entrevista a pedro farré

El único exdirectivo de la SGAE en prisión: "Soy un cabeza de turco"

El exdirector de Relaciones Corporativas, condenado a dos años y medio de cárcel por gastar casi 40.000 euros en prostitutas, alcohol y drogas con cargo a la entidad, publica 'Cazado'

Foto: Pedro Farré publica 'Cazado' (Richard Diaz Rodríguez)
Pedro Farré publica 'Cazado' (Richard Diaz Rodríguez)

La SGAE como una bomba de relojería molesta para todos. Para el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba, para el PP de José María Aznar y Mariano Rajoy, para las tecnológicas, para los medios de comunicación, para los internautas, para la sociedad... Pedro Farré, exdirector de Relaciones Corporativas de la entidad, exdirector del departamento encargado de la lucha contra la piratería que impulsó la Ley Sinde y el canon digital y muy cercano a Eduardo Teddy Bautista, es el único miembro de la entidad procesado, juzgado y condenado por apropiación indebida.

En 2014 el juez Ruz de la Audiencia Nacional le condenó a dos años y medio de cárcel por gastar casi 40.000 euros con su tarjeta corportativa en prostitutas, alcohol y drogas. Entró en prisión en febrero de 2016 y hoy publica 'Cazado' (Península), un libro en el que desgrana los entresijos y los pulsos que mueven al 'lobby cultural' español y por donde se pasean nombres como Mariano Rajoy, Felipe González, Javier Solana, Soraya Sáenz de Santamaría, José María Lasalle, Francisco Camps, Luis Bárcenas, Francisco Correa, Iñaki Urdangarín, Diego Torres, Ignacio Polanco, José María Álvarez-Pallete, la agencia Método 3 así como agentes del CNI, jueces, fiscales, policías, guardias civiles y periodistas, o lo que el viene a llamar "la nueva Santa Inquisición".

En prisión entramos los soldados. Lo ves claramente cuando llegas allí. Cachuli, la Pantoja... En la cárcel no hay prominentes.

"No solo estuve con prostitutas, sino que aquellas fiestas, en ocasiones, estaban regadas con mucho alcohol y otras drogas. Yo las consumí. Y lo siento; la cagué. No soy perfecto. Podría decir aquí esa frase tan recurrente de 'no tengo nada de que arrepentirme'. Pero no es verdad. Tengo mucho de lo que arrepentirme, por ejemplo de aquellas farras", escribe. Farré dice que no es un libro de "exculpación" sino un ejercicio personal para entender las cloacas de un país plagado de corruptelas donde desliza más acusaciones que afirma hechos. Aun así, lo cierto es que 'Cazados' es un thriller de equilibrios de poder, redes de favores y espionaje que comienza con una llamada de un "agente-periodista", José Luis Cervero, diciéndole "te tenemos agarrado por los cojones" pocos días antes de su detención. Ya había abandonado la SGAE, donde trabajó entre 2002 y 2009, dos años antes de que explotase la operación Saga. "Aquellos que impulsaron la operación contra mi conocían los gastos en prostitutas y drogas". E insiste: la SGAE aprobó esos recibos. ¿Qué hubo detrás de la única detención y condena relacionada con la SGAE? Asegura en una entrevista con El Confidencial que ha optado por no preguntárselo, pero sí cree que fue "una cabeza de turco" y que había muchos más intereses tras su detención.

P: Lo primero que me gustaría saber cuál es su situación procesal. Fue condenado a dos años y medio de cárcel, entró en prisión en febrero de 2016 y ahora estamos sentados aquí [en una cafetería de un céntrico hotel madrileño].

R: Me dieron el tercer grado el miércoles pasado y ahora voy a dormir todos los días a prisión. Así estaré uno o dos meses, no lo sé. Como dicen los funcionarios allí, yo me la he comido a pulso y he estado sin salir de prisión un año y casi dos meses. Hago en mes y medio la mitad de la condena y entro en libertad condicional, con lo cual, ojalá, todo esto termine ya si no pasa nada.

P: Antes de entrar en materia, ¿cómo es entrar en la cárcel para un hombre tan bien posicionado en las altas esferas del poder y la política?

'Cazado. El hombre de la SGAE que sabía demasiado', de Pedro Farré (Península)
'Cazado. El hombre de la SGAE que sabía demasiado', de Pedro Farré (Península)

R: Es muy duro en lo personal, en lo familiar, a todos los niveles, porque ya no es solo entrar en prisión sino todo el juicio paralelo previo que, en mi caso, duró cuatro años. Nos olvidamos muchas veces de eso. La cárcel es muy dura físicamente porque hace frío, en invierno muchas veces no te puedes duchar con agua caliente, la comida es manifiestamente mejorable, porque no es verdad eso que dice el presidente de Cantabria de que las cárceles españolas son hoteles de lujo. No. Son lugares muy duros. La celda mide 1,5x4 metros con dos literas y dos personas encerradas completamente 14 horas diarias. Es muy duro, pero también es muy duro el juicio paralelo.

