acontecimiento cultural que supuso el estreno de la película y lo que, dos décadas después, queda de ese seísmo febril que acaparó las carteleras, las conversaciones y las carpetas del mundo entero.

"Todo ha sido tan loco estos últimos días: yo corriendo asustada en mitad del agua congelada. Muy cansada. Y queda más. Hiperventilando y desmayándome. Lloré un montón la pasada noche por un montón de razones acumuladas. Quiero irme a casa ahora. Realmente quiero dar un paseo en un autobús de Londres", escribió una desesperada Kate Winslet en el diario en el que relató su experiencia en su primer gran rodaje hollywoodiense como protagonista, el que marcaría definitivamente su ascenso al estrellato. Tenía 23 años. La misma edad que Leonardo Di Caprio.

"Fue un rodaje infernal", cuenta Madrid. "Ella pasó frío, pero se negó a ponerse un traje de neopreno, para que no se le viese bajo el vestido que tenía que llevar en la última parte, cuando ocurre el hundimiento, el que por cierto le tuvieron que recortar como una minifalda para que pudiese andar bajo el agua, que le llegaba a la altura del pecho. Tuvo que ser muy duro trabajar de noche durante cuatro meses, que fue lo que tardaron en rodar las escenas del naufragio. La gente trabajaba de noche y dormía de día. Una estrella de verdad no hubiese hecho este tipo de secuencias; pero James Cameron se encontró con dos jóvenes que estaban dispuestos a hacerlo todo, aunque del guión sí que quisieron cambiar algunas cosas. Leonardo DiCaprio y Kate Winslet tuvieron dobles, obviamente, pero no tanto como la gente cree; de hecho, muchas de las secuencias las hicieron ellos mismos, siempre con buzos de seguridad. Eran muy jóvenes y DiCaprio cobró dos millones y medio de dólares y Kate Winslet dos, cuando Julia Roberts, por ejemplo, hubiera cobrado 20 y le hubiera dicho a James Cameron que '¡por aquí!' iba a hacer ella la secuencia del agua o a llevar ese vestido en el agua".

Pero ¿por qué se arriesgó Cameron al elegir a dos actores apenas conocidos para protagonizar una película que costó unos —hasta entonces impensables— 200 millones de dólares, que tardaría en rodarse siete largos meses y que requirió de un plató de 161.000 metros cuadrados en el que trabajaron más de 1.500 obreros, sin entrar en las dimensiones del equipo técnico y artístico de la superproducción más ambiciosa del siglo XX? "Cameron quería que no fueran estrellas y que fueran muy jóvenes, porque el naufragio del Titanic ya quedaba muy lejos y, si quería contar la película como una historia de amor, los protagonistas no podían ser niños", explica Madrid. "Y si quería contarla como el 'flashback' de una superviviente, no podían ser muy mayores; ten en cuenta que en la película, la Rose anciana tiene 101 años".

El rodaje requirió de un plató de 161.000 metros cuadrados en el que trabajaron más de 1.500 obreros

Sus opciones fueron entonces Winslet, una actriz británica —ella misma no soporta el acento americano que impostó para el personaje de Rose Dewitt Bukater— que se había hecho algo de nombre en el circuito independiente con su papel en 'Criaturas celestiales' de Peter Jackson, y un DiCaprio que se debatía entre protagonizar 'Titanic' o hacer de actor porno en 'Boogie Nights' y que no acababa de convencer del todo a Cameron. "Una fecha decisiva para que Leonardo se decantase por Jack Dawson tuvo lugar en mayo de 1996, durante el Festival de Cannes. Kate Winslet participó activamente en su decisión", desvela Madrid en su libro. "Decidida a convencerle para formar parte de 'Titanic' junto a ella, se escabulló de una rueda de prensa y averiguó cuál era la habitación en la que se alojaba. 'Voy a convencerle, no haré la película sin él', pensaba en aquellos momentos la británica. Una vez llegó al hotel, a la actriz no le costó demasiado trabajo acceder a DiCaprio y mantener una larga conversación con él. Sus argumentos fueron convincentes ya que, poco tiempo después, Leo firmaba el contrato para convertirse en Jack Dawson".

Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en una de las escenas más icónicas de 'Titanic'. (Fox)
Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en una de las escenas más icónicas de 'Titanic'. (Fox)

Aun así, DiCaprio nunca estuvo totalmente conforme con su papel. "Leo quería un personaje más tridimensional y le pedía cambios en el guión a Cameron, pero Cameron quería algo así como un joven Gary Cooper, un arquetipo, como las estrellas del Hollywood de antes", analiza Madrid. "Por eso tiene una relación de amor-odio con la película. Nada más terminar el rodaje dijo que, con todo el respeto a sus compañeros, no le iba ese tipo de cine. Ahora hace películas caras, pero más tipo cine de autor, un cine más periférico. Ni siquiera fue al reestreno de la película, ni participó en los documentales de los extras del DVD".

