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De Aquiles a Gilgamesh: la homosexualidad en la antigüedad
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"eran muy buenos amigos"

De Aquiles a Gilgamesh: la homosexualidad en la antigüedad

Recuperamos algunas historias clásicas, sujetas, al menos, a la ambivalencia que supone la anacronía, pero famosas en el mundo entero

Foto: Alejandro Magno y Aristóteles. Fuente: iStock.
Alejandro Magno y Aristóteles. Fuente: iStock.

El 28 de junio se conmemoró el Día Mundial del Orgullo Gay, fecha que recuerda los disturbios de Stonewall en Nueva York en 1969 y que marca el inicio de la liberación homosexual. Por ello mismo, el pasado mes fue el mes del orgullo, en el que distintas ciudades del mundo (desde San Francisco a Madrid) se tiñen de color y celebran las victorias del pasado, en la búsqueda de un futuro más igualitario.

Sin embargo, somos hijos de nuestro tiempo y civilizaciones ha habido (y habrá) muchas. La homosexualidad no siempre fue un tema tabú, sino que hubo épocas en las que se concebía de una manera muy diferente. El anacronismo y los cambios de conducta no nos permiten comprender del todo cómo era el mundo antes de que estuviéramos, pero un ejemplo claro es el de las relaciones de pederastia de la Antigua Grecia, con las cuales el hombre adulto se encargaba de cuidar, amar y educar a uno más joven que él. También pueden sorprender las variaciones de género en algunas deidades de la mitología hindú, que demuestran que en realidad las cosas no han cambiado tanto.

Algunos autores actuales tratan de recuperar la memoria histórica de aquellos homosexuales que durante tanto tiempo han estado acallados (Cristina Domenech con 'Señoras que se empotraron hace mucho' de 2019, que contempla desde el siglo XVII al XX. Ramón Martínez con 'Maricones de antaño', 2020). En algunas ocasiones, debido como decíamos a la diferente concepción que se tenía de las relaciones, podría caerse en el anacronismo. Quizá por ello surgió hace tiempo la broma en Twitter de "los historiadores dirán que eran muy buenos amigos".

Nosotros hemos recuperado aquí algunas historias clásicas (de personajes reales o ficticios), conocidas por todos y sujetas, cuando menos, a la ambivalencia. Si Charlon Heston interpretó a Ben Hur sin saber que el guionista y el director de la película deseaban mostrar una tensión homoerótica entre el personaje de Heston y su rival Messala, es difícil discernir si Alejandro Magno y Hefestión se amaban o tan solo eran grandes amigos. Lo que es seguro, es que se querían mucho.

Gilgamesh y Enkidu

El primer 'bromance' de la historia. Según cuentan las tablillas del poema más antiguo de la historia (recordemos que faltan algunos trozos), Gilgamesh era el rey de Uruk, cruel, lujurioso y despótico. Los dioses, cansados, decidieron enviar a Enkidu (unn hombre salvaje nacido del barro) para que se enfrentase a él: sin embargo, después de luchar en combate se vuelven inseparables y comienzan un sinfín de aventuras al más puro estilo 'road movie'. Las pistas de la cercana relación entre ambos héroes son claras: la diosa Ishtar se enamora de Gilgamesh, pero este la rechaza porque prefiere continuar junto a su amigo. Como venganza de los dioses, Enkidu muere.

A su muerte, Gilgamesh, roto de dolor, compone una hermosa elegía: "¡Que te lloren, Enkidu, tu madre y tu padre en el desierto!"

Roto de dolor, Gilgamesh emprende entonces el que sería el más antiguo viaje del héroe, planteándose preguntas que todavía siguen muy vigentes sobre la irremediable mortalidad humana frente a la inmortalidad de los dioses. El núcleo sentimental del duelo se muestra en la hermosa elegía que compone Gilgamesh por su amigo: "¡Que te lloren, Enkidu, tu madre y tu padre en el desierto!". Aunque en su periplo Gilgamesh no consigue, como había planeado en un principio, la inmortalidad o recuperar a su amigo, vuelve de nuevo a Uruk convertido en un rey justo y sabio. En 'Destripando la historia' le pusieron música a su historia.

Alejandro Magno y Hefestión

"Si quieres ser hermoso y bueno, arroja ese trapo que tienes sobre tu cabeza y ven con nosotros. Pero no serás capaz de hacerlo, dado que estás dominado por los muslos de Hefestión". Esta controvertida carta (atribuida a Diógenes de Sipe) parece una muestra más de algo que se ha discutido durante siglos: la supuesta homosexualidad, o quizá bisexualidad, de Alejandro Magno, vista desde una perspectiva contemporánea, lo que puede no ajustarse a la concepción griega de las relaciones por considerarse anacrónico.

La supuesta homosexualidad, o quizá bisexualidad, de Alejandro es vista desde una perspectiva contemporánea, lo que para muchos es un anacronismo

De cualquier manera, han llegado multitud de relatos y cartas posteriores que intentan descifrar la compleja relación de Alejandro no solo con el que fue su mejor amigo, sino con otras mujeres. "Crátero, efectivamente, ama a su rey, mientras que Hefestión ama a Alejandro", llegarían a decir. Y, según relataba Curcio, Alejandro despreciaba tanto los placeres sensuales que su madre estaba preocupada de que no dejase descendencia. De cualquier forma, se desposó tres veces.

placeholder Colin Firth y Jared Leto no dejaban lugar a error en la relación de los macedonios en la película de Alejandro Magno.
Colin Firth y Jared Leto no dejaban lugar a error en la relación de los macedonios en la película de Alejandro Magno.

