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venta coordinada por goldman sachs

Cerberus, Intrum y DoBank pujan por el control de Altamira (Apollo)

Sigue habiendo apetito por el negocio de los ‘servicers’. La venta del 85% que Apollo tiene en Altamira enfila el primer corte de candidatos, con algunos de los inversores más destacados en este segmento entre los finalistas. Según fuentes financieras, el fondo Cerberus (Haya Real Estate), la sueca Intrum (Nordic Capital) y el italiano DoBank (Fortress) son los candidatos que han avanzado en el proceso coordinado por Goldman Sachs, relanzado a la vuelta del verano después de meses sobre la mesa.

También están en el proceso otros ‘players’ del sector interesados en entrar en España y participar en el juego de consolidación que afronta el sector, tanto a nivel nacional como en el mercado europeo. Uno de esos candidatos nuevos es la firma estadounidense Davidson Kempner, con una cartera de 30.000 millones de dólares bajo gestión y ya con intereses en la transformación de activos tóxicos en los mercados de Reino Unido e Irlanda, según fuentes involucradas en la operación.

Apollo está dispuesto a aprovechar el hambre por este tipo de vehículos para hacer plusvalías, aunque lo hace tras cuatro años al frente del 'servicer' y al no lograr ninguna de las grandes carteras inmobiliarias que han vendido los bancos (Santander con Blackstone, BBVA con Cerberus, CaixaBank con Lone Star y el proceso de Sabadell-Solvia, en cuya recta final no participa). De hecho, la desinversión se produce después de que su responsable durante estos años -Andrés Rubio- ya no siga en el fondo.

El precio de la plataforma de gestión podría llegar hasta los 1.500 millones de euros (deuda incluida), un negocio por el que Apollo pagó 664 millones en enero de 2014 a cambio del 85% (el otro 15% sigue en manos de Banco Santander). El acuerdo comprendía la gestión de los activos tóxicos (recobro de créditos y venta de inmuebles) hasta 2028, aunque la transformación de ese perímetro ha dado pie al cambio de las condiciones de gestión (comisiones) y al repago de un dividendo de 200 millones.

Altamira cuenta con activos bajo gestión por importe de más de 50.000 millones de euros, frente a los 26.000 de 2014, y un porfolio de más 82.000 inmuebles al cierre de 2017, lo que le convierte en el primer 'servicer' que opera en España. Además de su contrato con Santander, gestiona también activos de Sareb (supone un 30% de su cartera) y de terceros -inversores internacionales, entidades financieras, family offices y clientes institucionales- fruto del plan de expansión internacional iniciado en 2017.

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