¿Por qué las personas con depresión no pueden levantarse de la cama?
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¿falta de motivación?

¿Por qué las personas con depresión no pueden levantarse de la cama?

Una nueva teoría lucha contra la idea preconcebida de que los aquejados con depresión carecen de metas: tal vez podría ser justo lo contrario

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La depresión es la principal causa mundial de discapacidad y se calcula que afecta a unos 300 millones de personas en el mundo en la actualidad. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, el 4% de la población mundial la sufre, especialmente los jóvenes y ancianos. Si la has sufrido personalmente o conoces a alguien que lo ha hecho, habrás podido comprobar que las personas aquejadas con esta enfermedad tienen una gran dificultad para salir de la cama.

¿Por qué? En primer lugar, cualquier otra actividad resulta casi dolorosa: desde ducharse a peinarse. Una respuesta intuitiva diría que es por falta de motivación, las personas deprimidas no tienen una meta a la que dirigirse, por lo que hacen una especie de 'parón' en la vida que deciden pasar hibernando, ya que carecen de dirección para poder continuar. Las camas son la ubicación más natural para una pausa conductual, ya que es el lugar de la casa que está más asociado con la falta de actividad.

Los humanos son la única especie que puede decidir ignorar un humor 'decaído' y continuar la persecución de una meta inalcanzable

Pero, ¿cómo se llega a esta situación? ¿Cómo pierde una persona el deseo por alcanzar sus propias metas? "Tendríamos que desviarnos hacia la psicología evolutiva para poder responder eso", explica el psiquiatra Jonathan Rottenberg en 'Psychology Today', "es la que nos explica que los estados de humor son los que nos ayudan a perseguir nuestras metas de manera eficaz. Por ejemplo, un humor elevado nos impulsará a perseguir de manera más vigorosa las recompensas, al contrario que una manera de estar más 'decaída'. Con frecuencia, el decaimiento surge cuando aparece un obstáculo, o cuando una meta importante se ve amenazada. En un primer momento, la reacción es doblar los esfuerzos para alcanzar la meta, pero si esta no cede, la persona o bien se rendirá o pasará a otra actividad que le proporcione una mayor recompensa".

El psiquiatra asegura que sentirse triste o decaído es fundamental para nuestro carácter. En un mundo en el que el tiempo, los recursos y el esfuerzo mismo son sumamente valiosos y finitos, tener un mecanismo evolutivo para acelerar el alejamiento de una meta que está fracasando es importante para la supervivencia. Un ejemplo claro: el oso que caza un salmón y decide moverse a otro lado del río porque no consigue alcanzar su meta. "Sin embargo, para bien o para mal, el humor de las personas es más complejo", apunta el psicólogo. "Los humanos son la única especie que puede decidir ignorar un humor decaído y continuar la persecución de una meta inalcanzable. Para resolver esto, el sistema del humor debe hacer algo más drástico: reduce el volumen sobre la persecución de metas, no solamente en una sino sobre todas las metas disponibles. El resultado por tanto es una depresión paralizante, con fatiga, letargo y falta de motivación".

Los deprimidos no permanecen en la cama por su falta de iniciativa sino porque están abrumados y demasiado comprometidos con sus metas

La teoría alternativa de Rottenberg da una vuelta de tuerca a la creencia popular de que las personas deprimidas se quedan en la cama por su falta de iniciativa o metas. "Al contrario", asegura, "se trataría más bien de que están abrumados y demasiado comprometidos con sus metas. Vale la pena estudiar esto, puesto que encaja bien clínicamente con los tipos de situaciones que suelen precipitar una depresión seria: la mujer frustrada porque su matrimonio no funciona y querría que lo hiciera o el deportista de elite que se lesiona y quisiera seguir compitiendo. Ver estas depresiones en términos de metas inalcanzables puede ser clínicamente útil y puede ayudarnos a entender mejor la depresión", concluye.

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