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Siete mitos de la leche de vaca: ni produce mucosidad ni aumenta el riesgo de cáncer

En los últimos años, ha surgido una corriente que rechaza el consumo de leche de vaca. Sin embargo, es uno de los alimentos que más nutrientes y beneficios aportan a nuestro cuerpo

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La leche es uno de los alimentos básicos desde el punto de vista nutricional, en el marco de una dieta variada y equilibrada. Un alimento muy rico en nutrientes que últimamente está en cuestión tras la circulación de mensajes sin demasiada base científica, que afirman que el consumo de leche es perjudicial para la salud. Nada más alejado de la realidad.

“La leche de vaca es un alimento muy rico en nutrientes, es fuente de proteínas de elevado valor biológico, ya que contiene todos los aminoácidos esenciales”, afirma la nutricionista Marta Comas Martínez, de la Unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Quirónsalud Barcelona. “Además”, continúa la especialista, “la leche contiene componentes con propiedades beneficiosas demostradas científicamente para el sistema inmunitario, cardiovascular y digestivo”. Es la principal fuente dietética de calcio, no solo por su elevado contenido de este mineral sino también por su alto aprovechamiento gracias a otros componentes de la leche: vitamina D, proteínas, fósforo, etc. Además, es rica en vitaminas.

La leche y sus mitos

En los últimos años, han surgido diversos mitos acerca de lo perjudicial que puede resultar su consumo, lo que ha beneficiado a la comercialización de otras bebidas que se han acabado haciendo un hueco en nuestra cesta de la compra. Algunos de los mitos más extendidos son:

  • Produce moco o empeora el asma. No existe ninguna evidencia científica que avale que el consumo de leche aumente la mucosidad en personas sanas o que favorezca la aparición de alteraciones en las pruebas respiratorias de las personas asmáticas.
  • Contiene antibióticos y hormonas. Esta afirmación es rotundamente falsa. Por ley está totalmente prohibido y se realizan controles del producto antes de llegar a la fábrica. También está prohibido administrar a las vacas sustancias que persigan aumentar el crecimiento y la producción de leche. “La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria”, asegura Comas, “regula y controla el sistema, publicando además periódicamente los resultados de estos controles”.
  • Aumenta el riesgo de padecer cáncer. Una de las afirmaciones más alarmistas y que, sin embargo, han desmentido diferentes estudios científicos. Uno de ellos, incluso, ha constatado que el riesgo es el mismo entre quienes no beben nada de leche y los que toman hasta tres raciones al día. Eso sí, "siempre es mejor escoger los productos de menor contenido graso a los fermentados", según precisa esta nutricionista.
  • El hombre es el único mamífero que consume leche tras el periodo de lactancia. En este caso, más que de un mito, hablamos de una afirmación que, siendo cierta, se utiliza como arma arrojadiza cuando no es más que la evidencia de que los seres humanos tenemos un cerebro desarrollado que nos ha permitido evolucionar. En este caso, dar un salto evolutivo, al igual que con otros alimentos (en este caso, mediante la domesticación de los animales o, en otros casos, gracias a la agricultura), nos ha permitido incorporar nuevos alimentos a nuestra dieta.

  • Provoca alergias e intolerancias. “Es muy importante distinguir entre alergia e intolerancia”, precisa Comas. “La primera es una reacción a la proteína de la leche de vaca, para la cual existen alternativas como la leche hidrolizada”. En el caso de la intolerancia, hablamos de la lactosa (un azúcar contenido en la leche) y hace tiempo que la industria láctea ha elaborado leches y productos con bajo contenido o sin lactosa. En cualquier caso, tanto la alergia como la intolerancia no se producen a causa del consumo de ella, sino que hay organismos que tienen problemas para procesarla.
  • La leche engorda. Tampoco es cierto. La presencia de grasa es del 3,5% en leche entera, 1,8% en semidesnatada y 0,8% en desnatada, lo que supone un aporte calórico muy limitado y, además, es la encargada de transportar algunas de las vitaminas que contiene (vitaminas liposolubles: A, D, E y K). Un consumo diario en cantidades adecuadas, según nuestra edad y actividad física, no va a suponer un problema para nuestra dieta.
  • Leche de vaca y autismo. No existen datos ni estudios que asocien el consumo de leche o lácteos al riesgo de desarrollar un trastorno del espectro autista (TEA). Este tipo de trastornos son un grupo heterogéneo de alteraciones del neurodesarrollo, con distintas manifestaciones clínicas, y algunos pacientes presentan síntomas digestivos. “Como no existe un tratamiento que los elimine, algunas familias recurren a terapias alternativas cuyas dietas excluyen el gluten y la caseína [proteína de la leche]”.

Los mitos sobre ciertos alimentos no solo no ayudan, sino que complican notablemente que seamos capaces de seguir una dieta sana

La leche es un producto adecuado en una dieta equilibrada al que se le han atribuido efectos perjudiciales más que cuestionables y sin ninguna evidencia científica que los respalde. Es muy importante tener claro que tanto el desarrollo de una enfermedad como el hecho de disfrutar de una perfecta salud no dependen de un solo alimento, sino de una serie de hábitos o costumbres alimenticias que hacen que la balanza se decante hacia la salud o la enfermedad.

Cada vez es mayor la preocupación general sobre enfermedades crónicas y estilo de vida (actividad física y alimentación). La obesidad, la osteoporosis y las enfermedades cardiovasculares ocupan los primeros lugares y, en este sentido, los mitos sobre ciertos alimentos no solo no ayudan sino que complican notablemente que seamos capaces de seguir una dieta sana y equilibrada. “Como profesionales, debemos contribuir siempre a transmitir mensajes claros a la población sobre los hábitos saludables y las recomendaciones dietéticas, sin caer en modas o argumentos que no se sustenten en resultados científicos fiables”, explica Marta Comas.

*El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos para aclarar dudas referentes a mitos y creencias populares relacionados con la salud así como combatir las falsas informaciones que se puedan generar en internet. Si tienes alguna duda sobre la consulta resuelta y quieres más información, puedes contactar con el Hospital Quirónsalud Barcelona.

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