España pasó por Cannes... como si fuera Eurovisión

Sí, vale, las comparaciones son (casi) siempre odiosas pero es que a veces lo ponen tan a huevo...

Foto: Antonio Banderas en Cannes. (Reuters)
Antonio Banderas en Cannes. (Reuters)

Aunque los 'Furtivos' estamos sobre todo pendientes del cine, cómo no reparar en el histórico gallo de Manel Navarro, ese jovenzuelo disfrazado de cantante que consiguió para España el último puesto en el por otra parte deplorable concurso de Eurovisión. Dicho esto, no está de más echar un vistazo al papelón que hace nuestra industria cinematográfica en el espléndido Festival de Cannes, que acaba de cumplir 70 años y sigue en plena forma.

Cannes es mucho Cannes. Por su alfombra roja siempre tapizada de glamour pasan actores y actrices; directores y productores, gentes todas del mundo del espectáculo que hacen del cine una de las industrias más fascinantes del universo mundo. Celebrando este 70 aniversario han pisado la alfombra al inicio de las proyecciones oficiales mas de 300 representantes del estrellato mundial. Pocas figuras españolas invitadas al 'paseíllo': Antonio Banderas fue el primero. También Emma Suárez por su participación en 'Las hijas de Abrili, del mexicano Michel Franco, premio del jurado de 'Un Certain Regard'. Y casi al final, en pasarela de gala benéfica, Paz Vega.

Por eso a este magnífico evento acuden miles de asistentes año tras año. Por eso los medios de comunicación están ahí con su enjambre de periodistas micrófono en mano o cámara al hombro, para llevar el festival de festivales a través de agencias, prensa, radios, televisiones y demás soportes, a casi todos los rincones de la Tierra.

De los mil ochocientos certámenes de cine que se celebran en el mundo (algunos incluso pretenden serlo), nada hay que se parezca a Cannes. Están Venecia y Berlín, sí, pero a distancia, aún a mucha distancia. Este año, 2017, pasará a nuestra historia porque su jurado lo ha presidido, por primera vez, un español: Pedro Almodóvar. Los últimos años ocuparon su puesto Tim Burton, Robert de Niro, Nino Moretti, Steven Spielberg, Jane Campion, los hermanos Coen y George Miller. Casi nada.

¿Una Palma de Oro poco española?

El aclamado manchego nos hace evocar que uno de los mismísimos hermanos Lumière, Louis, fue el presidente de la primera edición, que habría de empezar el 1 de septiembre de 1939, justo el día en el que las tropas alemanas invadían Polonia...

Cancelado por la segunda Guerra Mundial, el festival apenas pudo ofrecer una película: 'El jorobado de Notre Dame', de William Dieterle. Cannes empezaría oficialmente a contar sus 70 ediciones a partir de 1946, acabado ya el conflicto que ensangrentó medio mundo.

En 70 ediciones solo 'Viridiana', de Luis Buñuel, logró alzarse con la Palma de Oro

La 'Palma de Oro', su máximo galardón, ha sido otorgada a películas de Estados Unidos en trece ocasiones; once han ido a filmes italianos; diez al Reino Unido y nueve a Francia. Entre diecisiete países se han repartido los restantes veintisiete primeros premios, uno de ellos para la española 'Viridiana', de Luis Buñuel, en 1961.

Tenemos que reconocer que los cineastas españoles no han sido nunca muy apreciados por los jurados de Cannes, excepción hecha de Carlos Saura, Alejandro Amenábar, Pedro Almodóvar y Víctor Erice, quienes han logrado, aún sin 'Palma de Oro', situar sus películas en el palmarés casi cada vez que han competido.

También para el recuerdo, aquel revolucionario Mayo del 68, cuando el festival volvió a ser suspendido por iniciativa de los más distinguidos directores de la época, entre ellos los franceses Godard, Truffaut y Resnais, y el español Carlos Saura, que tenía a punto la proyección de su 'Peppermint frappé'.

El caso es que después de su septuagésima edición, Cannes sigue reinando y no hay a la vista aspirantes al trono. Con una organización modélica, su presidente y su director general tienen funciones muy definidas y son apoyados por un consejo de notables donde están representados todos los sectores de la industria, Gobierno y sindicatos incluidos. En este Consejo hay siempre un representante de la industria extranjera, puesto que ocupó durante ocho años el productor español Andrés Vicente Gómez.

Cannes da hoy cabida a todos los movimientos creativos y tecnológicos con que nos sorprende la industria cinematográfica. En la selección de películas del Festival, gracias a sus diferentes secciones, se han visto estrenos de hasta 47 países diferentes. Largometrajes, cortometrajes e incluso una serie de filmes en realidad virtual (RV) se han dado cita este año. Cannes ha dado el pistoletazo de salida a esta nueva tecnología de narrar historias o noticias.

Mínima presencia patria

Pero en 2017, más allá del omnipresente Almodóvar pisando alfombra roja varias veces al día, la presencia española, ay, es mínima. Ausentes nuestros distribuidores en el mercado de los grandes títulos independientes, la concurrencia del sector es testimonial; esto es, apenas media docena de pequeños empresarios que tratan de adquirir, a bajo precio, películas de dudosa salida comercial.

Ante la vigilante mirada del ICAA, el ICEX, la Film Comission y otras agencias españolas, los supuestos exportadores nacionales se agrupan en un solo stand, confundidos unos con otros y perdidos en la inmensidad de un mercado en el que los países procuran mostrar su poderío. Hay excepciones como la de Filmax que confirma su interés por las ventas internacionales, instalado en su gran stand del Mercado.

En las importantes secciones del Festival no hay ninguna película española. No estamos, ni de perfil, en el certamen más importante del mundo

Para más inri, en las importantes secciones del Festival no hay ninguna película española. A quienes oyen decir que se han producido 200 filmes en nuestro país durante 2016, les sorprenderá nuestra ausencia. Pero los que conocen un poco este mundillo saben que la mayoría de nuestros largometrajes son documentales y producciones con un coste medio de cinematografías subdesarrolladas. De ahí que no estemos, ni de perfil, en el certamen de cine más importante del mundo.

Y es que no hacemos sino recoger la cosecha de una política cinematográfica que desde hace años resulta muy poco eficaz por improvisada, que hace que nuestras películas no tengan interés alguno fuera de nuestro país, aunque aquí al menos el público se interesa por las muy promocionadas por las televisiones privadas, productoras de las mismas. Para competir en los Festivales Internacionales se necesitan obras innovadoras y profundas, con calidades cinematográficas capaces de sorprender. Mientras sigamos haciendo comedias en formato de episodios de televisión comercial, alargados a 90 minutos, poco tenemos que hacer en Cannes y similares certámenes. Más de cincuenta largometrajes al año tienen una asistencia media de 2.000 espectadores por película (alguna de ellas ha logrado sentar en una sala solamente a seis-valientes-seis, nada menos, o nada más); sin embargo en Cannes se debate la futura presencia de 'Netflix' si no accede a estrenar sus películas en las salas antes de difundirlas por sus canales de VOD; el futuro inmediato de la Realidad Virtual; y se reflexiona mediante talleres, conferencias y clases magistrales, como la de Alfonso Cuaron, todo lo que preocupa a nuestra Industria en sus aspectos creativos y comerciales. Ademas de la organización del Festival, actúa como agente muy activo el Centre National de la Cinematographie francés. El poderoso CNC, dotado con un presupuesto más de 10 veces superior al de nuestro ICAA.

España "ha salido de Cannes"; de pintar en la industria cinematográfica y de competir con lo mejor del mundo. Y debería volver...

Recomendamos, mientras tanto, a todos aquellos productores interesados en nuestra industria de cine -y en la de fuera- que se den una vuelta por Cannes. Hace buen tiempo y, además, siempre se aprende algo.

Continuará...

Cultura

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios