Inteligencia emocional: Las señales de que eres más inteligente emocionalmente que el resto de la gente
agradecer, perdonar y quererse a sí mismo

Las señales de que eres más inteligente emocionalmente que el resto de la gente

Casi el 80% del éxito de una persona en la edad adulta se debe a una habilidad que tiene que ver con el manejo de los sentimientos. Estos son los rasgos que la caracterizan

Foto: Entender los sentimientos de los demás. (iStock)
Entender los sentimientos de los demás. (iStock)

Que es una habilidad importante queda claro en un estudio realizado a nivel mundial por 'The Consortium for Research on Emotional Intelligence in Organizations'. Se trata de una aptitud desconocida por muchos y, con frecuencia, infravalorada en comparación con otro tipo de inteligencias (matemática, musical, verbal…) pero que, sin embargo, ha sido bautizada como la llave del éxito

De nada sirve esforzarse por adquirir nuevos conocimientos si no somos capaces de gestionar nuestras propias emociones y las de los demás. En ello consiste la inteligencia emocional, en la capacidad de identificar las emociones (en uno mismo y en otras personas) para poder relacionarnos mejor con el entorno. El ser humano es un ser social por naturaleza, decía Aristóteles. Estamos obligados a convivir en sociedad y, por ende, cuanto mejor sean nuestras habilidades para comunicarnos con los demás más posibilidad tendremos de vivir en armonía.

La inteligencia emocional comienza con la reflexión. Formularse cuestiones como: “¿Por qué me siento así?” o ¿Por qué esta persona me ha dicho esto?”

De ahí que gran parte del éxito en la vida se atribuya a la inteligencia emocional, la cual se puede poner en práctica tanto a nivel personal como profesional. Es más, el mundo empresarial ha encontrado en ella una valiosa herramienta para comprender la productividad de los empleados, el éxito de las corporaciones o el liderazgo. 

Una parte de las habilidades de quien posee una desarrollada inteligencia emocional puede venir configurada de fábrica, en el equipaje genético. Como cualquier otra capacidad se puede trabajar y moldear, aunque puede que ya se posean algunas de estas características sin ni siquiera saberlo. A continuación enumeramos algunas de las señales que evidencian que una persona es emocionalmente inteligente.   

1. Piensan en los sentimientos

La inteligencia emocional comienza con la reflexión. Formularse cuestiones como: “¿Por qué me siento así?” o ¿Por qué esta persona me ha dicho esto?” ayudan a identificar las emociones, tanto nuestras como de los demás. Así conseguiremos más información y seremos capaces de comprender por qué una persona actúa de una determinada manera.

2. Saben dar gracias y disculparse

Puede que la falta de cortesía no sea tu caso y eres de los que sueles ser agradecido cuando te sirven un café o te dan el ticket en el autobús. Las personas con una inteligencia emocional desarrollada suelen ser agradecidas con las acciones de los demás.

Una portada que todos hemos visto.
Una portada que todos hemos visto.

Al mismo tiempo, aunque les pueda costar, saben decir lo siento. Son conscientes de sus errores y piden perdón cuando es necesario, lo cual les lleva a desarrollar cualidades como la humildad y la autenticidad, dos atributos muy valorados en la sociedad.

3. Parar a tiempo

Parece fácil, pero en la práctica es difícil y no todo el mundo sabe cómo hacerlo. Antes de actuar o hablar son capaces de realizar una pausa y pensar bien lo que van a hacer. Gracias a eso evitan decir cosas de las que después se hubieran arrepentido o han tenido el tiempo para analizar una situación o un proyecto y después lo han retomado con éxito.

4. Son empáticos

La empatía es uno de los rasgos principales de quienes son inteligentes emocionalmente, según el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, autor del best seller 'Inteligencia Emocional'. Implica la capacidad de comprender las emociones de los demás, de ver a través de sus ojos. Al explorar el porqué, por qué alguien se siente de esa manera, qué está sucediendo... las personas son capaces de interactuar con otros individuos en cualquier ámbito de la vida, como en el trabajo o en el colegio, y son capaces de saber o intuir lo que otros están sintiendo. Por ejemplo, si percibimos que nuestro compañero de trabajo está molesto o frustrado, sabiendo lo que siente, podemos modelar nuestra respuesta o preguntarle qué le sucede.

Los emocionalmente inteligentes saben que las críticas contienen algo de verdad y las utilizan para analizarse y aprender de la situación

En clave empresarial, los mejores líderes son considerados aquellos que saben manejar a sus empleados, aquellos que trabajan la inteligencia emocional y saben cómo motivar al personal. No es lo mismo decir, “¡Quiero el informe ya en mi mesa!” que “¿Podrías traerme el informe lo antes posible?” El subordinado responde mejor ante mensajes claros y sin presión, de manera que surge de forma natural una sintonía interpersonal que facilita el trabajo en equipo. 

5. Están abiertos a las críticas

A nadie le gusta recibir una opinión negativa sobre uno mismo. Sin embargo, saben muy bien que las críticas contienen siempre algún elemento de verdad, por ello las utilizan para analizarse y aprender de la situación. 

6. Son capaces de perdonar

No quieren vivir con una herida abierta permanentemente, por ello en vez de aferrarse al resentimiento son capaces de perdonar, dejar atrás el pasado y mirar hacia delante de forma positiva.

7. Están motivados

No necesitan una dosis extra de café por la mañana. Las personas emocionalmente inteligentes están lo suficientemente motivadas para conseguir sus objetivos y manejan con destreza sus sentimientos para lograr el éxito a largo plazo. Eso no quiere decir que no estén nerviosos ante los cambios, pero saben gestionarlos y enfrentarse a nuevos retos. Piensan que sus vidas pueden ser mejores y eso les motiva más para hacerlo mejor y conseguir sus propósitos.

8. Se conocen a sí mismos

Otro componente de este tipo de inteligencia es la autoconciencia o, en otras palabras, se conocen a sí mismos. Nadie tiene que ir a decirles cómo son, ni a alabarles, ni a decirles cuál es su talón de Aquiles. Saben valorarse y aceptarse; sabiendo cuáles son sus fortalezas y sus debilidades.

9. No tienen prejuicios

No son personas que ofrecen su opinión sin conocer bien el contexto. No les gusta juzgar ni etiquetar a los demás con demasiada rapidez, sin tener en cuenta las circunstancias. Quienes tienen una inteligencia emocional desarrollada son conscientes de que todo el mundo tiene un mal día y puede realizar un comentario desafortunado. 

10. Trabajan su autoestima

Evitan compararse con los demás y aceptan las opiniones del resto. De esa manera, no importa lo que otros estén pensando o haciendo, su autoestima es alta. 

Alma, Corazón, Vida

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