"Con ventajas fiscales no basta, espero de este Gobierno una Ley de Mecenazgo"
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entrevista a josé maría lassalle

"Con ventajas fiscales no basta, espero de este Gobierno una Ley de Mecenazgo"

¿Ha visitado ya el Museo Arqueológico Nacional?Sí, estuve el lunes acompañando al Presidente del Gobierno durante la inauguración del¿Y qué le parece?Creo que el museo ha

Foto: Inauguración oficial de la muestra españa 2013
Inauguración oficial de la muestra españa 2013

“Los corredores de fondo no se ponen nerviosos nunca”. Parece que el día ha empezado tenso en la Secretaría de Estado de Cultura. José María Lassalle nos recibe entre un ir y venir de visitas. Imaginamos que la lluvia le ha impedido salir a correr de madrugada, pero no está de mal humor. Al menos, recoge bien las preguntas más puñeteras sobre financiación, mecenazgo y museos.

El encuentro nos confirma algunos aspectos importantes sobre su persona (política) y su gestión: uno, no hay quien le gane a retórica, a menos que se le interrumpa (amablemente). Dos, no hay quien le gane teorizando, si se le pone en un brete. Tres, no hay quien le gane haciendo planes, cuando llega a un callejón sin salida.

Quizá por su éxito como opositor en el Congreso de los Diputados contra los ministros de cultura de Zapatero, uno tiene la sensación de estar ante alguien que cuenta con más musas que teatro, más reformas que ejecuciones. Quizás no sean más que exigencias que se le ponen a quien aterrizó con la confianza de darle la vuelta a las políticas culturales.

El tratamiento fiscal, que permite el mecenazgo en nuestro país, se va a ver mejorado en breve

En esa suerte dual de opositor y gobernante, en la entrevista se propone a sí mismo varias mejoras en sus competencias: una ley propia para dotar de autonomía al Museo Nacional de Arqueología; transparencia en los presupuestos de los museos estatales y la creación de un organismo que haga posible la independencia de estos; transparencia en las actividades de la Junta de calificación, valoración y exportación de bienes del patrimonio histórico y promete que en los próximos Presupuestos Generales las “oportunidades presupuestarias del Ministerio de Cultura mejorarán”. La duda se pregunta si está convencido de ello como futuro ministro o como futuro secretario de Estado.

P. Con la inauguración todavía caliente del Museo Arqueológico Nacional, ¿lo ha visitado ya?

R. Sí, estuve el lunes acompañando al Presidente del Gobierno durante la inauguración.

P. ¿Y qué le parece?

R. Creo que el museo ha ganado una contemporaneidad que había perdido. Ahora cuenta con la capacidad para proyectar un relato mucho más contemporáneo y apegado al ojo, a la interpretación que el visitante de hoy puede tener de esta colección. Lo más de agradecer es el carácter interactivo y pedagógico. Cuando se afirma que va a ser un museo del siglo XXI creo que es una afirmación cierta.

Con Letizia Ortiz e Ignacio González, en los Premios de literatura infantil y juvenil

P. Y, sin embargo, nada ha cambiado. ¿No cree que, a pesar de la actualización de fachada, la esencia es la misma y que la estructura de gestión del organismo pertenece al pasado?

R. El modelo de gestión del museo va a ser el mismo, vinculado directamente al Ministerio de Cultura. Yo públicamente, cuando estaba en la oposición, señalé que el Museo Arqueológico Nacional debería tener una ley propia. Debería tener una, pero no sé cuándo. Es una institución que pasaría por el mismo escenario del Prado, el Reina Sofía y la Biblioteca Nacional. Es decir, tratar de articular alguna fórmula de gobierno autónomo que le permita rentabilizar las oportunidades y aprovechar la capacidad de proyección, que tiene lo que todo el mundo reconoce como uno de los tres o cuatro mejores del mundo.

P. ¿Hay planes para esa ley propia?

R. Es una reflexión que yo plantee en la oposición y que ahora, cuando rematemos la ley de la Biblioteca Nacional, no me importaría volver a poner sobre la mesa. Aunque ya no sé si será trabajo de esta legislatura o de otra.

