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Qué pasa en nuestro cerebro cuando estamos durmiendo
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Qué pasa en nuestro cerebro cuando estamos durmiendo

Pasamos un tercio de nuestra vida entre sueños, lo que significa que es un rasgo evolutivo fundamental, pero, ¿qué sucede cuando dejamos de contar ovejas?

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Pasamos buena parte de nuestra vida durmiendo y no hay una sensación mejor que despertarse después de un descanso reparador, igual que es terrible cuando alguna o varias noches nos aqueja el insomnio y no somos capaces de conciliar el sueño. Sin embargo, es curioso pensar cómo todos los animales del planeta duermen pese a que eso entraña un peligro: son vulnerables a la depredación y no son productivos, ni buscan comida ni se reproducen.

Pero el sueño debe cumplir una función fundamental, pues ha persistido a lo largo de la evolución. Las investigaciones han demostrado que pasamos alrededor de 25 años de nuestra vida durmiendo (si, de media, vivimos unos 76 años): es decir, un tercio de la misma. Y cuando no dormimos bien o lo suficiente funcionamos mal, lo que nos hace pensar que el cerebro es el principal órgano afectado en la privación del sueño humano.

El sueño no REM ocurre cuando pasamos de estar despiertos a estar dormidos, un momento en que nuestras ondas cerebrales se vuelven más lentas

Informa 'Live Science' que hay dos tipos básicos de sueño: el sueño de movimientos oculares rápidos (REM) y el sueño no REM. Ambos están asociados con tipos particulares de ondas cerebrales y actividad neuronal específica. El sueño no REM ocurre cuando pasamos de estar despiertos a estar dormidos, un momento en que nuestras ondas cerebrales se vuelven más lentas. Al mismo tiempo, nuestros músculos comienzan a relajarse y la respiración se vuelve más lenta que durante el día.

El sueño REM, por otro lado, ve la actividad de las ondas cerebrales operar a un nivel muy similar al de la vigilia. Constituye aproximadamente entre el 20% y el 25% de nuestro tiempo de sueño, y es cuando nuestros sueños tienden a ser más extraños e inverosímiles. En ese momento, el tálamo, una gran masa de materia gris que se encuentra en el medio del cerebro, envía imágenes, sonidos y otras sensaciones que llenan nuestros sueños.

El neurotransmisor acetilcolina, una sustancia química que aumenta durante las horas de vigilia, también es fuerte durante el sueño REM. Esta sustancia te ayuda cuando estás despierto a mantener recopilada la información y probablemente te ayuda a recordarla cuando duermes, por eso es tan importante hacerlo antes de un examen. Además, a medida que nos quedamos dormidos, nuestro cerebro experimenta un patrón de ondas cerebrales conocidas como "husos de la columna vertebral", que, según Sleep Foundation, no se entienden completamente, pero se cree que "desempeñan un papel en el aprendizaje y la integración de nuevos recuerdos". Los husos de la columna también pueden desempeñar un papel para garantizar que permanezcamos dormidos incluso cuando nuestro cerebro encuentra estímulos externos.

Durante el sueño el cerebro incluso se "baña" en una jugosa mezcla de líquido cefalorraquídeo y sangre

Durante el sueño el cerebro incluso se "baña" en una jugosa mezcla de líquido cefalorraquídeo y sangre. Comprender la naturaleza de este ciclo de lavado podría ayudar a descubrir nueva información sobre "deficiencias relacionadas con la edad", así como una variedad de trastornos neurológicos y psicológicos que con frecuencia se asocian con patrones de sueño interrumpidos, incluidos el autismo y la enfermedad de Alzheimer.

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Hay algunos procesos cerebrales que se observa que ocurren preferentemente durante el sueño como la secreción de la hormona del crecimiento en humanos, la eliminación de metabolitos de desecho (que se acumulan durante las horas de vigilia), cambios en el metabolismo y cambios en la fuerza de comunicación entre las células cerebrales (neuronas). Por otro lado, la privación del sueño interrumpe la capacidad de las células cerebrales para comunicarse entre sí, lo que conduce a lapsos mentales temporales que afectan la memoria y la percepción visual.

Aunque está claro que hay un vínculo entre la falta de sueño y algunos problemas de salud, todavía no hay suficiente información al respecto. Aparte de la gran pregunta sobre por qué dormimos, hay muchos misterios sobre cómo dormimos. ¿Cuáles son los centros cerebrales involucrados en la iniciación, el mantenimiento y la terminación del sueño? ¿Cuáles son los químicos cerebrales involucrados en esto? ¿Cómo cambia el cerebro del sueño de movimiento ocular rápido (REM) al sueño no REM? La única forma de resolverlo será con más investigación al respecto.

Pasamos buena parte de nuestra vida durmiendo y no hay una sensación mejor que despertarse después de un descanso reparador, igual que es terrible cuando alguna o varias noches nos aqueja el insomnio y no somos capaces de conciliar el sueño. Sin embargo, es curioso pensar cómo todos los animales del planeta duermen pese a que eso entraña un peligro: son vulnerables a la depredación y no son productivos, ni buscan comida ni se reproducen.

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