UN LIBRO TRADUCE LAS VIÑETAS DE CABU

Homenaje a ‘Charlie Hebdo’ en español: ‘¿Podemos aún reírnos de todo?’

A partir de hoy el libro: '¿Aún podemos reírnos de todo?' estará en las librerías españolas. Es una traducción de viñetas de Cabu y todo un homenaje a los dibujantes asesinados en París hace meses

Foto: Una de las viñetas del libro '¿Podemos aún reírnos de todo?'
Una de las viñetas del libro '¿Podemos aún reírnos de todo?'

Sucedió el pasado 7 de enero. El nuevo año acababa de empezar cuando Francia sufrió el peor atentado de su historia. Dos hombres enmascarados dispararon hasta 50 veces al entrar en la sede del semanario satírico Charlie Hebdo y la masacre se cobró la vida de 12 personas en pleno centro de París. Los asesinos gritaban “Allahu-àkbar” (‘Alá es el más grande’) durante el ataque. Cuando salieron del edificio vociferaban su triunfo: “Hemos vengado al profeta”.

Entre los fallecidos estaba el emblemático dibujante y cofundador de la revista, Jean Cabut, conocido por todos como Cabu. A partir de hoy se puede encontrar un particular homenaje para él y sus colegas de Charlie Hebdo en las librerías españolas, en una publicación que bajo el sello de Ediciones Península (Planeta) aglutina algunas de las principales viñetas que Cabu dibujó en su empeño por satirizar la realidad.

Ramón Perelló, editor de ¿Nos podemos reír de todo?, título bajo el que se publica el libro, describe perfectamente lo que supone este proyecto: “El atentado fue contra un derecho básico que es la libertad de expresión. No nos podíamos quedar callados y nos pareció que traducir uno de los libros más recientes de los autores asesinados era un buen homenaje”, cuenta a este diario. Publicar viñetas que ‘se ríen de todo’ reabre inevitablemente el debate sobre los límites que tiene –o que no tiene– el humor. Perelló es claro al respecto: “No sé si tendrá límites porque es un debate muy metafísico y filosófico… pero desde luego debemos poder reírnos de todo. Sí creo que el derecho a la libertad de expresión debe prevalecer sobre otros. Si nos ponemos límites, nos hacemos daño y estamos aplaudiendo ideologías totalitarias”.

La publicación no tiene texto y se nutre de páginas alimentadas por ilustraciones. “Es un libro muy francés, efectivamente no tiene contenido exportable, sino que es una muestra física del homenaje a los difuntos caricaturistas”, explica el editor de Ediciones Península. “La idea que nosotros tenemos es que debemos hacer lo que sea para que no nos callen. Si nos imponen silencios comenzará nuestra perdición colectiva. El humor es clave para desarmar a los fanáticos, es el mejor antídoto”, continúa Perelló.

Viñetas traducidas al español que forman parte del libro '¿Podemos aún reírnos de todo?'
Viñetas traducidas al español que forman parte del libro '¿Podemos aún reírnos de todo?'

La única nota que introduce las viñetas reza: “Publicado originalmente en marzo de 2012, casi tres años antes de la muerte de Cabu durante el ataque terrorista a las oficinas de Charlie Hebdo, este libro recoge algunas de las viñetas publicadas por el dibujante en la revista satírica, con el claro propósito de responder con un gran SÍ a la pregunta que formula el título. En Ediciones Península hemos optado por publicar en su integridad la obra original, en homenaje a Cabu y al resto de trabajadores de Charlie Hebdo que murieron el 7 de enero de 2015 en París por ejercer la libertad de expresión”. Las ilustraciones no hablan sólo del fanatismo religioso, sino que abarcan temas que van desde la política, la acción de la Policía y los antidisturbios e incluso el dopaje en el deporte.

Vengar al profeta Mahoma

El atentado, perpetrado por los hermanos Said y Chérif Kouachi, tenía el objetivo de vengar al profeta Mahoma por las caricaturas que el semanario publicó en septiembre de 2012 y por su sátira hacia el islam y los islamistas; acabó con la vida de 12 personas, de las cuales ocho pertenecían a la plantilla. Entre los asesinados estuvieron cinco de los principales dibujantes de la publicación: Stéphane Charbonnier, Charb; Jean Cabut, Cabu; Georges Wolinski; Bernard Verlhac, Tignous, y Philippe Honoré.

La solidaridad en Francia, Europa y el mundo entero se hizo patente en las manifestaciones y continuas muestras de apoyo recibidas. Sin embargo, el semanario quiso ser crítico en su primer número de vuelta a los quioscos, siete semanas después del atentado. En el editorial, a cargo del nuevo director de la revista, Riss, atacó duramente a quienes “nunca dudan” y a aquellos que han podido considerar que la forma “provocadora” de actuar de Charlie Hebdo ha servido de caldo de cultivo a los atentados. “Todo el mundo ha apoyado a Charlie (...), pero pocos estarían dispuestos a dibujar y publicar una caricatura blasfema”, sentenció el director.

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