P. Porque, no se podría haber hecho al tiempo que se hacía la reforma, ¿verdad?

Me gustaría mejorar, en la medida de lo posible, la aportación que ha recibido nuestro patrimonio

R. Hombre, primero hacía falta que el continente, la infraestructura, se terminara, que las obras se remataran. Después habrá que ver cuáles son las necesidades que la gestión del nuevo museo va planteando. Vamos a darle tiempo al tiempo, porque las necesidades de conservación y restauración y mantenimiento de la colección son las mismas hoy que hace 50 años.

P. Lo que sí han cambiado son los recursos, la Dirección General de Bellas Artes acumula una pérdida de apoyo de dinero de más de un 30%. ¿De qué manera va a ampliar los recursos para el nuevo MAN?

R. Afortunadamente, creo que a partir de los próximos Presupuestos Generales la situación irá variando. Es decir, las oportunidades presupuestarias que tendrá el Ministerio de Cultura cambiarán, como ya se han visto mejoradas en el último ejercicio la música y el teatro. Es verdad que ha habido una reducción en el ámbito de museos, pero una reducción que ni ha agotado la capacidad para organizar exposiciones, ni ha supuesto una reducción significativa de la actividad, ni ha visto cuestionada la función de acceso a la cultura que deben atender. El esfuerzo que ha hecho la Dirección General de Museos para tratar de ajustarse a las nuevas circunstancias es de agradecer. A día de hoy los museos siguen desarrollando la misma actividad en términos generales, la actividad sigue siendo tan de calidad como antes. Y en el futuro espero que las mejoras presupuestarias permitan mayor holgura de lo que tenga la subdirección.

P. ¿Qué sabemos de ‘la deseada’, cuándo llegará la reforma de la Ley de Mecenazgo?

R. La Ley de Mecenazgo depende del Ministerio de Hacienda y éste debe aprobarla. Creo que veremos cómo el tratamiento fiscal, que permite el mecenazgo en nuestro país, se va a ver mejorado en breve, con la reforma tributaria que anuncia el Gobierno.

P. ¿Y de qué mejora hablamos?

Lassalle observa el tesoro de 'La mercedes'.

R. Ese es el tema y no me importa ponerlo sobre la mesa. Yo creo que nuestro país necesita una Ley de Mecenazgo específica, pero no sólo la que le corresponde defender a la gente de la cultura. Debe reivindicarla el mundo educativo, el mundo investigador, la sanidad, el deporte y la cooperación. Mundos en los que el mecenazgo es tan anormal como en el ámbito de la cultura. Ellos también deben reclamar ayudas públicas y una participación civil en el desarrollo de la actividad. Ese empeño que debe corresponder a todos, por desgracia, alguno me lo ha atribuido a mí.

P. Bueno, no es raro, fue uno de sus caballos de batalla en la oposición.

R. Soy de los que cree que una Ley de Mecenazgo es imprescindible para nuestro país. Pero también pienso que si se incrementan los porcentajes de desgravación en el IRPF, en el Impuesto de Sociedades, me quedaré con las ganas de que este país tenga una Ley de Mecenazgo. No debemos sentirnos satisfechos con incrementar la desgravación. Este país se merece para su normalidad una ley. Hace falta demostrar por qué es tan importante la ley y esa es una labor en la que yo estoy empeñado en convencer al ministro de Hacienda. Y me gustaría no encontrarme solo, sino acompañado con el resto de sectores que he mencionado.

P. ¿Cuál es el caso de desgravación ideal para el Secretario de Estado de Cultura?

Como ciudadano y como político y como liberal me gustaría que este Gobierno no se quedara sólo en el incremento de las ventajas fiscales

R. Un criterio como el del resto de los países europeos. Estoy pensando en el modelo francés, con un 60 % en Sociedades y 75 % en IRPF. Insisto: todo incremento de desgravación será bienvenida y contribuirá al fomento de la cultura, pero también digo que como ciudadano y como político y como liberal me gustaría que este Gobierno no se quedara con incrementar un porcentaje, sino que fuésemos mucho más ambiciosos en la normalización. Nuestro país se merece una Ley de Mecenazgo, pero no solamente para la cultura.

