pruébate a ti mismo

La diferencia entre la gente abierta y la cerrada, según Ray Dalio

¿Cómo abordas los desafíos? ¿Eres intransigente o reconoces tus errores? Pocas personas se conocen realmente a sí mismas. El inversor Ray Dalio te pone frente a un espejo

Foto: Ray Dalio. (REUTERS)
Ray Dalio. (REUTERS)

¿Por qué hay personas que cambian de opinión como una veleta y otras que se mantienen tozudas ante la adversidad? ¿Por qué unas personas llegan a una fiesta y hablan con todo el mundo mientras que otras se apartan y colocan en una esquina? Y, lo más interesante, ¿por qué algunos parecen progresar en su vida profesional y personal mientras que otros parecen estar condenados a repetir los mismos errores una y otra vez?

Bueno, no es tan raro entender que cada persona es diferente. Cómo abordamos los obstáculos y desafíos tiene poco que ver con nuestra suerte, se reduce a la mentalidad. No es casualidad que las personas exitosas tienda a acercarse a la vida con una mentalidad abierta, frente a aquellos que preferirían morir antes de equivocarse (e, irónicamente, cavan así su propia tumba). Ahora bien, tú, como individuo, ¿sabes distinguir qué tipo de mentalidad tienes?

Ray Dalio, inversor multimillonario estadounidense, filántropo y creador de Bridgewater Associates, presenta en su libro 'Principios' siete formas de saber si eres una persona de mentalidad abierta o cerrada. Quizá la tengas abierta, enhorabuena, entonces, en tus éxitos venideros. Si no es así no te preocupes. Nadie quiere admitir que tiene una mentalidad cerrada, pero tiene una ventaja: la habilidad para cambiar tu forma de ser.

Las ideas

Dalio asegura que aquellos que tienen una mentalidad cerrada odian que sus ideas sean desafiadas. No quieren entender por qué hay personas que piensan de manera contraria. Piensan que eres idiota si opinas otra cosa, ¿te suena? No hacen preguntas y tratan de hacerte entender por qué estás equivocado.

Una persona con mentalidad cerrada jamás te pedirá opinión. La de mente abierta, sin embargo, trata de ver el mundo poniéndose en otras pieles

Por otro lado, las personas con una mentalidad abierta ven el desacuerdo y les parece un medio reflexivo para ampliar su conocimiento. No se enojan sino que quieren identificar el desacuerdo para poder corregir sus percepciones erróneas. Esto se ve muy bien representado en las discusiones, donde siempre hay alguien más intransigente que no da su brazo a torcer. ¿Eres tú?

Declaraciones y comprensión

Scott Fitzgerald dijo en una ocasión que "la prueba de una inteligencia de primer nivel es la capacidad de tener en mente dos ideas opuestas al mismo tiempo y aún así conservar la capacidad de funcionar". ¿Te gusta hablar o preguntar? Según el autor, es otra característica por la que podrás saber a qué tipo perteneces en este particular test. Las personas de mente cerrada son más propensas a hacer declaraciones, se sientan en las reuniones y están más que dispuestas a ofrecer su opinión, pero nunca pedirán a otro que amplie o explique sus ideas. Además, esta clase de gente se enfoca mucho más en ser entendidas que en entender a los demás.

El caso de aquellos con una mentalidad abierta es diferente. Siempre tienen curiosidad por conocer la visión de las demás personas y sopesan sus opiniones en consencuencia. Se prestan a ver el mundo a través de los ojos de los demás.

"Las personas más cerradas o tozudas dicen cosas como 'quizá me equivoque, pero esta es mi opinión y no la voy a cambiar'", señala Dalio. "Es una señal clásica todo el tiempo, como una manera de protegerse para que parezca que realmente tienen una mentalidad abierta. Impiden que otras personas hablen, no quieren escuchar nada más que su propia voz".

La humildad

¿Cómo se obtiene? Por lo general, según el autor, a partir del fracaso, que es un choque tan terrible que nadie quiere repetirlo. "Las personas de mentalidad abierta tienen un temor profundo de que pueden equivocarse, y eso los hace crecer" explica. "Si reconoces algún patrón de comportamiento de los señalados anteriormente en ti, no te preocupes. No estás solo. No todo es blanco y negro, sino que nos encontramos en algún lugar entre ambas mentalidades. Pero sí puedes inclinar la balanza".

Cuando te encuentres exhibiendo alguno de estos comportamientos reconócelo y corrígete. No tienes por qué culparte a ti mismo, simplemente intenta hacerlo mejor la proxima vez, aunque, por supuesto, eso requiere trabajo. "He de añadir una cosa más", explica Dalio. "Tener una mentalidad abierta no significa considerar también las ideas que son malas. Pero debes estar activo en el proceso para cambiar tu forma de ver la vida. No sucederá por accidente ni de un día para otro".

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios