Violan a una mujer y asesinan a su bebé

¿Cómo puede haber gente tan desalmada como para cometer crímenes como este?

Pocos días después de celebrar el Día de la Mujer Trabajadora, siguen existiendo asaltos y agresiones machistas brutales que realmente pueden herir sensibilidades

Foto: El miedo invade a millones de mujeres en el mundo, y es por su culpa. (Corbis)
El miedo invade a millones de mujeres en el mundo, y es por su culpa. (Corbis)

Cada día, decenas de noticias aparecen bajo el aviso de que el contenido que se va a mostrar a continuación puede herir sensibilidades, y son muchos los ciudadanos que las leen, sintiendo una absoluta repugnancia por determinados engendros de la raza humana. Dos días después de que medio mundo celebraba el Día de la Mujer Trabajadora orgullosos de los muchos avances que se han conseguido para la igualdad, el rotativo británico 'The Daily Mail' publicaba una de esas informaciones deleznables que mucho distan de esa visión de las féminas como actores sociales con los mismos derechos y libertades que su sexo opuesto.

Ocurrió en un autobús de la ciudad de Shishgarh, en un estado del norte de India llamado Uttar Pradesh. Una mujer de 28 años bajó del autobús de línea en el que viajaba junto a su bebé de dos semanas y su hija pequeña en la parada de ruta programa. Venían de Bareilly, a unos 55 kilómetros, donde habían quedado con su hermana para acudir a un 'tantrik' (un sanador budista) para buscar un remedio que calmase la enfermedad que llevaba tiempo afectando a su hijo pequeño.

La niña de tres años fue el único testigo del abuso sexual y la brutal paliza que sufrió su madre, así como del asesinato de su hermano pequeño

En mitad de la noche del pasado lunes, dos atacantes obligaron a la mujer a meterse en un autobús donde presuntamente fue violada y agredida repetidas veces. Cuando decidieron darse por satisfechos, encontró tirado entre los asientos el cadáver de su hijo. La niña de tres años, que pudo esconderse tras un asiento, fue el único testigo del abuso sexual y la brutal paliza que sufrió su madre, así como del asesinato de su hermano pequeño.

Horas más tarde la policía la encontró en el arcén de una carretera cercana sentada junto a su madre inconsciente que aún portaba al pequeño en brazos. Los agentes llevaron inmediatamente a la mujer al hospital donde sigue ingresada. Según informaron las autoridades sanitarias a 'Times of India', el bebé murió en el acto cuando los agresores lanzaron a su madre contra el suelo.

No hace falta irnos al otro lado del mundo. Las denuncias por agresiones sexuales se dan en todas partes. (iStock)
No hace falta irnos al otro lado del mundo. Las denuncias por agresiones sexuales se dan en todas partes. (iStock)

La triste normalización de la violencia

Este ataque es sólo uno de los varios casos recientemente denunciados de violación de mujeres y niños en la India. Apenas unos días antes de que se publicase esta información, arrebataron la vida a una niña de 15 años. El presunto asesino no sólo la violó, quemó su cuerpo a las afueras de Nueva Delh. Aunque, como en el anterior caso, el acusado, un joven de 20 años, también fue detenido, probablemente no nos cansemos de leer este tipo de noticias.

La juez le preguntó a la joven denunciante si «¿Cerró bien las piernas?» no sin añadir un retorcido «¿pero cerró toda la parte de los órganos femeninos?»

Y no sólo de países lejanos. Mariana Carmen Radú de 43 años, María Santos Gallardo de 73 años, M. P. G. de 27 años, Lucinda Expósito de 43 años, Silvia García de 33 años, Ana Gómez Nieto de 40 años, Soyara de 37 años… Nombres y siglas que puede que no nos resulten familiares, pero son algunas de las 18 mujeres asesinadas en nuestro país a manos de sus parejas en lo que llevamos de año. Y sólo llevamos dos meses.

'Estrangulada', 'apuñalada', 'tras recibir tres disparos'… Así perdieron la vida cientos de mujeres en España, 'a manos de quienes fueron o eran sus parejas'.

El pasado 20 de noviembre se homenajeó a las cientos de víctimas asesinadas en la Marcha Estatal contral la violencia machista celebrada en Madrid. (EFE)
El pasado 20 de noviembre se homenajeó a las cientos de víctimas asesinadas en la Marcha Estatal contral la violencia machista celebrada en Madrid. (EFE)

 

Aún peor: quienes lo justifican

Hace apenas una semana la asociación Clara Campoamor denunció a la magistrada de Vitoria María del Carmen Molina Mansilla por maltratar a las víctimas de violencia de género en sus interrogatorio. Cuando la juez le preguntó a la joven denunciante si «¿Cerró bien las piernas?» no sin añadir un retorcido «¿pero cerró toda la parte de los órganos femeninos?», algo se revolvió en el estómago no sólo de la joven violada, de todos los ciudadanos con un resquicio de respeto, dignidad, solidaridad y, básica y llanamente, sentido común. Porque todavía, por mucho que se normalice la violencia e incluso se trate de criminalizar a las víctimas, todavía quedan.

No son pocos los casos de abogados que han aludido al hecho de llevar vaqueros como una forma de no oponer resistencia a la agresión

Lamentablemente no se trata de un caso aislado. A diario herimos nuestra sensibilidad –o reforzamos nuestra capacidad para escuchar retrógrados, machistas e irracionales argumentos para excusar tales atrocidades– con jueces que barajan la posibilidad de que el 'look' que llevase la supuesta agredida quizás no fuese el óptimo para ser violada. No son pocos los casos de abogados o magistrados de la acusación que han aludido al hecho de llevar vaqueros como una forma de no oponer resistencia a la agresión.

Vaya, disculpen. Parece que se nos olvidó advertir al principio del artículo que su contenido podía herir sensibilidades. Tomamos nota para la siguiente.

Alma, Corazón, Vida

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