P.Permita que retome los próximos Presupuestos Generales: ¿El patrimonio tendrá subida?

R. Me gustaría mejorar, en la medida de lo posible, la aportación que ha recibido nuestro patrimonio. Creo que en estos dos años hemos sido capaces de salvaguardar la conservación de ese patrimonio y no se ve ni se ha visto amenazado. Espero que el presupuesto del Ministerio de Cultura sea mejor que otros ejercicios. El de patrimonio será mejorado.

P. ¿Mejorará algo más? La gestión de los museos, por ejemplo. Hoy ninguno de los 16 museos estatales conoce cuál es su presupuesto para 2014, incluyendo el nuevo MAN.

R. Pero han podido desarrollar su actividad hasta hoy.

P. ¿Quiere decir que no han cerrado los museos?

R. Ni se han cerrado, ni se ha alterado su actividad habitual.

P. ¿Pero usted ve normal que en abril de 2014 no conozcan la cuantía con la que contarán para organizar actividades y exposiciones en 2014?

Dentro de un año y medio podría justificarse la aprobación de una ley que le diera al Museo Arqueológico Nacional el reconocimiento

R. Los museos estatales están adscritos a una subdirección general y no tienen una autonomía que, a diferencia del Prado o el Reina, les dota de capacidad para articular su propio presupuesto y responder públicamente de ese presupuesto. La unidad no es el museo, sino la subdirección y ha sido así siempre. En los Presupuestos Generales se detalla la cuantía de la subdirección general, que luego reorienta su actividad en función de los gastos que se van generando. No hay que especificar ni transmitir con detalle el presupuesto porque cada museo no es una unidad autónoma.

P. ¿Y ve bien esa falta de transparencia sobre sus inversiones y sobre sus recursos?

R. No creo que haya falta de transparencia en sentido estricto. Creo que la transparencia está asociada a la responsabilidad de un debate público informado. Esa responsabilidad es de la gestora, de la subdirección. Cada subdirección rinde cuentas de cuál es el gasto y se remite al Tribunal de Cuentas esa información.

P. ¿Y por qué no se hacen públicas esas cuentas?

Ante los Carducho del Paular.

R. Porque hay una ley que regula el Tribunal de Cuentas y desconozco si prevé la posibilidad de que la información del tribunal se dé publicidad. Pero no me parecería mal que se dé publicidad del reparto.

P. ¿Pero ve normal, para el buen funcionamiento de estas instituciones, que los directores no sepan sus posibilidades económicas?

R. Cada director, insisto, como ha sido siempre…

P. Sí, pero desde su llegada a la Secretaría de Estado de Cultura ha defendido un cambio de modelo y acabó con las subvenciones nominativas. Con estos antecedentes, ¿no podemos esperar un cambio en el sistema?

Que el Museo del Romanticismo pueda tener el mismo modelo de gestión que el Museo del Prado me parece desproporcionado

R. Creo que los museos deben tener, en casos significativos como el Arqueológico, una autonomía en la medida en que su visibilidad externa y su capacidad para generar debate público y sus colecciones puede justificar una autonomía. Dudo que todos los museos de la red deban tener ese estatus, porque entonces qué le dejamos a los museos que son verdaderamente significativos. Que la gente tenga un conocimiento preciso del Museo del Prado me parece razonable, porque es una institución que trasciende la proyección del Ministerio de Cultura. Que el Museo del Romanticismo pueda tener el mismo modelo de gestión que el Museo del Prado me parece desproporcionado.

P. ¿Y entonces cuál es la salida?

R. Sí habría que plantearse, y no me parece mal, pero es una reflexión teórica, ver en qué medida el resto de museos pudieran articularse en un organismo autónomo que les permitiera gestionar sus propios recursos. Pero es una posibilidad sobre la que habrá que pensar, pero que desborda la capacidad de esta Secretaría de Estado durante el tiempo que dure la legislatura.

