'RUNNING' EN VERANO

Me voy de vacaciones a la playa, ¿puedo salir a correr a pesar del calor?

En verano, es importante cuidar la hidratación y las horas de entrenamiento, ya que las altas temperaturas pueden afectar no solo a nuestro rendimiento, sino también a la salud

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El ejercicio físico de intensidad moderada (aeróbico) realizado de forma regular ha demostrado ser beneficioso para la salud. Pero en los extremos se encuentran los pacientes sedentarios o los que realizan un ejercicio físico que excede sus capacidades. No todas las personas tienen la misma capacidad de ejercicio ni de acondicionamiento al mismo. Las recomendaciones habituales que realizamos los médicos para aconsejar qué tipo e intensidad de ejercicio puede hacer un deportista se basan en tablas o fórmulas clásicas (como no superar una frecuencia cardiaca máxima de 220 menos la edad que se tiene) y en muchas ocasiones no son del todo exactas.

La valoración deportiva preparticipación, que actualmente se recomienda de forma rutinaria a todo deportista que practique una disciplina deportiva con regularidad, debería formar parte de la rutina anual de todos los deportistas. En la mayoría de los casos, consiste en una valoración clínica, un electrocardiograma y un ecocardiograma. La realización de la prueba de esfuerzo se aconseja habitualmente, pero donde tiene verdadero valor es en el ‘screening’ de enfermedad coronaria, que aparece fundamentalmente a partir de los 35 años.

El valor de una prueba de esfuerzo convencional en deportistas tiene un valor limitado, dado que hasta en un 30% de los casos nos puede decir que no existe enfermedad coronaria, y en realidad sí tenerla. Actualmente, existe una tendencia cada vez mayor a realizar pruebas de esfuerzo con consumo de gases cuya duración y nivel de exigencia simulan mejor las condiciones de entrenamiento de un deportista, lo cual nos permitirá aumentar nuestra capacidad diagnóstica.

En las fechas en que nos movemos, es de especial importancia conocer que el ejercicio físico realizado en unas condiciones de calor intenso presenta unos riesgos añadidos. Al empezar el verano, deberemos ir aclimatándonos a las nuevas temperaturas buscando horas de entrenamiento adecuadas (primera hora de la mañana o a la puesta de sol), evitando las horas de más calor como el mediodía. El exceso de calor debe eliminarse durante el ejercicio; si no es así, la temperatura corporal llega a subir a niveles peligrosos en poco tiempo. En estos casos, la sudoración rápida y fácil se pone en marcha, además de encontrarnos algo más débiles y con mayores necesidades hídricas.

Por tanto, si en vacaciones o en alguna competición vamos a la playa y no estamos acostumbrados a esos climas más húmedos, debemos seguir los siguientes consejos:

  • Los primeros días de entrenamiento se debe beber agua cada 15 o 20 minutos.
  • Bajar el ritmo de entrenamiento los primeros días hasta que se aclimate el cuerpo.
  • Utilizar polvos de talco para evitar ampollas.
  • Seguir una dieta adecuada, rica en frutas y verduras.
  • Los complementos vitamínicos pueden ser útiles.
  • ¡No olvidar proteger la piel con protección solar!

[Artículo escrito por el doctor Roberto Martín Reyes, jefe de servicio de Cardiología Clínica e Intervencionista y responsable de Cardiología Deportiva del Hospital la Luz]

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