el mañana es hoy

La inteligencia artificial construirá tu casa en el futuro

¿Podrán algún día las máquinas imitar el ingenio y la originalidad de la mano humana a la hora de construir complejos y monumentos?

Foto: Foto: iStock.
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Los historiadores suelen coincidir en la maravillosa casualidad que fue la creación de las pirámides a lo ancho y largo de este mundo. Civilizaciones que, presuntamente, jamás se conocieron entre ellas, llegaron a una conclusión común para crear estos símbolos de magnificencia y también de muerte. Son, además, el único ejemplo viviente de las siete maravillas del mundo antiguo.

De los Jardines Colgantes de Babilonia o el impresionante Coloso de Rodas (que sirvió de inspiración para el Titán de Braavos de 'Juego de Tronos'), desgraciadamente solo quedan ya ceniza, polvo y documentos que, al menos, pueden constatar la existencia de estas maravillas, relegadas al olvido mucho tiempo atrás. Alguna vez estuvieron en pie, mostrando el impresionante ingenio y la creatividad de las manos humanas.

Aún a día de hoy contamos con estructuras de la arquitectura que dejan con la boca abierta (la Torre Eiffel o la Gran Muralla China), pero ellas también compiten con impresionantes edificios modernos, desde Burj Khalifa en Dubái al One World Trade Center de Nueva York, pasando por la Torre CN en Toronto. Todo esto se acelerará aún más gracias a la inteligencia artificial (IA).

La espiritualidad de las máquinas

Pero en la actualidad existen reticencias al respecto. La Oficina Europea de Patentes rechazó recientemente una solicitud para un contenedor de alimentos. No es porque fuera inútil ni mucho menos, sino que se había creado mediante inteligencia artificial y, por ley, los inventores deben ser personas reales, según informa un artículo en 'The Conversation'. Las máquinas, sin embargo, nos han ayudado ya en muchas ocasiones creando artículos, libros e incluso música.

En la era de los edificios Inteligentes o 'smart buildings', que se caracterizan por estar equipados con sistemas de automatización y control de diversas herramientas fundamentales en el hogar (calefacción, iluminación, alarmas, videovigilancia), es innegable que la inteligencia artificial va haciéndose, poco a poco, hueco en nuestra sociedad. Los expertos no paran de asegurar que de aquí a cinco años los robots nos quitarán el empleo. Ante tal estado de neurosis, es normal cuestionarse qué sucederá con otros ámbitos que a priori parecen exclusivamente competencia del ser humano. Ser creativos es el rasgo que nos caracteriza.

La IA resuelve los problemas a la perfección, pero no sabe encontrarlos, lo cual es fundamental para innovar y para utilizar el ingenio

¿Puede la IA igualarnos o incluso superarnos en ese ámbito? Desde una perspectiva teórica, la creatividad y la innovación son un proceso de búsqueda y combinación. Partimos de un conocimiento y lo conectamos con otro conocimiento en algo nuevo y útil. En principio, esto también es algo que pueden hacer las máquinas; de hecho, son excelentes para almacenar, procesar y hacer conexiones dentro de los datos.

¿Cuál es la diferencia? Nosotros encontramos problemas y los resolvemos. Por ejemplo, las notas post-it fueron inventadas por casualidad, una auténtica serendipia: Spencer Silver había creado un pegamento que se pegaba más bien poco y que no servía para nada, hasta que coincidió con Arthur Fry en los años 80. Este andaba desesperado porque los marcadores de su libro de himnos en el coro de la Iglesia se caían constantemente. Probó en ellos el pegamento y el resultado fue perfecto: había nacido el post-it.

La IA resuelve los problemas a la perfección, pero no sabe encontrarlos, lo cual es fundamental para innovar y para utilizar el ingenio. En algunas ocasiones esta innovación se basa incluso en necesidades que no sabíamos que teníamos: ejemplo de ello es el 'walkman', nadie había dicho en ningún momento que tuviera el deseo de escuchar música mientras caminaba y, sin embargo, su invención fue un éxito. Como tales necesidades latentes son difíciles de formular y hacer explícitas, tampoco es probable que encuentren su camino en el conjunto de datos que las máquinas necesitan para innovar.

Hace un par de años se publicó en China el primer poemario obra de un programa de inteligencia artificial desarrollado por Microsoft

Por lo tanto, es poco probable que en un futuro cercano las máquinas puedan utilizar el ingenio hasta el punto de crear maravillas como el Taj Mahal. Muchos aspectos de la creatividad siguen siendo, por ahora, terreno inconquistable para las máquinas y la IA. Aunque todo se andará. Al fin y al cabo, la poesía también parecía destinada a ser solo de los humanos y sin embargo hace un par de años se publicó en China el primer poemario obra de un programa de inteligencia artificial desarrollado por Microsoft. El algoritmo tenía memorizados sonetos de 519 poetas escritos en los últimos 90 años, y logró generar 10.000 poemas en 2.760 horas. El poemario en cuestión se tituló 'La luz solar se perdió en la ventana de cristal'.

Algunos expertos aseguran que hay un 50% de probabilidades de que las máquinas alcancen una inteligencia a nivel humano en los próximos 50 años. Hasta que ese día llegue, podemos seguir respirando aliviados de ser los únicos seres sobre la faz de la tierra con la espiritualidad suficiente como para crear impresionantes complejos arquitectónicos que dejen con la boca abierta o música que represente la melancolía inherente en nuestra psique.

Alma, Corazón, Vida

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