QUÉ DEBES HACER EN ESOS CASOS

Los perros de esta familia se perdieron. No creerás cómo lograron regresar a su casa

Es tristemente habitual que, por miedo o despiste, las mascotas se extravíen. Esta historia nos ayuda a entender un poco mejor qué podemos hacer en caso de que eso ocurra

Foto: Un schnauzel, como los perros perdidos en Inglaterra. (iStock)
Un schnauzel, como los perros perdidos en Inglaterra. (iStock)

Liz y Graham Hampson son un matrimonio inglés que la pasada semana perdió a Charlie y Theo. No, son los nombres de sus hijos, sino de sus perros, dos schnauzers padre e hijo de 7 años y quince meses respectivamente que se extraviaron mientras daban un paseo por las colinas que rodean su casa, en un día de espesa niebla. Pronto, la pareja movilizó a todos sus amigos y familia. 120 personas recorrieron las calles de Red Pike, en Buttermere (en el estado de Cumbria, al noroeste del país. Hasta dos drones fueron empleados para intentar dar con Charlie y Theo.

El matrimonio incluso llegó a pasar la noche acampados en el mismo lugar donde se habían perdido los perros, gritando sus nombres. Pero nada, no hubo suerte. Después de cuatro días de búsqueda, cuando ya casi habían tirado la toalla y aceptado que nunca más volverían a ver a sus mascotas, optaron por una medida heterodoxa: en lugar de intentar correr la mayor cantidad de terreno posible, decidieron volver al lugar donde los perros habían desaparecido días antes y cocinar el plato preferido de Charlie y Theo: salchichas.

Las salchichas no son muy recomendables para los perros por la grasa, sal y especias, pero en este caso, merecieron la pena

Dicho y hecho. En cuanto pusieron la carne en la plancha y esta empezó a chisporrotear, sus añorados animales asomaron por la puerta de casa. La escena debió de ser de película, porque como ha explicado a los medios ingleses, “mi marido corrió colina arriba para cogerlos y yo estaba templando y llorando”. Fue, explica, como un milagro, o más bien, como un telefilm de sobremesa. Cuando telefoneó a su hijo, que está en la marina, sus compañeros comenzaron a aplaudir por las buenas nuevas.

[Cómo encuentran los perros el camino de vuelta a casa (sin GPS)]

La gran pregunta es cómo se les ocurrió que poner en el fuego un par de salchichas iba a conseguir lo que decenas de personas no habían sido capaces de hacer. Como señala Liz, “uno de nuestros amigos tuvo la idea de salir a correr donde se perdieron así que pusimos la barbacoa allí”. No hay nada como conocer los gustos de los propios animales para saber cuál puede ser el mejor reclamo: “Aman las salchichas”, explica la mujer. “Las desayunan todos los domingos, así que si había una comida que les haría volver, esa eran las salchichas”. No todo puede ser perfecto: las salchichas son altas en grasas, sal y pueden tener especias que sienten mal a los perros. Un exceso grasiento que, en este caso, bien ha merecido la pena.

Ellos también encontraron el camino de vuelta

Perder un perro y que no vuelva jamás es una de las peores pesadillas a las que se pueden enfrentar los dueños de estos animales. De ahí que las historias de retorno sean especialmente bien recibidas, ya sea en forma cinematográfica ('De vuelta a casa, un viaje increíble' de Duwayne Dunham) o periodística. Pocas cosas hay más tiernas, emocionantes y esperanzadoras que el relato de un perro perdido volviendo a su hogar. La página de perros 'Barkpost' recoge algunas de ellas.

¿Sabrá volver a su hogar? (iStock)
¿Sabrá volver a su hogar? (iStock)

Es el caso, por ejemplo, de Sophie, que cayó al agua desde un bote en la costa de Queensland (Australia) y desapareció de la vista de sus dueños. Estos la dieron por muerta; las aguas de la costa australiana están llenas de tiburones y era improbable que hubiese podido sobrevivir. Medio año después, un grupo de exploradores locales localizaron a la perra, que no solo había conseguido nadar (o dejarse llevar por la corriente) unos ocho kilómetros hasta la isla de Saint Bee, sino que había pasado todo ese tiempo cazando otros animales y huyendo de las zarpas de los depredadores. Unos meses en los que, sospechamos, se acordaría de la poca fe de sus dueños.

Menos vibrante es la historia de Zoey, que desapareció en Central Park mientras su dueña, Diana, una enfermera del hospital Monte Sinaí de Nueva York la paseaba. Millones de habitantes de Manhattan seguramente vieron alguno de los miles de carteles con la efigie de Zoey que la joven pegó en los carteles de toda la ciudad. Exactamente una semana después de desaparecer, cuando Diana ya pensaba en cómo rendirle homenaje, una mujer le llamó y le dijo que creía que la había encontrado. Así era, y Zoey volvió entre los brazos de su dueña, eso sí, con tres fracturas pélvicas y una buena moraleja: el viejo truco de empapelar la ciudad con la foto de la mascota perdida sigue funcionando.

Al amanecer, los perros son más activos y hay más silencio, por lo que la búsqueda resulta más fácil

Luego están las historias directamente estúpidas, como la de Holly, que fue recogida por un camionero mientras vagaba por el bosque. Después de llevársela sin pensarlo dos veces, ya que el conductor tenía mucha prisa, decidió mirar cuál era la dirección postal que aparecía en su collar. Para su sorpresa (por decir algo), se trataba exactamente del lugar donde la había recogido.

Cómo encontrar a un perro perdido

¿Qué debemos hacer en caso de que lo que le ocurrió a Charlie, Theo, Sophie, Zoey o incluso Holly le pasase a nuestra mascota? Aquí recogemos algunas de las medidas que podemos tomar, más allá de las obvias (volver al lugar donde se perdió, pedir ayuda a nuestros amigos y en redes sociales, recorrer los sitios por donde se le suele sacar, avisar a la protectora…):

  • Busca al amanecer y al atardecer. Los perros son más activos en estos momentos, recuerda Nicole Wild en 'The Huffington Post', por lo que debemos concentrar nuestros esfuerzos cuando sale el sol y cuando se pone. Además, es el momento en el que hay más silencio y menos tráfico, lo que facilita la búsqueda.
  • Pon señuelos. Es la recomendación de Patricia McConnell, responsable del blog 'The Other End of the Leash', muy semejante a lo que hizo la pareja inglesa. Se trata de dejar en las zonas aledañas a su lugar de desaparición comida que les guste o ropa que huela a sus dueños, lo que llamará la atención de su sentido del olfato, el más potente que poseen.
  • Mantén la actitud correcta. La página 'Missing Pet Partnership' recuerda que los niveles de lazo entre humanos y animales pueden ser muy variables, y que los extremos son tremendamente peligrosos. Es decir, tanto obsesionarse con la búsqueda del perro visitando todos y cada uno de los veterinarios y protectoras de animales de tu comunidad autónoma como desentenderse de ella pensando que aparecerá solo.
  • Busca en los rincones. En muchos casos, especialmente entre los perros que se han extraviado presas de un ataque de pánico, es posible que los animales se hayan ocultado en recovecos o, incluso, se hayan subido a algún lugar para mantenerse lejos de las amenazas, como el capó de un coche.
Alma, Corazón, Vida

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