Por qué nos gusta ver los mismos programas en la tele una y otra vez
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Por qué nos gusta ver los mismos programas en la tele una y otra vez

Entre cientos de películas siempre acabas viendo la misma, ¿se debe a una razón nostálgica, terapéutica, existencial? Probablemente todas a la vez

placeholder Foto: El último capítulo de Acción de Gracias de la serie 'Friends'
El último capítulo de Acción de Gracias de la serie 'Friends'

Entre una amplia gama de programas y películas en distintas plataformas donde puedes ver miles de historias apasionantes, siempre acabas viendo 'Atrapado en el tiempo' porque te encanta ver a Bill Murray intentando suicidarse de mil maneras distintas sin conseguirlo. O eliges una vez más un capítulo de 'Los Simpson' del que puedes repetir cada frase porque lo has visto más veces que estrellas hay en el firmamento.

No estás solo, afortunadamente.

Muchas personas eligen ver las mismas cosas una y otra y otra vez, aunque se las sepan de memoria. Quizá sucede ahora más, pues la pandemia trajo ansiedad e incertidumbre y, en esos momentos, anhelamos la facilidad de procesamiento, una sensación de control y la calidez de la familiaridad. ¿Cuáles son las razones para que acabemos viendo siempre lo mismo?

La razón nostálgica

La nostalgia ha pasado a ser un negocio, es innegable. La palabra, que según algunas teorías fue acuñada a finales del siglo XVII por Johannes Hofer para describir una enfermedad que afectaba a los soldados suizos en los campos de batalla, cuando se encontraban fuera de casa y sufrían ansiedad, melancolía y rumia. A día de hoy, sirve para vender productos vintage y series o películas ambientadas en un pasado más o menos remoto.

Las series o películas antiguas nunca pueden sorprendernos, tampoco decepcionarnos, con ellas nos sentimos seguros porque sabemos lo que va a suceder

Podríamos decir que hay dos tipos de nostalgia: una personal, que corresponde a la historia de cada uno, y otra histórica, relacionada con determinados momentos (y más peligrosa, pues algunas veces lleva a querer reinstaurar una Edad de Oro idealizada). Muchas veces, cuando queremos ver de nuevo un programa, es porque en realidad queremos volver a un recuerdo determinado. Heidegger lo llamó "redredging", por lo que es un concepto que viene de largo.

La razón terapéutica

Las series o películas antiguas nunca pueden sorprendernos, tampoco decepcionarnos, con ellas nos sentimos seguros porque sabemos lo que va a suceder. Nosotros envejecemos, ellos permanecen iguales. A veces, ver un programa familiar ayuda a nuestro cerebro a relajarse, pues si bien las nuevas experiencias pueden ser emocionantes, también pueden ser estresantes, lo que en los tiempos actuales parece bastante necesario. Está, además, relacionado con la siguiente razón.

La razón natural

Vemos una película o escuchamos una canción 5.000 veces por algo muy sencillo: nos gusta. O quizá no es tan sencillo y podría estar relacionado con el efecto de mera exposición, que lo explica la psicóloga Jennifer Fayard en un reciente artículo publicado en 'Psychology Today': "La investigación proporciona continuamente apoyo a algo llamado efecto de mera exposición".

El efecto de mera exposición es que cuantas más veces nos exponemos a algo, más nos gusta

"Básicamente, cuantas más veces nos exponemos a algo, más nos gusta. Esto sucede porque experimentar algo previamente aumenta lo que se llama fluidez perceptiva, o la facilidad con la que podemos procesar la información, en experiencias posteriores. Cuando algo es fácil de procesar, tiende a hacernos sentir emociones positivas, lo que a su vez hace que nos guste más el objeto".

La razón existencial

Según un estudio de Russell y Levy publicado en 'The Atlantic': los vínculos dinámicos entre las experiencias pasadas, presentes y futuras de uno a través de la reutilización de un objeto permiten la autocomprensión existencial. Volver a interactuar con el mismo objeto, aunque sea una sola vez, permite reelaborar las experiencias como los consumidores consideran sus propios placeres y comprensiones particulares de las elecciones que han hecho. Esto no es mera nostalgia o terapia, es la cultura pop como palimpsesto, un viejo recuerdo, superpuesto con una nueva perspectiva.

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