¿El contacto visual mejora realmente la atracción?
  1. Alma, Corazón, Vida
¿clavo mi pupila en tu pupila azul?

¿El contacto visual mejora realmente la atracción?

Según una última investigación, es mejor abordar una situación potencialmente romántica utilizando la mirada, pues aporta intimidad

Foto: Fuente: iStock
Fuente: iStock

El contacto visual es fundamental, no solo para la persona que habla sino para la que escucha, pues si no, puede caer en la mala educación o parecer que no atiende lo suficiente. En los últimos tiempos muchos expertos y psicólogos también han advertido de la importancia del contacto visual en las parejas, y de cómo este es tan poderoso que puede llevar a las personas a sentir atracción mutua.

Dicen más dos ojos que mil palabras, y cuando intentamos atraer la atención de aquella persona por la que suspiramos no podemos evitar mirarla continuamente. La mirada es un arma poderosa, y los expertos van un paso más allá: es fundamental mirar a tu pareja para tener una buena comunicación con ella. Aunque hay personas que por timidez les cuesta mucho mantener la mirada fija en la pupila azul del otro.

Ahora bien. ¿Es verdad todo lo que se dice sobre la fuerza de la mirada?

Según un reciente artículo publicado en 'Psychology Today', Emmelyn AJ Croes quiso investigar el papel del contacto visual en el contexto de la atracción romántica inicial el año pasado. El estudio describió el contacto visual como una de las señales no verbales más importantes que se utilizan para comunicar el afecto dentro de la atracción romántica y la dinámica del desarrollo relacional. En consecuencia, reconocieron el contacto visual como un componente tanto natural como crítico de la comunicación, que se utiliza para transmitir agrado y atracción, y notaron que tal vez no sea sorprendente que la atracción romántica mutua provoque más contacto visual. Pero, ¿cómo funciona?

El estudio utilizó la metodología de las llamadas citas rápidas para investigar el impacto del contacto visual en el desarrollo de la atracción romántica

Croes utilizó la metodología de las llamadas citas rápidas para investigar el impacto del contacto visual en el desarrollo de la atracción romántica. Sorprendentemente, se descubrió que el contacto visual no tenía un efecto directo sobre la atracción romántica. Sin embargo, sí encontraron que dentro de las interacciones iniciales el contacto visual genera menos incertidumbre y más intimidad.

¿Entonces? Llegaron a la conclusión de que las personas tienden a hacer más preguntas cuando no hay contacto visual con la idea de reducir la incertidumbre. Croes descubrió que, como se esperaba, con el contacto visual la gente hacía menos preguntas y estas eran menos íntimas. Además, la falta de contacto visual crea una interacción menos informativa lo que a su vez lleva a generar más preguntas. La mirada mutua regula la comunicación, señala el cambio de turno en la conversación y brinda retroalimentación sobre la recepción y percepción de mensajes. Sin contacto visual, es posible que se requieran más preguntas para regular la conversación.

Otra duda, ¿las personas que hacen más preguntas parecen más atractivas? Al parecer, aunque no impacta directamente en la atracción romántica, el estudio sí llegó a la conclusión de que crea interacciones más íntimas y, en definitiva, más atracción. Los estudios posteriores tendrán que continuar centrándose en estas cuestiones, puesto que el experimento se llevó a cabo solo con citas rápidas, donde los participantes interactuaban tan solo durante cinco minutos. Lo que parece claro es que conocer a alguien en un contexto romántico se aborda mejor visual y verbalmente, y las mejores relaciones se desarrollan gradualmente.

El redactor recomienda