Decían que iba a ser un desastre, que iba a ser como 'La isla de las cabezas cortadas' o 'Las puertas del cielo'

El primer día de noviembre de 1997, la película se proyectó por primera vez en el Orchard Hall del barrio de Shibuya de Tokio. Y después de ver las reacciones del público que acudió a verla, James Cameron respiró tranquilo sabiendo que su película iba a ser un éxito. "'Titanic' fue la película de la que más se habló y escribió en su época, aunque fuese para mal, porque decían que iba a ser un desastre, que quién iba a querer verla, que iba a ser como 'La isla de las cabezas cortadas' o 'Las puertas del cielo' [dos de los más grandes descalabros en taquilla de la historia de Hollywood]", recuerda el autor de 'Titanic. Historia de un fenómeno'. "Pero acabó ganando 400.000 Oscar [11, para ser exactos] y consiguiendo el favor del público".

Billy Zane y Kate Winslet en otra escena de 'Titanic'. (Fox)
Billy Zane y Kate Winslet en otra escena de 'Titanic'. (Fox)

"Yo creo que la única película que se puede comparar en popularidad con 'Lo que el viento se llevó' es sin duda 'Titanic'. Y, de hecho, yo diría que ahora que la popularidad de 'Lo que el viento se llevó' está decreciendo por estas polémicas absurdas que hay en Estados Unidos sobre si era racista o no, yo diría que 'Titanic' es la película más famosa del siglo XXI. Este tipo de películas solo pasan una vez cada muchas décadas, cuando se dan unas circunstancias . Las dos son las películas más caras de su momento, en una época en la que los estudios tenían dinero y no les importaba gastarlo para reunir lo mejor de lo mejor: el de vestuario lo hacía mejor que nadie, cogían al mejor director de Fotografía…", analiza Madrid.

La única película que se puede comparar en popularidad con 'Lo que el viento se llevó' es sin duda 'Titanic'

"Pero esto no se puede volver a repetir", lamenta. Por muy comercial que parezca a primera vista, Cameron se la jugó apostando por un melodrama protagonizado por dos actores muy jóvenes y que, además, empezaba con una introducción sobre una expedición científica hasta los restos del naufragio con un estilo más bien documental. "Los estudios de Hollywood antes estaban dirigidos por gente que amaba el cine y ahora son conglomerados de empresas, multinacionales —acabamos de ver que Disney ha fagocitado a 20th Century Fox, estudio para el que James Cameron ha trabajado durante muchos años, así que ahora trabajará para Disney— que lo único que quieren es ganar dinero y ganarlo lo más rápido posible, y entonces apuestan sobre seguro. Son accionistas, no gente a la que les guste en cine. Cosa que te puedes llevar a todos los gremios. Por eso 'Titanic' es única y no se ha repetido".

Una de las escenas del hundimiento del barco. (Fox)
Una de las escenas del hundimiento del barco. (Fox)

Veinte años después, 'Titanic' es la segunda película más taquillera de la historia, con una recaudación de 2.187 millones de dólares, pero también es mucho más. "La película tiene tanto poder emocional que es con lo que la gente se quedó", apunta Madrid. "Cuando en 1998 fui a verla, vi acción, vi la película más cara de la historia y vi un barco hundiéndose, pero con lo que me quedé fue con una señora mayor que vive la vida como ella quiere después de sufrir esa tragedia. Ese final entre 'new age' y existencialista. La gente se quedó con eso más que con cuánto se habían gastado".

"No se hablaba de otra cosa en el instituto. Fue divertidísimo", recuerda. "Luego lo viví en soledad, como un virus que le entró a todo el planeta pero que se les pasó al cabo de dos años, aunque a mí me infectó de por vida. Ya cuando entrabas en la carrera y, encima, estudiando Comunicación Audiovisual, daba un poco de vergüenza decir que te gustaba 'Titanic', porque no era Tarkovsky o la 'Trilogía de Apu'. La gente suele ser un poco reticente porque es un melodrama, un género eminentemente femenino, como los de Douglas Sirk, y que triunfase una película en principio dirigida a mujeres, un melodrama sobre sentimientos, que no es sutil, donde todo es muy obvio, siempre se discute más que un fenómeno más masculino, como 'Star Wars'. Pero yo pensaba, ¿qué es lo que le ha pasado al planeta para que se haya olvidado de esto que pasó en 1998 y que fue lo más importante del mundo?".

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