Es noticia
Los clones de los guerreros de Terracota están listos para el baño de masas
  1. Cultura
EXPOSICIÓN SOBRE EL MISTERIO ARQUEOLÓGICO

Los clones de los guerreros de Terracota están listos para el baño de masas

Madrid inaugura una muestra de decenas réplicas de los populares soldados de arcilla enterrados de Xian desde hace más de 2.000 años

Foto: Madrid abre sus puertas a los guerreros de Xian (EFE)
Madrid abre sus puertas a los guerreros de Xian (EFE)

La guardia del emperador Quin Shihuang no gana para sustos desde que se abrió su tumba. Los 7.500 soldados de terracota enterrados en Xian (China) llevaban 2.000 años defendiendo al emperador del ataque de los ejércitos del más allá. Hasta que en 1974 se convirtieron en el hallazgo arqueológico más impactante de las últimas décadas y la soldadesca tuvo que enfrentarte a un poderoso ejército contemporáneo: las turbamultas de turistas. Eso sí, China se ha cuidado mucho de sacar demasiado de paseo a sus guerreros de arcilla, no sea que dejen desprotegido al emperador.

En 2004, vimos a nueve soldados de Terracota en sendas exposiciones masivas en Madrid y Barcelona. El seguro de cada guerrero valía un millón de dólares. Era la primera vez que salían de China. En 2007, veinte soldados de terracota llegaron al Museo Británico desatando la histeria total. Fue la exposición más vista del British desde la de Tutankamón en 1972, lo que da idea del extraordinario tirón popular de los hallazgos arqueológicos misteriosos. Nunca la etiqueta para todos los públicos tuvo más sentido. ¡Los soldados de Xian hasta ganaron el premio Príncipe de Asturias hace unos años! Curioso destino para un guerrero milenario.

La escenografía, por ejemplo, está cuidada al detalle. La sala, que acoge la exposición hasta el próximo mes de marzo, recrea un templo funerario en penumbras. Con extras de interés como un documental sobre el descubrimiento de la tumba por unos granjeros en plena Revolución Cultural china.

La presentación de la muestra corrió a cargo de Javier Sierra, periodista, escritor de best sellers y ahora comisario artístico. La presencia de Sierra tiene toda la lógica del mundo: como divulgador de misterios históricos y enigmas del pasado, los guerreros de Terracota son terreno 100% Sierra y 100% popular. El paraíso de los grandes y pequeños. Familias más que bienvenidas.

"Cada estatua era única. No se hicieron con molde. El nivel de detalle era increíble. El rostro, el tocado, el traje. Cada soldado tenía personalidad propia. Sólo les faltaba echarse a andar", explicó Sierra en función de entusiasta maestro de ceremonias.

El contexto histórico lo puso Andreas Janousch, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) especializado en historia china: “El emperador logró por primera vez la unificación de China tras 200 años de guerra civil. La tumba es una glorificación de sus logros y un reflejo de la importancia del ejército para consolidar su poder”.

Dado que es imposible realizar una exposición de este tamaño con los originales, bienvenida sea la iniciativa. Lo que parece menos razonable es que en el tríptico de la muestra no se aclare que se trata de réplicas. No obstante, Pedro Corral, delegado de las Artes del Ayuntamiento, no olvidó mencionar en su discurso inaugural que se trata de una exposición de reproducciones.

Corral aprovechó para resaltar el apoyo municipal a la cultura más industrial, "la que atrae turismo y crea puestos de trabajo”. Se trata de una exposición organizada por una empresa con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, por lo que Corral glosó las virtudes de las alianzas público/privadas; sin entrar, eso sí, en detalles monetarios.

Visto que la nueva muestra refleja la espectacularidad de este hito cultural, se abre ahora el debate sobre si dan más juego pocos guerreros reales o muchos clonados. El original (al que uno no puede casi ni acercarse) o la copia (a la que uno puede casi hasta abrazar). A falta de pan, buenas son tortas. O algo.

Para rematar, un aviso importante: este miércoles habrá jornada de puertas abiertas. Inauguración popular con entrada libre. ¡Temblad soldados!

El redactor recomienda