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traspaso millonario

Colony compra el brazo inversor del libanés El-Khouri con todos sus hoteles en España

Colony NorthStar ha entrado de lleno en el sector hotelero en España en un momento de ebullición y generación de nuevas plazas. El gigante inmobiliario americano, producto de la fusión de Colony Capital, NorthStar Asset Management y NorthStar Realty Finance, con 58.000 millones de dólares en activos bajo gestión, ha aprovechado la debilidad financiera del inversor libanés Boutros El-Khouri para quedarse con su principal brazo de gestión de activos, Continental Property Investments (CPI), según ha podido confirmar El Confidencial con fuentes del mercado.

Con intereses en Francia, donde tiene su sede, o Reino Unido, CPI es dueño de varios hoteles españoles adquiridos con el estallido de la crisis como fondo oportunista. Entre ellos figuran uno de los más grandes de Valencia, el Meliá Palacio de Congresos (antes Hilton Valencia), o los Husa Princesa y Husa Moncloa, que formaban parte hasta 2010 del portfolio de una entonces asfixiada Metrovacesa, que se hizo con ellos en la llamada operación Triángulo Princesa. El-Khouri también tiene en su cartera los establecimientos Florida y Miramar, ambos en Barcelona, en alianza con Joan Gaspart, dueño de Husa. En conjunto, el inversor, hasta entonces desconocido en España, comprometió de golpe en poco más de dos años más de 250 millones de euros.

Boutros El-Khouri se alió con Gaspart para explotar y gestionar la mayor parte de sus establecimientos. No fue en el caso de Valencia. El expresidente del Barcelona hizo el contacto con los anteriores propietarios, la familia Sirwani, que buscaban una salida para un activo lastrado por una deuda hipotecaria de 110 millones de euros con el banco alemán Eurohypo. Finalmente, la cadena de Gaspart quedó fuera de la gestión del hotel, dos edificios con una torre de 29 plantas, 24.000 metros cuadrados y más de 300 habitaciones, pero la relación sirvió al inversor libanés afincado en Francia para aprovechar la oportunidad y quedarse con el inmueble tras suscribir un acuerdo de gestión con Meliá en 2010. El antiguo Hilton cambió de nombre, rebajó una estrella su máxima categoría de lujo para ganar en competitividad y ampliar mercados y cruzó su propio desierto durante los peores años de crisis.

El Hotel Husa Princesa de Madrid, propiedad de CPI Spain.

Colony, cuya sede europea se ubica también en París, ha sacado partido a la oportunidad generada por los problemas financieros de CPI y ha cerrado la adquisición del fondo de inversión con el grueso de sus activos. En España acumula importantes insolvencias y tiene acreedores llamando a la puerta. La filial española de El-Khouri, CPI Developments Spain 2009, se encuentra en concurso de acreedores desde finales de 2014, cuando Royal Bank of Scotland (RBS) trató de recuperar la deuda hipotecaria con el fondo de inversión, que puso encima de la mesa una refinanciación. RBS quiso resolver la hipoteca y subastar el Husa Princesa. La respuesta de El-Khouri fue abocar a la insolvencia a su filial, con importantes pérdidas de explotación, y solicitar el concurso voluntario de acreedores para poner a salvo sus activos. El convenio de acreedores fue aprobado judicialmente en abril del año pasado.

Las empresas españolas de El-Khouri son morosas con la Agencia Tributaria, que tiene embargado el Meliá Valencia por una deuda de 900.000 euros

Por su parte, el Meliá Valencia no figura a nombre de CPI Developments Spain, sino de otra de las filiales españolas del fondo parisino, Global Graeca, también administrada por Boutros El-Khouri. Esta sociedad no escapa a los problemas de liquidez. Su nombre aparece en el último listado de morosos con la Agencia Tributaria publicado por el Ministerio de Hacienda. Su deuda asciende a 1,4 millones de euros. Del mismo modo, CPI Spain figura en la misma relación con 1,33 millones pendientes de pago al fisco.

Los problemas del inversor de origen libanés con la Hacienda española han terminado por repercutir en sus activos. El Meliá Valencia, que ahora ha pasado a manos de Colony NorthStar, tiene anotado un embargo administrativo en favor de la Agencia Tributaria para responder por una deuda de 822.053 euros más 37.939 euros de intereses. El mandamiento para proceder al embargo se firmó en junio de 2016 y todavía no ha sido levantado en el Registro de la Propiedad. El hotel presenta una carga hipotecaria de 16 millones de euros en favor de la entidad andorrana Mora Banc Grup, procedente de un préstamo suscrito en 2014 con vencimiento definitivo en mayo de 2021.

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