Hefestión, aunque amigo desde niño de Alejandro y se habían criado juntos (su padre, Amíntor, fue un aristócrata macedonio), hace su aparición cuando conquistan Troya y ambos ofrecen ofrendas a los altares de Aquiles (Alejandro) y Patroclo (Hefestión). Debido a la relación de ambos héroes de la Íliada, muchos autores posteriores quieren ver en esta ofrenda una declaración de intenciones implicando que los macedonios también eran amantes.

"Alejandro despreciaba tanto los placeres sensuales que su madre estaba preocupada de que no dejase descendencia"

Y cuando Hefestión falleció por culpa de unas fiebres tifoideas, tan solo unos meses antes que el propio Alejandro, el héroe macedonio cayó en una desesperación no menor a la de Gilgamesh. Según cuentan, Alejandro quedó en cama durante varios días sin comer, beber o hablar y se hizo afeitar la cabeza. A su vuelta a Babilonia, celebraron fabulosos juegos funerales en su recuerdo y se preparó un gran mausoleo más propio de un dios que de un hombre.

Aquiles y Patroclo

Que Alejandro y Hefestión hicieran ofrendas a estos dos héroes de la Íliada, ya nos da una pista de su relación. Cuando, en la obra de Homero, Héctor asesina a Patroclo creyendo equivocadamente que es Aquiles (lleva puesta su armadura), el dolor del héroe se puede comparar al de Gilgamesh o Alejandro Magno con sus respectivos amigos. Llora desconsolado durante varios días y jura vengar su muerte (lo que hace), además de celebrar juegos fúnebres en su memoria.

placeholder Aquiles vendando a Patroclo, dos de los héroes en la historia de la guerra de Troya.
Aquiles vendando a Patroclo, dos de los héroes en la historia de la guerra de Troya.

Por supuesto, pese a la, quizá, demasiado dramática reacción a la muerte de su amigo, nada en la obra de Homero puede hacernos pensar que fueran más que compañeros de armas, y otra concepción podría ser anacrónica. No obstante, son muchos los que han visto suficiente ambigüedad en su relación y ya en la Antigüedad los representaban como amantes, algo bastante normal en la época, siendo Aquiles el erómenos (joven de la relación) frente a Patroclo, que sería el erastés (figura adulta en las relaciones de pederastia griegas).

Aquiles habría sido el erómenos (joven de la relación) frente a Patroclo, que sería el erastés (figura adulta en las relaciones de pederastia griegas)

Safo de Lesbos

No todo es hablar de hombres. Safo de Mitilene, más conocida como Safo de Lesbos, vivió en el siglo VI a.C. en la isla de Lesbos, y gracias a ella usamos hoy la palabra 'lesbiana'. Se sabe que pertenecía a una familia aristocrática y se la conocía como 'La poeta' (igual que a Homero se le conocía como 'El poeta'). Es considerada icono queer porque escribió sobre su deseo tanto por mujeres como de hombres, y, a través de sus poemas, algunos expertos han interpretado que se enamoraba de sus discípulas y mantenía relaciones con algunas de ellas. Su poesía sirvió de referente para otros autores posteriores, y Platón llegó a calificarla como "la décima musa".

Adriano y Antínoo

La enigmática figura de Antínoo ha interesado durante mucho tiempo a los historiadores, también por su belleza que a día de hoy aún puede conocerse gracias a que se conservan las esculturas y retratos que se hicieron sobre él. La información es un tanto escasa, pero se sabe que era el favorito del emperador romano Adriano y algunas anécdotas podrían estar, simplemente, mitificadas. Por ejemplo: Páncrates de Alejandría cuenta que Adriano tuvo que salvar de la muerte a su joven amante cuando iba a atacarlo y que, cuando la sangre del león tocó la tierra, nació una flor a la que Adriano llamó "flor de Antínoo".

placeholder 'Antinoo. La fascinación de la belleza'. EFE
'Antinoo. La fascinación de la belleza'. EFE

Pero esta historia, como las otras, tiene un final triste: el joven cayó al Nilo el 30 de octubre del año 130 y se ahogó en extrañas circunstancias, ante la mirada de Adriano Algunos apuntan a la probablemente celosa esposa del emperador, Vibia Sabina, y otros quieren ver un suicidio, un accidente o incluso un sacrificio. Sea como fuere, Adriano decidió recordar al joven no solo deificándolo sino también fundando Antínoopolis, una ciudad en su honor. La historia de este primer 'influencer' la recogió Ramón Martínez, creador de 'Maricones de antaño', historias LGTB de la historia'.

Esporo y Nerón

Probablemente, la historia más trágica y terrible de todas cuanto hemos visto es la de Esporo, el esclavo-amante de Nerón. Según cuenta la historia, Esporo era un joven esclavo del que Nerón se interesó por su parecido con su difunta esposa Popea Sabina. No solamente le hizo cambiarse de nombre para que respondiese por el de su antigua mujer, sino que se unió con él en matrimonio tras ordenar la castración del muchacho. Tras la muerte de Nerón, el sufrimiento no terminó para él, pues debido a su belleza le obligaron a servir a otro hombre, el comandante Gayo Ninfidio Sabin. Una última humillación le quedaría en vida cuando el emperador Vitelio le obligó a representar teatralmente a Perséfone, en una escena en la que era violada por Hades. El joven se suicidaría con tan solo 20 años.

El 28 de junio se conmemoró el Día Mundial del Orgullo Gay, fecha que recuerda los disturbios de Stonewall en Nueva York en 1969 y que marca el inicio de la liberación homosexual. Por ello mismo, el pasado mes fue el mes del orgullo, en el que distintas ciudades del mundo (desde San Francisco a Madrid) se tiñen de color y celebran las victorias del pasado, en la búsqueda de un futuro más igualitario.

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