no les amargó el dulce

"He sido infiel y no me arrepiento de nada": cuatro mujeres confiesan sus escarceos

Las infidelidades no siempre son amargas. Si no que se lo digan a estas féminas, que lejos de arrepentirse de poner engañar a sus parejas están superorgullosas de ello. Tienen sus razones

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Las razones que pueden llevan a alguien a ser infiel son muchas. Falta de interés por parte de la pareja, deseo de probar cosas nuevas, insatisfacción sexual, y un largo etcétera. Hoy nos vamos a centrar en lo que ocurre tras el engaño. ¿Todo el mundo se arrepiente? ¿Es bueno o malo para la pareja? Cuatro mujeres aseguran que ser infiel a sus parejas es lo mejor que podían haber hecho. Leemos sus historias:

"Después quería más a mi novio"

La infidelidad es más probable que suceda en relaciones a distancia que en parejas que viven juntas y comparten su vida bajo el mismo techo. Cuando los miembros del dúo no se ven a menudo, es más que posible que aparezcan amantes por alguno de los dos lados. Esto es lo que sucedió a Jennifer, quien lo cuenta en 'Cosmopolitan'.

Ella y su novio tenían una relación a distancia. Al principio lo llevó bien, pero al poco tiempo se dio cuenta de que estaba mejor sola. "Estaba feliz sin él", asegura. No tenía planeado ser infiel, pero una noche estaba en un bar y conoció a un tipo. Ella estaba un poco ebria. Se fue a su casa y lo hicieron. "Luego me desperté a las 4 de la mañana, disgustada conmigo misma. Salí del apartamento, con la ropa en la mano, y vagué desorientada hasta que conseguí un taxi para volver a mi casa", cuenta.

Jennifer y su novio tenían una relación a distancia. Al principio lo llevó bien, pero al poco tiempo se dio cuenta de que estaba mejor sola

Al principio, Jennifer se arrepintió de haberle sido infiel a su novio, pero más tarde lo pensó mejor y se dijo a sí misma que era lo mejor que podía haber hecho, ya que antes de los cuernos ella no quería seguir con la relación. Después de acostarse con aquel desconocido, se dio cuenta de todo lo que quería a su pareja. "Desde esa noche, he estado agradecida por tener a mi novio. Además, ahora nos entendemos mejor. Si no le hubiera engañado estoy segura que nuestra relación no habría sobrevivido".

"Me hizo darme cuenta de las cosas"

Como en el caso anterior, esta infidelidad le hizo a la protagonista darse cuenta de las cosas. Tras ponerle los cuernos a su pareja, se percató de que su novio no la apreciaba lo suficiente. La protagonista es Ally, quien cuenta su historia en el mencionado portal. "El engaño me hizo darme cuenta de que yo no le importaba nada. Él solo quería estar con sus amigos. Yo comencé a salir con gente, y parecía que no le importaba nada. Me decía 'diviértete'. Parecía como si no le importase que existiera la posibilidad de que estuviera saliendo con alguien más", cuenta.

Le llegó a informar incluso de que se iba de viaje con un chico, a Canadá. Obvio, se acostó con él. Al enterarse de la escapadita, su novio no le recriminó nada, le dijo que vale, que se lo pasara bien. "Ahí es cuando empecé a pensar que necesitaba un cambio", asegura. Tras darse cuenta de la indiferencia de su pareja, le dejó.

"El cuerpo me lo pedía"

La tercera historia la protagoniza Denise. Ella también fue infiel, y no se arrepiente. La joven se dio un tiempo con su novio, entonces comenzó una relación con otro chico. Luego volvieron, pero ella sentía que lo había traicionado. No obstante, le hizo darse cuenta de lo que apreciaba a su pareja. "Estaba segura de que me casaría con él. Pero creo que necesitaba estar con otro hombre para darme cuenta".

"Me abrió los ojos"

La cuarta protagonista, Noelia, nos ha contado su historia. Ella comenzó a verse con otro hombre cuando aún estaba con su novio. Después de un tiempo, decidió dejar su relación anterior. No se arrepiente ni un poco, y asegura que ese affaire le hizo darse cuenta de que realmente no quería estar con su pareja. "Teníamos un proyecto de vida juntos, nos íbamos a ir a vivir... pero yo fui infiel y no me arrepentí". La ausencia de sentimientos de culpabilidad hizo que se planteara cortar su relación. Ahora tiene otro novio, también le es infiel, y tampoco le preocupa. "Es raro, pero me siento mejor si no pertenezco a uno solo", comenta.

"El engaño me hizo darme cuenta de que yo no le importaba nada. Me fui de viaje con un chico y no le importó. Cuando volví le dejé", cuenta Ally

¿Y si mi mujer me engaña?

Aunque aquí presentemos la infidelidad como algo que acompaña cosas positivas, no siempre es así. Quizá el que engaña se siente bien, pero si el engañado descubre el pastel no creemos que le alegre lo más mínimo. No obstante, hay diversos estudios que aseguran que las personas a las que les han puesto los cuernos lo tienen mejor que las que los ponen. ¿La razón? Son capaces de detectar futuros engaños.

Una de estas investigaciones es 'Intersexual Mate Competition and Breakups: Who Really Wins?', publicada en 'The Oxford Handbook of Women and Competition', la cual determinó que las personas cornudas suelen mostrar una mejor capacidad a la hora de detectar los comportamientos sospechosos, como señala la encuesta realizada con 5.906 participantes en 96 países.

Pero si uno es primerizo, no puede darse cuenta de que su mujer se la está pegando con otro. Una vez descubierto el engaño y pasado el tiempo de reflexión, el 'cornudo' debe reflexionar acerca de seguir con la relación o dejarlo. Todos aquellos que lo piensan, deben hacerse las siguientes preguntas:

  1. ¿Te gustaría seguir con la otra persona si lograras volver a confiar en ella?
  2. ¿Has dejado atrás la ira y el resentimiento y estás listo para avanzar?
  3. ¿Hay una actitud positiva del otro?
  4. ¿Te imaginas siendo feliz con él o ella?
  5. ¿Puedes perdonar lo sucedido?

La última es la clave. Si eres capaz de perdonar, de verdad, adelante. Y si no, no te preocupes, hay más peces en el mar.

Alma, Corazón, Vida

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