Es noticia
Menú
¿El canibalismo propició la extinción de los neandertales?
  1. Alma, Corazón, Vida
parientes cercanos

¿El canibalismo propició la extinción de los neandertales?

Hoy en día es un crimen y una práctica tabú, pero nuestros antepasados más antiguos la practicaron. ¿Lo hicieron buscando su supervivencia o eso aceleró su desaparición?

Foto: Fuente: iStock.
Fuente: iStock.

Si hay un pecado que, a nuestros ojos modernos y puramente occidentales parece imperdonable, ese es el canibalismo. Una práctica tabú. Tanto es así que cuando escuchamos extrañas historias sobre individuos que han tenido que probar la carne humana (el ejemplo más famoso es el del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya que sirvió de inspiración para la película 'Viven') nos producen un morboso interés, pese al sensacionalismo terrible en el que se ven envueltas. Recientemente, la historia del actor Armie Hammer, con supuestas tendencias caníbales según sus propios mensajes, también se ha hecho muy famosa.

Quizá porque está fuera de toda humanidad corromper la carne del prójimo. Por supuesto, las razones del canibalismo son muy diferentes y la necesidad parece excusable, mientras que el ritual no lo es. Sea como fuere, y aunque hay muchas leyendas al respecto por lo que en algunas ocasiones resulta difícil distinguir entre la realidad y el mito (Cristobal Colón regresó a Europa contando historias increíbles sobre esta práctica, aunque con pocas pruebas), es una práctica que ha acompañado al ser humano desde que pisó la Tierra. Es difícil enorgullecerse de ello, pero es así: se ha demostrado que el Homo antecessor lo practicaba, siendo la referencia sobre canibalismo más antigua de nuestro continente.

Se ha demostrado que el Homo antecessor lo practicaba, siendo la referencia sobre canibalismo más antigua de nuestro continente

Una de las cuestiones que más ha preocupado a los arqueólogos es por qué nuestra especie logró sobrevivir mientras que los Neandertales, nuestros parientes cercanos, no lo lograron. En los primeros momentos, con ignorancia y soberbia, solíamos representarlos como seres brutos y completamente cavernícolas en el sentido literal de la palabra, mucho menos avanzados que el Homo sapiens. Hoy en día, gracias a las nuevas investigaciones, sabemos que esto no fue de esta manera: enterraban a sus muertos, tenían herramientas y, quizá, hacían las cosas que a nosotros nos señalan como seres superiores. Es decir, probablemente hablaban y tal vez representaban la realidad mediante pinturas. Pero también practicaban el canibalismo, según los signos hallados en zonas como Krapina en Croacia en 1899.

Por qué desaparecieron ellos y nosotros no

¿Tuvo algo que ver el canibalismo en la desaparición de nuestros parientes los neandertales? Un reciente artículo publicado en 'Psychology Today' se centra en ello con la idea de encontrar respuestas. Algunos antropólogos señalan que hubo poca competencia directa entre Homo sapiens y neandertales, sino más bien que los primeros fueron más astutos a la hora de hacerse con los recursos pertinentes para sobrevivir. Los antropólogos españoles Jordi Augustí y Xavier Rubio-Campillo (2016) realizaron un experimento virtual para estudiar los factores subyacentes a la extinción de los neandertales. En su modelo experimental, incluyeron la ubicación del grupo con un rango de hogar definitivo (donde se recolectan los recursos), el tamaño del grupo, el canibalismo (para eliminar la competencia y obtener recursos adicionales) y la posibilidad de que un grupo se fracturará en dos (fisión).

Los que se dedicaban al exocanibalismo se habían extinguido, lo que les hizo concluir que aunque los individuos pudieran beneficiarse de la práctica, la especie en conjunto no lo hacía

Desde el punto de vista de la teoría de juegos, el canibalismo parece ser una forma óptima de obtener recursos. Es importante, no obstante, distinguir entre dos tipos de canibalismo: endocanibalismo y exocanibalismo. Con el primero, el grupo se come a sus propios miembros. Puede darse por razones puramente funcionales, es decir, cuando el grupo está hambriento y tiene que sobrevivir. También se puede practicar por razones religiosas o simbólicas tras la muerte de alguien del grupo y, por tanto, no sería un asesinato. El exocanibalismo, sin embargo, implica comerse a miembros de otros grupos.

Augustí y Rubio-Campillo descubrieron que, cuando los recursos eran abundantes, ninguna de estas prácticas era necesaria para sobrevivir. Pero cuando los recursos son excasos puede ser una medida óptima. Los grupos que favorecían el exocanibalismo podían prevenir su propia extinción. Sin embargo, en el modelo virtual final añadieron humanos anatómicamente modernos y no caníbales. Al final de la simulación, los que se dedicaban al exocanibalismo se habían extinguido, lo que les hizo concluir que aunque los individuos pudieran beneficiarse de la práctica, la especie en conjunto no. (Es importante señalar que el modelo asumió que los neandertales practicaban el canibalismo solo con otros grupos de neandertales).

La cuestión entonces es por qué los neandertales se comían a otros 'colegas' si los animales parecían suficientes y abundantes

La antropóloga de California Hélène Rougier (2016) y sus colegas analizaron 99 restos neandertales de una cueva en Goyet, Bélgica, que datan de hace unos 45.000 a 40.000 años. Su análisis mostró evidencia muy clara de canibalismo, junto a huesos de animales. No es una casualidad, otras revisiones han descubierto lo mismo. La cuestión entonces es por qué los neandertales se comían a otros 'colegas' si los animales parecían suficientes y abundantes. La conclusión es que quizá lo hicieran para obtener recursos o reducir la competencia, pues parece poco probable que comenzase en cada grupo de manera aislada y más que se tratase de una tradición transmitida de generación en generación.

Una última teoría se adentra en algo más: la importancia del olfato. Al parecer, no tenían un sentido tan evolucionado como el nuestro, por lo que es posible que tuvieran una menor capacidad para diferenciar olores (particularmente el olor a carne humana quemada, que los bomberos describen como horrible). La extinción de nuestros 'primos' sigue siendo un misterio, pero esto podría ser una señal de la importancia que tiene el olfato en la evolución humana y si podremos ser reemplazados en el futuro por otros humanos más avanzados que nosotros, según las decisiones que tomemos en busca de nuestra propia supervivencia.

Si hay un pecado que, a nuestros ojos modernos y puramente occidentales parece imperdonable, ese es el canibalismo. Una práctica tabú. Tanto es así que cuando escuchamos extrañas historias sobre individuos que han tenido que probar la carne humana (el ejemplo más famoso es el del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya que sirvió de inspiración para la película 'Viven') nos producen un morboso interés, pese al sensacionalismo terrible en el que se ven envueltas. Recientemente, la historia del actor Armie Hammer, con supuestas tendencias caníbales según sus propios mensajes, también se ha hecho muy famosa.

El redactor recomienda