P: "La vida entre paréntesis" que dice usted.

R: He utilizado esa expresión porque la sensación que tiene uno es que no es dueño de su presente y no puede hacer planes de ningún tipo. ¿Qué es más duro la cárcel o el juicio paralelo? Es mucho más duro el juicio paralelo. Vas a la cárcel, es muy dura física y emocionalmente, huele fatal, ves gente sufrir infinitamente más de lo que he sufrido yo, pero es mucho más duro el fango, sentirte solo, sentir que tus amigos ya no están contigo, que ya no te descuelgan el teléfono igual ni te contratan.

P: Es el único directivo de la SGAE que ha acabado en la cárcel. ¿Es un chivo expiatorio?

R: [Piensa] No, es que en prisión entramos los soldados. Lo ves claramente cuando llegas allí. Cachuli, la Pantoja... En la cárcel no hay prominentes.

P: En el libro dice expresamente que es un "chivo expiatorio" u "objeto de un complot". ¿En qué basa esas conclusiones?

R: En cómo se me detuvo, en los momentos previos cuando un tipo muy siniestro se pone en contacto conmigo, cómo me presiona. Esa persona y los que le mandaran buscaban algo. Y ese algo, pienso humildemente, no era hacer justicia ni perseguir un hecho criminal. Eran otras cosas, y como yo no me avine a razones, me terminaron deteniendo. Yo soy responsable y ya no me siento inocente. Siento que he cometido errores y ese fue uno, entre muchos. Yo no me estoy exculpando. En el libro hago autocrítica con mucha humildad, pero eso no es óbice para que no señale también lo que sucede en las siniestras cloacas del país.

Pedro Farré a la salida del juicio celebrado en la Audiencia Nacional en octubre de 2014 (Efe)
Pedro Farré a la salida del juicio celebrado en la Audiencia Nacional en octubre de 2014 (Efe)

P: La pregunta que yo me hago leyendo su libro, desde ese "te tenemos agarrado por los cojones" de la primera página, es ¿por qué? En el epílogo plantea varias hipótesis (una voladura para que no se note que la lentitud de la operación Saga, para hacer daño a Teddy Bautista, desprestigiar a los cuerpos de seguridad, querían a un colaborador...) sin afirmar ninguna. ¿Ha analizado ya qué querían de usted?

R: No. En los primeros meses te obsesionas con querer saberlo, pero por salud mental vi que podía ser cualquier cosa y decidí que no le iba a dedicar más tiempo. Expongo algunas hipótesis. Hay otras que por increíbles que parezcan incluso son más acertadas...

P: ¿Por qué ahora, entonces, decide escribir 'Cazado'?

R: Para explicarme los hechos, para entenderlos.

P: ¿Es una necesidad personal? ¿No hay 'vendetta'?

R: No, y ojalá nadie vea en este libro un ataque. No lo hay. No es un libro tampoco de revelaciones ni de 'scoops'. Es un libro que se lee como una novela, pero no lo es porque todos los hechos son reales, en el que intento narrar tres fracasos: el mío como persona y profesional, el de la SGAE como empresa que se pasó de la raya y no supo gestionar bien el número de enemigos que podía mantener y el de un país al que se le fue la olla.

P: Reconoce su culpabilidad en haber utilizado la tarjeta corporativa en prostíbulos y farras diversas e insiste en que esos recibos fueron aprobados por la SGAE, algo que, además, a la luz de la Saga quizás parece menor. ¿Se le ha tratado de forma desproporcionada?

Juicio en la Audiencia Nacional a Farré (Efe)
Juicio en la Audiencia Nacional a Farré (Efe)

R: Efectivamente pienso que el castigo es muy severo y cuando ves las cosas que pasan en el país, la SGAE por muy odiada que fuera era una empresa privada al 100%, que no recibía subvención alguna como no es el caso de Bankia que se le metió dinero público para salvarla de la quiebra. Son 37.000 euros, que es verdad que es mucho y que está mal, pero dos años y medio de prisión... Me he chupado un año y dos meses en ese espacio tan pequeño. Más luego el calvario previo de cuatro años de procesamiento en los que cada día tu vida está un poco más destrozada. Llevo así desde 2011. Muchos años para el pago con una tarjeta, que no es forzar una caja fuerte, y de una persona que manejaba un presupuesto de tres millones anuales. Desproporcionado no lo sé, pero sí muy severo.