P. ¿No le parece llamativo que, estando en este despacho, desde donde se organizan las prioridades de la política cultural del país, estemos hablando en condicionales?

R. Los museos están protegidos, desarrollan su actividad y creo que hay un clima de satisfacción con respecto a la prestación de los servicios. En la crisis más dura que ha vivido este país desde los años treinta, hay que graduar las necesidades y las urgencias. Lo primero era modificar un modelo de subvenciones que generaban situaciones que nos producían malestar. Luego vino la Ley de Propiedad Intelectual, la Ley de Patrimonio Inmaterial, la Ley de la Biblioteca Nacional. Con los recursos presupuestarios que tenemos, consecuencia de la política de austeridad decretada por el Gobierno, hace que el margen de maniobra para poder cambiar radicalmente la situación es muy difícil. Estoy planteando ahora que quizá fuera bueno, antes de que termine la legislatura, proponer una ley que le confiriera autonomía.

P. ¿Se había planteado la Ley propia del Arqueológico en algún momento?

El margen de maniobra para poder cambiar radicalmente la situación es muy difícil

R. Lo plantee en su momento en debates parlamentarios.

P. ¿Pero ya lejos de la oposición?

R. Dentro del trabajo interno de esta casa, no. Lo estoy planteando ahora porque creo que, a lo mejor en un año y medio, a la vista de la experiencia que comience a atesorar el nuevo museo pudiera justificarse la aprobación de una ley que le diera al museo el reconocimiento.

P. Creo que más de 60 millones de euros sí lo justifican.

R. Pero eso es la infraestructura. El propio director, Carretero, señalaba que este cambio pueda incrementar el número de visitantes hasta los 400.000. En el caso del Reina Sofía y del Prado hablamos de cifras superiores a los dos millones de visitantes.

P. Es decir, que el director del MAN, Andrés Carretero, fue poco ambicioso en sus previsiones.

R. Hay que ser gradualista y con modestia en las expectativas.

P. Si las ayudas dependen del número de visitantes, como acaba de plantear, lo ideal hubiera sido apostar por el millón.

La arqueología no despierta tantas pasiones en el público como la pintura contemporánea

R. Pero está asociado a la entidad y la visibilidad de las colecciones. La colección del Arqueológico es una de las más importantes del mundo, pero todos debemos reconocer, por desgracia, que la arqueología no despierta tantas pasiones en el público como la pintura contemporánea, o como el Guernica, los Velázquez, Tiziano, Rubens…

P. Ahora que hablamos de número de visitantes, me interesaría que me definiera qué es el éxito cultural.

R. En una sociedad del espectáculo que ha banalizado buena parte de los criterios de lo que entendemos por cultura, el éxito está asociado a un flujo masivo de visitantes. Pero la actividad cultural exitosa es la que cualitativamente atiende lo que entiendo que es la función cultural: el derecho de acceso a la misma. No es el número de visitantes lo que identifica el éxito o no de una determinada colección o exposición. Los elementos cualitativos son los que pueden identificar el éxito, pero no es una pregunta fácil…

placeholder Con Carmen Balcells, en los premios 'El ojo crítico'
Con Carmen Balcells, en los premios 'El ojo crítico'

P. ¿Es una biblioteca abierta un éxito mayor que la exposición de Dalí?

R. Hay que huir de lo cuantitativo como identificador del éxito cultural, porque eso contribuye a extender la idea de que la cultura aceptable es la cultura de masas, que es uno de los grandes problemas de las sociedades contemporáneas. La cultura debe ser accesible a todos y eso es el éxito cultural en el seno de una sociedad avanzada. Me niego a aceptar que el lenguaje a través del que se proyecte el éxito cultural tenga que ser el de su banalización o trivialización, propios de una sociedad espectacular y de consumo de masas.

P. Curiosamente, la excusa que se dio desde la Secretaría al cierre del Museo de América a este periódico fue su baja demanda ciudadana, justamente el año subió en casi un 13%. ¿No le parece que contradice todo lo que ha planteado?

