MILLONARIOS Y CINEMATOGRÁFICOS

Encontraron la fórmula para acertar a la lotería y ganaron millones

Jerry y Marge Selbee son dos ciudadanos de Michigan que idearon una forma para no parar de triunfar en el juego. Hollywood ha anunciado que llevará su historia a la gran pantalla

Foto: Jerry y Marge Selbee, en un programa de la 'CBS'.
Jerry y Marge Selbee, en un programa de la 'CBS'.

Un buen día, hace ya 15 años, Jerry Selbee, un matemático retirado de 65 años, entra en uno de los muchos establecimientos de alimentación del estado de Michigan para comprar lotería de una de las máquinas automáticas. No fue con la intención de probar fortuna como cualquier otro, quiso toda la suerte para él. Tanto es así que no extrajo uno o dos billetes, traducidos en oportunidades de ganar el bote, sino miles de décimos. Sus vecinos, anonadados, no sabían que este hombre lo tenía todo calculado. Desde entonces, él y su mujer han obtenido la cuantiosa cifra de 27 millones de dólares (unos 21 millones de euros). Una proeza que Hollywood quiere llevar a la gran pantalla.

¿Cuál fue el truco? El funcionamiento del bote no es tan diferente respecto al de otros juegos españoles como la Primitiva. El coste de una papeleta Winfall, en la que hay que elegir seis números del 1 al 49, es tan solo de un dólar. Según la cantidad de números acertados (de tres a seis) obtienes un premio. La clave, no obstante, se encuentra en el bote, que se reparte en caso de que tras varias semanas (seis de media) nadie haya acertado la combinación ganadora, hasta el punto de alcanzar los cinco millones de dólares.

En su casa hay 18 millones de boletos no premiados guardados en cajas, como restos de todos sus esfuerzos por ganar una y otra vez

Cuando esto ocurre, la lotería es promocionada a todo trapo para que los jugadores casuales prueben suerte. En lo que pocas personas caen es en que, siempre y cuando nadie acierte los seis números, las probabilidades consiguen que la inversión sea siempre rentable para el jugador, según desveló al gran público el departamento de investigación de 'The Boston Globe' en una serie de artículos. Por tanto, existe una posibilidad de 1 entre 54 de acertar tres números y de 1 entre 1.5000 de acertar cuatro. En las semanas en las que se reparte el bote, los premios se multiplican por 10, de forma que cualqueir dólar invertido vale, estadísticamente, más que un dólar.

Jerry Selbee estudió matemáticas en la Wester Michigan University y trabajó para la compañía Kellogg. En su primer intento por ganar la lotería gastó 3.600 dólares (unos 3.149 euros) en boletos del sorteo Winfall y obtuvo 6.300 (5.512 euros aproximadamente) a cambio, según informa 'Infobae'. En la siguiente ocasión fue más allá: su coste fue de 8.000 dólares (6.999 euros) y ganó casi el doble.

"En realidad es aritmética básica", explica Selbee en una reciente entrevista a la 'CBS'. "Te da la satisfacción de tener éxito en algo que vale la pena y que también repercute en nuestros amigos y familiares. Lo único que encuentro realmente sorprendente es que nadie más pareció captarlo". Él compartió la fiebre por la lotería con su esposa Marge y ambos empezaron a jugar cientos de dólares. La pareja invitó a familiares y amigos, como dice él mismo, para unirse a una empresa creada por el propio Jerry, llamada G. S. Investment Strategies.

Foto: iStock.
Foto: iStock.

Una mente prodigiosa

Cada uno de ellos compró acciones de 500 dólares cada una. De esa forma, podrían invertir más dinero en la lotería y al final repartir el montante ganado. Actualmente, su grupo está formado por unas 25 personas. En 2005, las ganancias del matrimonio rondaban los 40.000 dólares. Pero llegó la primera mala noticia: en mayo de ese año, la lotería de Michigan cerró el concurso y dejó a la pareja de jubilados sin su principal 'hobby' y fuente de ingresos. La pareja invierte 600.000 dólares en cada juego siete veces al año y pasan hasta 10 horas clasificando boletos a mano durante diez días consecutivos. En su casa conservan aquellos boletos que no dieron ningún premio, unos 18 millones, que ellos guardan celosamente en cajas de plástico.

Quien hace la ley, hace la trampa. Esto es lo que parece que quiso demostrar Jerry. La lotería puede pasar de ser un mero juego que grava a los más pobres, que son los que más suelen participar en esta clase de apuestas en base a sus esperanzas, para ser una herramienta de redistribución económica, aunque sea tan solo para un puñado de lúcidos matemáticos. Ahora, su historia se llevará al cine.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios