un modelo sostenible

Las ventajas de la segunda mano: por qué la gente ha dejado de comprar ropa nueva

Los especialistas advierten que, para no dejar que el monstruo de la superproducción nos devore, debemos dejar de comprar compulsivamente prendas modernas... ¿cómo hacerlo?

Foto: Foto: iStock.
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"Cada semana compramos 38 millones de artículos y 11 millones de ellos van de cabeza a la basura". ¿Te sientes identificado con esa frase? El consumismo y la obsolescencia programada, esa amalgama de conceptos, quizá tengan mucho que ver con la visión actual de lo que es el capitalismo: un ente con vida propia que engulle a sus hijos como Saturno. ¿Se puede luchar contra el sistema?

Aparentemente, sí. Si nos trasladamos, por ejemplo, al este de Yorkshire (Reino Unido), podemos recorrer los pasillos de la tienda de caridad Cancer Research. ¿Está llena? Abarrotada, según indica 'The Guardian'. Es comprensible. En Reino Unido, la vida útil promedio de una prenda es tan solo de dos años. Es posible que no difiera mucho de España. En esta situación,se entiende que una gran cantidad de población haya decidido pasarse a las prendas de segunda mano.

Con una simple búsqueda en internet, podremos encontrar hasta diez tiendas diferentes en Madrid donde hallar ropa de este tipo. Malasaña, Lavapiés... y la palabra "vintage" perfectamente incorporada en la ecuación. Maria Chenoweth, directora ejecutiva de la organización benéfica Traid, que trabaja para evitar que la ropa se tire, insiste: "Ha habido un aumento del 30% en el volumen de negocios de nuestras tiendas en 2018 en comparación con el año anterior. Hay que hacer la transición a una forma de compra más sostenible, antes de que el monstruo nos devore a todos".

Para que no nos engulla el monstruo es necesario pasarse a un estilo de compra de ropa sostenible

¿Para qué comprar una camisa de cuadros nueva si puedes encontrarla exactamente igual pero más barata solo porque ha pertenecido antes a alguien? Recuerda un poco, en parte, a aquellas personas que advierten que si quieres comprar un perro no debes ir a una tienda a adquirirlo, pues hay muchas mascotas esperando en las perreras a que les des una segunda oportunidad.

Intercambio de ropa

¿Cómo hacerlo? Las tiendas de segunda mano no son la única opción. Comienzan a proliferar las webs para el intercambio de ropa, una idea novedosa muy relacionada con el reciclaje. Existen dos principales perfiles de usuarios: por una parte están aquellos que quieren estar a la última sin gastar mucho dinero y, por otra, las madres que necesitan ropa para sus bebés durante pocas semanas o meses (ya se sabe lo rápido que crecen los niños). En España, Reino Unido o Estados Unidos ya existen webs donde se puede intercambiar ropa de lujo, vintage o prendas de bebés. También existe la opción de adquirirlas en mercadillos habilitados para ese fin. Y en Corea se está llevando a cabo el mismo concepto, pero con donaciones de gente mayor que ya no usa esa ropa.

En los intercambios no hay lugar para los prejuicios. La prenda sirve si conserva todos sus botones y no tiene ninguna mancha. Algunos vestidos de fiesta se reutilizan una y otra vez. Aquellos que empiezan, como si se pasaran al lado oscuro, no suelen volver. Su concepto de cómo se compra y vende la ropa cambia por completo. Mientras que antes iban incorporando nuevas piezas a su armario, ahora siguen teniendo las mismas, pero cambian en función de su interés en ese momento.

Hay gente que incluso se está dedicando a ello. Es el caso de Sarah Fawell, que comenzó a promocionar su ropa en este tipo de webs cuando se encontraba en la universidad: "Vendía algunos vestidos a los que catalogaba como 'algo que podría llevar Phoebe de 'Friends''". Cuando terminó la carrera se dio cuenta de que quería dedicarse a ello de manera profesional. Así lo hace. Escribe en su blog sobre ropa, la vende y enseña a coser. En los últimos 11 años asegura que habrá comprado solo una o dos cosas. El resto (hasta sus bragas, matiza) las confecciona ella.

En los sistemas de compraventa no hay lugar para los prejuicios. La ropa ha tenido otra vida anterior y está preparada para durar más tiempo

La libertad en torno al tamaño de la ropa es otro de los beneficios por los que abogan los especializados en este tipo de compraventa. Mientras que en Inditex, por poner un ejemplo, debes caber de manera literal en la prenda para poder llevártela a casa, aquí no existe ese tipo de problema. Existen muchas más variables o tallas únicas que no te hacen preguntarte "¿cabré?" a la hora de elegir. Una manera, por otro lado, de que la prenda no esté sujeta a las fluctuaciones del peso y pueda durar muchos más años.

Hacia un modelo factible

Fawell, aun así, insiste en que coser tu propia ropa, como ella hace, no es la manera más sostenible de vestirse. "Lo verdaderamente crucial es la adquisición de tejidos y materiales. Normalmente se valora cómo está hecha la ropa (su forma estética) por encima de lo que tardará en desgastarse, por lo que se siguen produciendo muchas cosas que nunca se usan".

El volumen de ropa de todo tipo (nueva, de segunda mano, hecha por uno mismo...) es desafiante, y vender en tiendas especializadas en segunda mano tiene un límite. Para evitar que este mercado pueda abarrotarse o que se transmita el problema a los países en vías de desarrollo, en los que se venden muchas prendas a granel, es necesario alentar otras tecnologías, como el reciclaje.

Entonces, ¿qué hacer si estás interesado en no alimentar el monstruo y quieres optar por un estilo de vida más sostenible y, aun así, amas la ropa nueva? No es tan difícil en los tiempos del Wifi cambiar de las tiendas de ropa estándar a eBay, Hardly Ever o cualquier otro "revendedor". ¿De qué sirve tener ropa en tu armario que luego no te vas a poner? Como explica Chenoweth: "La ropa tiene una historia. Si la usas una vez y después la tiras a la basura no estás dejando que la tenga".

Alma, Corazón, Vida

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