Ángeles y demonios ante las dudas: esos seres ficticios de las series animadas son más reales de lo que crees
  1. Alma, Corazón, Vida
Entre el bien y el mal

Ángeles y demonios ante las dudas: esos seres ficticios de las series animadas son más reales de lo que crees

Un grupo de investigadores ha querido averiguar de dónde salen esas representaciones sobrenaturales cuando se trata de decidir qué camino tomar

Foto: Fuente: iStock
Fuente: iStock

Cuántas veces vemos en la pantalla demonios y ángeles apareciendo de repente sobre el hombro de cualquier personaje animado que se encuentra ante un dilema para el que tiene que decidir si actuar bien o mal, o no tan bien, o simplemente según la consideración humana establecida sobre lo que está bien y lo que está mal. Porque no hay que olvidar que, detrás de esos personajes, hay manos y cabezas humanas dando forma a cada gesto y cada escena de tu serie de dibujos favorita. Un grupo de investigadores ha querido averiguar de dónde salen esas representaciones sobrenaturales de los caminos a tomar.

Sí, ya tal y como aparecen se van: envueltos en una nube de humo. Pero, ¿qué les hace ser demonios y ángeles? ¿Por qué hablan como hablan? Según han podido saber a través de un nuevo estudio de la Universidad de Waterloo, todo radica en la propia percepción hacia otros humanos.

Foto: Puede ser difícil juzgar si ha tomado una decisión buena o mala basándose sólo en el resultado. Foto: Pixabay

Según informa el propio organismo, “los investigadores estaban interesados en comprender por qué las películas y los cuentos populares a menudo muestran al diablo y los demonios ansiosos por conceder permisos negativos accidentales, mientras que los ángeles no se representan de esta manera”. Para ello, exploraron las expectativas sobre cómo responden las personas buenas y malas a los dilemas, exactamente como si fueran personajes mismos de una serie de animación.

Entre ser bueno y malo

Como recoge el portal de 'Science Daily' partir del análisis de la percepción de 2.231 participantes, los autores de la investigación pudieron estudiar las expectativas de las personas sobre agentes de actuación buenos y malos. Siguiendo cinco experimentos, observaron cómo la realidad influenciaba a la ficción.

En el primer experimento, los participantes leyeron historias cortas sobre la solicitud que alguien (ser humano) o algo (ser sobrenatural en forma de demonio o ángel) hacían a un protagonista y en función de ello debían calificar la probabilidad de que dicha persona o personaje la llevara o no a cabo. “Cuando la solicitud se dirigía a alguien bueno, las calificaciones dependían de si el solicitante realmente entendía lo que pedía”, apunta el estudio.

En este sentido, "un aspecto de ver a alguien como malvado podría ser que esperamos que esa persona ponga menos énfasis en las intenciones de los demás y, en cambio, se concentre más en el resultado de las acciones", dice Brandon Goulding, coautor del estudio. "Mientras que pensamos que una buena persona también considerará lo que alguien pretendía hacer y lo comparará con lo que realmente hizo".

La maldad es insensible

En efecto, los resultados revelaron que las creencias de las personas sobre los personajes animados buenos y malos están, precisamente, influenciadas por sus puntos de vista sobre los seres humanos comunes. Asimismo, muestran que las personas tienen ideas distintas de cómo ser bueno o malo influye en las decisiones de los demás.

"Nuestros resultados sugieren que la gente espera que las personas buenas sean sensibles a las intenciones detrás de cualquier actuación, así como que las personas malas sean relativamente insensibles a estas intenciones", según señala Ori Friedman, profesor de psicología del desarrollo en Waterloo y autor principal de la investigación.

"Esta investigación sugiere que la gente piensa que la bondad moral es más que producir buenos resultados. La gente también ve la bondad moral como algo relacionado con preocuparse por lo que la gente quiere e intenta"

Estos hallazgos apoyan además investigaciones anteriores, pero van más allá: "Esta investigación nos dice algo muy interesante, y es que las personas relacionan el mal con ser indiferente y no preocuparse por lo que la gente quiere", sotiene Friedman, pero también “sugiere que la gente piensa que la bondad moral es más que producir buenos resultados. La gente también ve la bondad moral como algo relacionado con preocuparse por lo que la gente quiere e intenta".

De esta forma puede entenderse por qué el diablo insiste tanto mientras que el ángel permanece callado y resignado. Si has sentido alguna vez a tu ángel y a tu demonio cerca esperando cada uno a su manera a que te decidas a actuar, ahora sabrás que no es porque veas muchos dibujos. Aunque, eso sí, quién sabe si el bien y el mal tienen realmente esa imagen.

Psicología Cine de animación
El redactor recomienda