R. No lo contradice.

P. “Cerramos porque la demanda ciudadana ha caído”, se comunicó a El Confidencial.

Tuvimos que quitarle vigilantes al Museo de América si queríamos reabrir el Arqueológico ​

R. Se ha tratado de encajar la apertura del MAN recuperando personal que formaba parte del personal del museo y que se prestó a otros museos para ampliar su oferta. Las dificultades económicas han hecho que hayamos tenido que tratar de ajustar el escenario y generar el menor impacto posible en la recuperación de plantillas. Eso ha dado pie a que, de entre los museos que podían sufrir una reducción de personal y un ajuste, se haya valorado el Museo de América porque fue el último en encajar un aumento de personal por el cierre del MAN. En la medida en que recuperemos nivel presupuestario, el Museo de América, que tiene una magnífica colección y está muy bien gestionado, podrá recuperar íntegramente la accesibilidad de horarios que tenía antes de este ajuste con naturaleza transitoria hemos tenido que adoptar si queríamos reabrir el Arqueológico.

P. ¿Le parece buena solución?

R. Creo que es una solución razonable.

P. En su Plan Estratégico reivindica los lazos de unión con Iberoamérica. ¿No cree que restringiendo la accesibilidad al Museo de América este objetivo ha fallado?

R. El Museo de América, que tiene una de las colecciones americanistas más importantes en el mundo, tiene que mejorar la visibilidad en la que se encuentra. Hace falta un esfuerzo de accesibilidad y de visibilidad. Resulta difícil llegar al Museo de América. Vamos a tratar de corregir eso y potenciar su visibilidad.

P. Esto es importante porque ni siquiera el Director General de Bellas Artes, Jesús Prieto, ha pasado por el museo en estos más de dos años de su cargo.

R. El director General de Bellas Artes tiene permanente relación con cada uno de los directores de los museos. Hablamos de casi una veintena de museos de gestión directa por parte del Ministerio. Son también todos los archivos, todas las bibliotecas… La mancha de actividad que tiene es tan grande, que lógico es que en un determinado momento no se pueda atender con presencia física. Pero en la sociedad de la información del siglo XXI hay ciertas cosas…

P. Hablando de manchas, ¿cómo valora el hecho la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes de Patrimonio Histórico comprara el archivo personal de su presidente, Simón Marchán Fiz, por 60.000 euros?

En términos éticos y estéticos, el comportamiento de Simón Marchán Fiz es nada objetable

R. Aquí hay que deslindar la ética de la estética. En términos éticos creo que es inobjetable que quien forma parte que quien forma parte de la Junta de Calificación y trata una cuestión que lo afecta, se mantenga ajeno a la deliberación y la decisión que adopta la Junta. Es lo que hizo Simón Marchán. Por tanto, en términos éticos su comportamiento es nada objetable. Y en términos estéticos hay que tener en cuenta que Simón Marchán es una de las máximas autoridades en el ámbito académico de nuestro país, que hace una donación muy importante.

P. Perdón, pero es una venta.

R. Es una donación en la parte en la que el precio sobre lo que se dona está muy por debajo de lo que eso significaría dentro de un circuito de compra venta. Él porque es un catedrático de universidad y no un mecenas, que hace lo que han hecho muchos académicos: dar su biblioteca a un precio que está muy por debajo de lo que podríamos valorar. El balance final es que el Museo Reina Sofía refuerza extraordinariamente los fondos que tiene su biblioteca, refuerza su capacidad de investigación.

P. ¿De qué manera podríamos restar opacidad a ese organismo del que no sabemos nada, ni qué piezas les llegan ni qué valoraciones hacen de ellas?

R. La Junta es un organismo que tiene más de 80 años a sus espaldas, que a lo largo del tiempo ha visto salvaguardada su independencia y autonomía con la presencia de las autoridades del mundo del arte español más reconocidas. Nadie ha planteado nunca objeciones acerca de las resoluciones que ha adoptado. El trabajo de la Junta es impecable. Es verdad que en el marco de los mecanismos de transparencia que va adoptando la Administración, habrá que plantearse en algún momento ciertos criterios de transparencia y publicidad sobre las resoluciones, no sobre las deliberaciones.

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