dover publica su nueva disco 'complications'

El diablo vuelve al rock (por fin)

Tras los bandazos por la electrónica y los sonidos africanos, Dover regresa al rock más potente y cercano a las raíces de su exitoso 'Devil came to me'

Foto: Dover publica su nuevo disco 'Complications'
Dover publica su nuevo disco 'Complications'

Dover ha vuelto, señores. No es que se hubiera ido porque no ha dejado de publicar discos pero, definitivamente, Dover ha vuelto a ser Dover. El grupo publica el lunes en formato digital y el martes en físico Complications, su nuevo álbum con el que vuelven a las raíces más rockeras y a la esencia de su disco más famoso Devil came to me tras los bandazos de sus dos últimos trabajos que se diluyeron por la música electrónica (Follow the city lights, 2006) y africana (I ka kené, 2010).

Complications es, pues, una vuelta a las raíces de la banda liderada por las hermanas Llanos. Estamos ante un disco de rock donde hay mejor conjunción con el pop, con la potencia y energía de antaño pero con tintes más melódicos y un tono menos oscuro. "Es volver a hacer rock pero no al que hicimos hace 15 años sino otro", explica Cristina. "Rock duro ya hicimos en su momento. No sabíamos qué canciones iban a salir pero teníamos claro que no iba a ser un disco de rock duro porque no nos apatecía. Esa es la verdad", añade Amparo. 

Cuando nos metemos a grabar en el local, lo que piense el mundo no es indiferente. Ni nos acordamos

La fuerza de las guitarras eléctricas y el desgarro de la voz de Cristina en Too late, el single con el que han ido calentando el lanzamiento, es toda una declaración de intenciones que ha sido celebrada por los fans del grupo. De eso comenzamos a hablar con Cristina y Amparo Llanos y Samuel Titos (al cuarto miembro de la banda, Jesús Antúnez, esa tarde le tocaban niños, explican). De la cantidad de comentarios que plagan las redes sociales del estilo "ya es hora que Dover vuelve a sonar a lo que son", "Dover vuelve a hacer buena música", "una guitarra eléctrica. Hay esperanza" o "cuánto echaba de menos a Dover". "Era la reacción que intuíamos porque nos decían continuamente: "por favor, volved al rock" y nosotros estábamos como ya veremos (risas). Así que lo recibimos bien. Al final es parte de nuestro trabajo. Tú sacas una cosa al mundo y la gente reacciona", afirma Amparo mientras que Cristina empieza a entonar a lo Bienvenido Mr. Marshall un "lo recibimos con alegría".

Una reconciliación con los fans, especialmente tras un último trabajo que no fue nada bien en crítica ni en ventas y que, por lo que explican, no se debe a un cálculo o premeditación. "Esos dos discos lo hicimos con toda la naturalidad. Otra cosa es la reacción de la gente. Cuando nos metemos a grabar en el local, lo que piense el mundo no es indiferente. Ni nos acordamos", dice Cristina. "Tenemos la suerte de tener un trabajo donde hacemos lo que nos apetece", añade su hermana.

Parece que en este país el único que arte existe es el cine. Es algo que me indigna mucho

La última gira Dover came to me (2013), cuentan a El Confidencial, es la culpable de esta vuelta al rock. Al terminar la gira de I ka kené, se plantearon desempolvar los temas del disco que les encumbró y "ponernos en forma con el rock". La gira "fue divertidísima. Nos lo pasamos tan bien que por eso nos apeteció otra vez tocar rock pero ha sido muy natural", afirma Amparo. "Así es todo lo que hacemos, aunque la gente crea que estamos ahí calculando, con conspiraciones y aquelarres", remacha Cristina.

Equilibrio entre rock y pop

Complications cabalga entre varios registros más rockeros y cañeros como Too late o Crush junto a temas más melódicos con un sonido más sencillo y con menos tensión como Four to the floor, Tragedy in Dover o Mystified. "Hay más equilibrio entre el pop y el rock, las melodías de pop de otros discos están más metidas en riffs y este es más equilibrado", apunta Samuel. "Creo que este disco tiene menos dureza de otros discos de rock nuestros y tiene, en cambio, una cosa rockera que quizás habíamos explorado menos y que es como más clásica. Es un sonido muy potente y limpio, mucho más que Devil came to me. Para mí es el disco que mejor suena a nivel técnico", dice Amparo. "Mucho más incluso que los discos que hemos grabado en el extranjero con productores extrajeros", termina la frase su hermana.

La clave de esto puede estar en el proceso de grabación y producción. Todo lo han hecho en su estudio evitando ese "momento de ahora en serio" con alguien de fuera. Quería que fuera "la continuación natural" dentro de la creación del álbum. Una tendencia cada vez más extendida entre los músicos porque, dice Cristina, "seguramente mucho tienen que ver las circunstancas económicas. Es lo único "bueno", menos en los casos extremos de pasarlo mal, de los malos tiempos, que agudizas el ingenio y te pones en guardia porque es todo menos fácil", añade Cristina. "Si no hay dinero para esto, en vez de pagar un estudio lo hacemos en el nuestro y además tenemos más tiempo. Antes era todo en plan: "vamos a Los Ángeles que hay dinero". Nosotros lo hemo hechos, pero hace tiempo que nos cansamos", explica Amparo además que, finaliza Cristina, "nos dimos cuenta de que ni el resultado era mejor y mucho menos para el público. Es indiferente".

Estaría bien pasar a hacer singles, porque hacer un disco entero que luego no va a oír la gente es una pérdida de canciones. Supongo que poco a poco se irá a algo así

Un tiempo, desde ese 1997 cuando publicaron Devil came to me, en el que también la industria musical ha cambiado mucho. Explican, respecto a estos cambios y al 21% de IVA, que "como artistas ni nos enteramos pero como consumidores lo sufrimos como todo Cristo. No le damos vueltas, seguimos a lo nuestro haciendo nuestra música", dice Amparo. Su hermana le rebate en cierto modo: "Se nota porque sabes que un disco o un concierto cuestan más dinero y menos gente se lo puede permitar. El IVA debería bajar y quejarse está bien pero nosotros lo único que podemos hacer es tocar nuestra música".

El grupo de rock Dover
El grupo de rock Dover

"Lo que sí he notado que es diferente claramente es que muy poca gente escucha un disco entero, están acostumbrados a oír una canción. Y se nota mucho en el directo con canciones que ves que no ha oído nunca la gente", explica Cristina. Por eso, opina, "he pensado que estaría bien pasar a hacer singles, porque hacer un disco entenero que luego no va a oír la gente es una pérdida de canciones. Supongo que poco a poco se irá a algo así". "El formato LP no tiene mucho sentido hoy", agrega Samuel, mientras que Cristina se confiesa más analógica y alaba la importancia del producto físico: "este CD es Complications y es un trabajo coherente que representa un momento concreto y un trabajo".

Apagamos la grabadora y comenzamos hablar de cuándo saldrá la entrevista, aunque no hay nada seguro con la borágine de los Goya de mañana. Aquí es cuando sin intención Cristina se muestra más vehemente. "¿Cuándo son?", pregunta. Y prácticamente se deja llevar. "¡Ah! Que son los Goya, que se pare el mundo. Esto sí me cabrea porque parece que en este país el único que arte que existe es el cine. Es algo que me indigna mucho. Sólo se presta atención al cine y de la música o los libros nadie habla nada", va relatando para terminar hablando del descontento social general con la política y los políticos -"es una vergüenza", espeta- de todos los ciudadanos. "Perdona, eh, es que esto sí que me enciende", se despide.

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