P: Y si lo compara con, además de la lentitud del caso Saga, que en otras piezas separadas hayan sido absuelto por hecho similares Caco Senante, Teddy Bautista o Ramoncín...

​R: Todos absueltos sí, y la causa grande duerme el sueño de los justos en algún cajón de la Audiencia Nacional.

P: ¿Ve intencionalidad en esa demora?

R: No. Pienso que no deben saber por dónde agarrar eso. Esa operación se hizo un poco así...

P: Defíname ese "un poco así", porque desliza en el libro varias teorías. La que más repite es que el nuevo PSOE de Zapatero y Rubalcaba no quería una SGAE con Bautista al frente, que le molestaba. De hecho se pregunta, y leo: "¿habría intervenido la Guardia Civil la SGAE si Teddy Bautista hubiera abandona previamente la entidad o si no hubiese ganado nuevamente las elecciones celebradas el mismo día de su detención?" Le pregunto lo mismo: ¿si Teddy se hubiera jubilado o perdido, hubiera existido la Saga?

R: No. No hubiera existido. Creo que había un interés muy fuerte en ir a las elecciones del 20 de noviembre de 2011 sin ese señor al frente de esa entidad. Ese señor era molesto. No te olvides que en el debate en televisión en esas elecciones solo hay una cuestión de cultura y es el canon. Era un elemento de debate que estaba en la agenda. La batalla más grande entre lobbies de este país, la que tuvo más recursos, ha sido la del canon. Había mucho dinero en juego: eran 100 millones de euros anuales.

Había un interés muy fuerte en ir a las elecciones del 20 de noviembre de 2011 sin Bautista al frente de la entidad. Era molesto

P: Pero también apunta a otra circunstancia que podría haber propiciado la Saga: la intención de vincular la Gürtel con la SGAE.

R: Es una hipótesis que no la digo yo. Un periodista me comentó que un cargo del Ministerio de Interior le había dicho que alguien creyó que se podría vincular a Gürtel con SGAE con la Torre de la Música y Boadilla y que eso, y esto ya lo digo yo, también podría utilizarse electoralmente como también mi propio asunto. A mí me detienen un mes antes de las elecciones de noviembre: en octubre. Quizás alguien pensó que se me podía vincular... Estas cosas pasan.

P: ¿La Saga, entonces, ha sido una maniobra política y electoral?

R: No diría eso. Yo lo que me hago son preguntas.

P: Pero entiendo que habrá llegado a algunas conclusiones, sobre todo porque esas preguntas deslizan ciertas afirmaciones comprometidas conociendo, como relata, desde dentro la casa.

R: Yo prefiero hacerme preguntas. Creo que esa operación no fue casual, pero no puedo decir tajantemente tal. Me da la sensación de que hubo cosas raras tanto en la operación de intervención de la SGAE como en la mía, pero no puedo afirmar rotundamente que fuera una maniobra electoral. Tiene ese aroma. Las conspiraciones existen desde que en el mundo existe el concepto de poder y la gente lucha por él. Hay conspiraciones, complots, conjuras, sí.

Farré durante el juicio en 2014 (Efe)
Farré durante el juicio en 2014 (Efe)

P: Me interesa que hablemos de la relación SGAE con Nóos y Urdangarín. Hace hincapié en ese currículum de Urdangarín con una anotación al margen a mano que pone 2,71 millones, pero lo deja ahí. ¿Qué nos quiere decir?

R: Hay dos tipos de relación entre Nóos y la SGAE. Una, cuando la SGAE contrató al Instituto Nóos para trabajos de consultoría con un fee de 15.000 euros al mes. La otra es que cuando la SGAE empieza a restaurar el Palacio del Infante Don Luis, se da cuenta de que el coste es muy elevado y busca partners para que ocupen espacio allí y ayuden a sufragar con un alquiler el coste de las obras. Se contacta con una escuela de negocios de Barcelona muy importante, alguna ONG cultural y con Iñakli Urdangarín, que es esa anotación que aparece en el sumario de la causa principal. Es un currículo de Urdangarín con una anotación que pone Palacio de Boadilla y una cantidad que no sé qué significa. Está ahí. Y sí me consta que hubo conversaciones, que se abortaron porque el palacio no llegó a restaurarse, para que la sede de Nóos en Madrid estuviera allí.

P: Su thriller empieza con "te tenemos agarrado por los cojones". Esa llamada que le cambió la vida. ¿Cómo fue ese episodio?

