El mercado laboral

Enchufes y contactos: así se encuentra trabajo en España

Un estudio cifra en casi un 75% las ofertas de empleo que nunca ven la luz públicamente y que tan solo llegan a través de conocidos y relaciones previas

Foto: Él encontró trabajo así. (iStock)
Él encontró trabajo así. (iStock)

En diciembre de 2015, el alcalde de un pequeño pueblo de Ciudad Real reconocía ante sus vecinos que contrataba a los empleados del consistorio a dedo. “Siempre ha sido así”, fue la simple exposición del edil. Un mes antes, en noviembre de ese mismo año, se filtraba una lista de la muy sofisticada firma de auditores Deloitte en la que se “recomendaba” la contratación de 100 jóvenes por enchufe de distintos directivos de la firma, algunos con el mismo apellido que sus patrocinados. Ellos los llamaban “referidos”. Dos situaciones muy distintas entre sí, pero que no sorprenden a ningún ciudadano español. En efecto, sus intuiciones son ciertas: más de un 70% de las vacantes laborales en España se cubre con 'conocidos'.

Un estudio de Lee Hecht Harrison pone negro sobre blanco esa sospecha. Lo que ellos llaman “el mercado oculto”, es decir, aquellas ofertas de empleo que nunca se hacen públicas, alcanza el 75%. Un porcentaje que aún se eleva más si hablamos de aquellos puestos que requieren una mayor cualificación y especialización y, sobre todo, para perfiles de mando. En esos casos, alcanza el 85%. No es el único estudio que apunta en esa dirección. Según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas de 2016, la primera causa de hallar un empleo fue “a través de un familiar directo” y una de las últimas, “a través de una oferta de internet”. Así que los tiempos cambian, pero no tanto.

"En España, funcionamos así. Es la realidad: la red de contactos es primordial", señala una experta en Recursos Humanos

“Esto es así, es una realidad. En España funcionamos así”, reconoce Belén Ferrer, directora de Lee Hecht Harrison. “La red de contactos es primordial”, subraya la experta, que ha revisado miles de experiencias de empleo antes de extraer sus conclusiones. Sin embargo, sí quiere puntualizar un aspecto novedoso con respecto a los viejos tiempos del enchufismo nacional: “Aunque vayas recomendado, el encaje en el puesto tiene que ser casi perfecto, del 80 o 90%, si no, por muy referenciado que vayas, no te cogen”, advierte.

Durante la crisis, esas cifras de ofertas que nunca llegaban a oídos más que de unos pocos privilegiados alcanzó su cenit: más del 80%. Las causas, además de la obvia de que apenas había ampliaciones de plantilla, tienen que ver con el recorte de costes (menos capacidad de contratar empresas evaluadoras o de evaluar a muchos candidatos en la propia empresa) o bien porque estaban despidiendo a otros trabajadores al tiempo y no consideraron buena idea hacer público que contrataban a la vez que se desprendían de otros.

Milagro o contacto

En España, el 63% de las personas que consiguen volver a encontrar un empleo lo hace a través de esta vía. Y eso tiene mucho que ver con otra estadística que apunta el estudio: los principales beneficiados de esta manera de encontrar trabajo tienen entre 35 y 45 años. “Es una edad en la que uno ha hecho más contactos”, concluyen los expertos. También es casi la edad límite para tener alguna posibilidad de ser tenido en consideración si se viene de una situación de desempleo (que en el caso de estas edades, suele ser de más de dos años de duración).

José Miguel, abogado de 46 años, sabía que no volvería a encontrar trabajo por cuenta ajena salvo que fuera de la mano de alguno de los muchos conocidos que había dejado en su “vida anterior, antes de la crisis”. Un milagro, o un contacto. Le rescató para un despacho grande un amigo que llevaba allí muchos años trabajando y tenía cierta capacidad de decisión. “Les mandé el currículo porque él me lo dijo y funcionó, ni yo me lo creía”. Eso sí, pasó a tener un contrato por horas y muchísimo peor remunerado de lo que había estado nunca. "Para darse con un canto en los dientes", sentencia este padre de dos hijos separado y con una hipoteca a la que le restan 14 años de pago.

Los menores de 35, sin embargo, son los peor parados. Ni pueden optar al tipo de trabajos que se reparten en ofertas restringidas para directivos, ni tienen muchos conocidos ni red de contactos en la profesión. Ellos a quien recurren es a familiares para obtener becas o empleos en prácticas. En su caso, el 'mercado oculto' los rescata solo en algo menos del 20% de los casos. Y, en general, optan a puestos poco cualificados y peor pagados aún.

La elección del término 'networking' o 'amiguismo' dependerá de si a quien los usa le han cogido o le han dejado fuera del proceso

El experto en Recursos Humanos Alfonso Villarroel cree que se trata de una situación coyuntural a la que han favorecido las altísimas tasas de desempleo. "Según se vayan cubriendo las recomendaciones directas con primos, cuñados y amigos, dejará de haberlos en paro y habrá que recurrir de nuevo a otros procesos de selección". Para este 'headhunter' que lleva 14 años en el sector, la denominación de 'networking' o 'amiguismo' dependerá de "si a quien dice una cosa o la otra le han cogido o le han dejado fuera del proceso", explica con humor. "Los oficios son lo más vinculado a una recomendación directa. Y es lógico. la gente que ha visto cómo otro es capaz de hacer una cosa lo recomienda porque sabe que lo hace bien", prosigue Villarroel. Eso sí, discrepa de que todas esas ofertas sean ocultas: "Si yo gano un gran concurso de energías renovables, los ingenieros de ese sector se van a enterar y van a saber que necesito gente. También van a saber en qué redes me muevo y dónde hallar la oferta".

En Cantabria, los más ocultos

Por sectores, en el que más funciona este boca a boca es el de las farmacéuticas. Alcanza casi el 80%. Pero le siguen de cerca el gran consumo —en que el elevado número de empresas en el mismo hace que sea frecuente el uso de 'intermediarios' en las contrataciones—, la industria o el más emergente de todos, el de las tecnologías de la información, que es el que más sube en los últimos años. Por el contrario, el sector financiero, ha pasado de ser uno de los más usuales en este modo de contratación a ser de los que menos la usan (el 60%).

Llaman la atención las diferencias tan acusadas que se dan por regiones. Por ejemplo, en Cantabria o La Rioja es casi imposible acceder a un puesto de trabajo de manera directa. Sin embargo, las únicas en las que este sistema no supone más del 50% de las vacantes ocupadas son Extremadura y el País Vasco. “En España, cada mercado laboral cambia mucho por regiones”, es la explicación de Ferrer, que lo achaca al tipo de actividad laboral de cada zona y lo cualificado del trabajo que se reparta. Para Villarroel, la explicación es sencilla: "Son todas uniprovinciales y pequeñas: la gente se conoce y el número de empresas dedicada a cada cosa es pequeño".

Y como no podía ser de otra manera, como en casi todo lo que tiene que ver con el mercado laboral, los hombres parten con ventaja: el porcentaje de beneficiados de este mercado oculto privilegia a los varones (60%) con respecto a las mujeres (40%).

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