R: Fue muy duro, pero no estoy seguro de que esa llamada fuera la que me cambió la vida. Lo que me cambió la vida fue empezar a trabajar en la SGAE. Fue muy duro y pasé un miedo aterrador porque me sentí seguido, constaté los seguimientos y pasé mucho miedo. Fueron 10 días desde la llamada a la detención de muchísimo miedo.

La gran ventaja de perderlo todo es que pierdes también el miedo

P: Cuando vio ese modus operandi empezando por la llamada, la detención que relata (y fue argumento de su defensa) sin garantías ni orden para ello, que ya le habían advertido de que Cervero no acabaría declarando en el juicio y como se han desarrollado las otras piezas separadas de la Saga, ¿piensa que ha sido una cabeza de turco?

R: Es posible. Esa sería la hipótesis más evidente. Que soy una cabeza de turco, pues sí, fui el único condenado de la SGAE y, curiosamente que es algo en lo que nadie ha reparado, una persona que dejó la entidad en 2009. Sí, es una hipótesis pero creo que hay más cosas. En este mundo de los dosieres, las actuaciones policiales y judiciales que se realizan en función de determinados intereses y no solo por el afán de búsqueda de la justicia, en este país de espionajes, conspiraciones, infiltrados y agentes dobles, todo esto parece de película pero es real. Lo que pasa es que nadie se atreve a decirlo. Es como lo de acabar las cenas en burdeles. Nadie se atreve a decirlo porque somos un país de hipócritas. Las conspiraciones existen y lo mismo pasa con los dosieres, que se guardan en un cajón y se sacan cuando interesa. Hago la pregunta ahí: ¿existiría el caso Pujol si en Cataluña no se hubiera iniciado un proceso soberanista? No respondo a la pregunta, pero me la quiero hacer. Parece verosímil pensar que había un dosier que se lleva alimentando hace 20 años y que se saca cuando conviene. No digo que los Pujol no hayan actuado mal, lo que digo es que también me parece mal que las cosas se saquen cuando conviene a según que intereses.

P: ¿Y ese es su caso, la conveniencia del momento?

El exdirector de Relaciones Corporativas de la SGAE) tras declarar en la Audiencia Nacional (Efe)
El exdirector de Relaciones Corporativas de la SGAE) tras declarar en la Audiencia Nacional (Efe)

R: Quizás. Es una hipótesis. Yo no creo en las casualidades. ¿Es una casualidad que la sentencia de las tarjetas black salga el mismo día en el que se decide dejar en libertad sin fianza a Urdangarín? Puede serlo, pero es que son tantas las casualidades. Me sorprende que no veamos de forma más crítica lo que sucede a nuestro alrededor. La gran ventaja de haberlo perdido todo, mi reputación, mi patrimonio, mi libertad, es que pierdes también el miedo. Ya no tengo miedo porque ahora soy una persona corriente y humilde, un preso que tiene ir a dormir a un lugar infecto, que no tiene nada, solo me tengo a mí y a mi verdad. Si la gente me quiere leer y creer, fenomenal, y si no, no pasa nada porque esto es un gran circo. Yo me siento muy tranquilo por haber hecho esa catársis.

P: Además de "la entidad más odiada de España", como dice, ¿qué es la SGAE?

R: Puedo decirte qué era: el lobby cultural más importante que ha tenido este país y uno de los más grandes del mundo. La quinta entidad en recaudación del mundo. Y ya no es eso. La SGAE ya está dinamitada y, además, no tiene ninguna posibilidad de volver a ser lo que fue. Es decir, los enemigos de la SGAE han ganado y hay que reconocerlo.

P: Pero en su libro indulta, de algún modo, a la SGAE porque no entra a valorar el caso Saga y todo los hechos delictivos que presuntamente se cometieron en la entidad. ¿No vio nada de lo que propició la entrada de la Guardia Civil en el Palacio de Longoria?

R: No. Si lo dijera, mentiría, y si lo hubiera dicho al que me dijo que me tenía agarrado de no sé donde y hubiera acusado a alguien, hubiera mentido. La SGAE y Teddy, hasta donde yo pude ver, cometió errores graves que han llevado a la destrucción de la empresa y de ellos mismos, y yo mismo los he cometido, pero delictivo no. Yo no vi a gente metiendo la mano. No digo que no existiera, digo que yo no lo vi y no puedo decir que la SGAE era un nido de corruptos. Es más, Teddy, que no es mi amigo y no tengo por qué defenderle, no me encaja en su perfil que metiera la mano. A él le movían el poder y otras cosas.

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