ALEMANIA NO SABE A QUIÉN CULPAR

"Mujeres tuvieron que atravesar verdaderos pasillos de agresores en Colonia"

Uno de los responsables del operativo policial califica la situación en Colonia de "caótica y vergonzosa" y señala que los agentes temieron que se registraran heridos e incluso muertos

Foto: Mujeres alemanas durante una manifestación en Colonia contra las agresiones y el racismo, el 5 de enero de 2015 (Reuters).
Mujeres alemanas durante una manifestación en Colonia contra las agresiones y el racismo, el 5 de enero de 2015 (Reuters).

"Mujeres, con o sin compañía, tuvieron que atravesar verdaderos pasillos formados por los agresores -una multitud de hombres muy alcoholizados-, algo imposible de explicar". La frase está incluida en un informe interno de la policía de Colonia, con fecha del 4 de enero y publicado por varios medios, sobre las múltiples agresiones sexuales registradas durante las celebraciones de Nochevieja. El documento contradice la versión de las autoridades, que aseguran que no fueron conscientes de la dimensión de lo ocurrido hasta que se sucedieron las denuncias en los primeros días del año.

El autor del documento, uno de los responsables del operativo, califica la situación de "caótica y vergonzosa" y señala que los agentes temieron que se registraran heridos e incluso muertos. Víctimas y testigos aludieron una y otra vez a grupos de migrantes varones, que no se inmutaban ante los agentes. Muchas mujeres y adolescentes informaron a la policía de agresiones sexuales esa misma noche, pero "los agentes no fueron capaces de controlar todos los hechos, agresiones, delitos, etc, sencillamente porque ocurrieron demasiadas cosas al mismo tiempo", agrega el informe.

La policía no pudo ayudar a cada una de las víctimas, lo que frustró a los agentes. Además, los agresores impedían que las fuerzas de seguridad acudieran a socorrer a las víctimas acorralando a los agentes y amenazaban a los testigos que los identificaban. Ante la falta de más policías, los agentes llegaron "muy pronto al límite de su capacidad de respuesta" en un operativo que se prolongó desde las 21.45 a las 7.30 de la mañana siguiente.

Mientras, la canciller Angela Merkel volvió hoy a condenar las múltiples agresiones sexuales, presuntamente cometidas por hombres de países árabes y norteafricanos, y subrayó la necesidad de "lanzar un claro mensaje a los que no están dispuestos a respetar" las normas del país. En una rueda de prensa conjunta con el primer ministro rumano, Merkel declaró que hay que estudiar si hasta el momento se ha hecho lo suficiente en lo que respecta a la expulsión del país de los extranjeros acusados de cometer un delito. Mientras en Alemania crecen las críticas a la policía de Colonia por no impedir que un millar de hombres rodearan en grupos y agredieran a decenas de mujeres y se enciende el debate sobre los refugiados, la canciller se mostró convencida de que "no se trata de casos aislados".

Al mismo tiempo, señaló que lo ocurrido, por lo que se han presentado 121 denuncias, la mayor parte de ellas por agresión sexual, abre "preguntas muy serias", como si se está ante un "patrón común de comportamiento" o si se trata de "un desprecio total hacia la mujer". Merkel insistió en que hay que responder con decisión y dureza ante lo ocurrido, lo que incluye, en caso necesario, modificar la legislación y exhibir mayor presencia policial.

Alemania no sabe a quién culpar

En medio de la conmoción por las decenas de asaltos sexuales durante las celebraciones de Nochevieja en Colonia, Alemania sopesa entre diferentes respuestas: culpar a la policía -que ha reconocido que no fue consciente de la dimensión de lo sucedido hasta que llegaron las denuncias en los días posteriores-, reprender a las víctimas, deportar a los extranjeros implicados o evitar que inmigrantes y refugiados sigan entrando en el país. Las reacciones en Colonia son el reflejo de un debate más amplio en el país, ahora que los alemanes intentan conciliar ley y orden con su nuevo rol de 'estado refugio' para quienes buscan una nueva vida huyendo de la guerra.

Mientras, las denuncias por agresiones sexuales en Nochevieja crecen. Al centenar registrado en Colonia, se suman cerca de cincuenta en Hamburgo y once en Düsseldorf, donde las mujeres fueron también acosadas por grupos de hombres que las rodearon y, en algunos casos, las robaron. La policía de Düsseldorf (oeste del país) investiga si pueden tener relación con el caso de Colonia, situada a unos 40 kilómetros, ya que los relatos de las víctimas son similares: las mujeres fueron acosadas por grupos de hombres originarios aparentemente del norte de África que les agredieron sexualmente.

Las descripciones de los agresores que han hecho las víctimas coinciden con la de la policía: personas "de origen árabe y norteafricano" se han convertido en la mejor arma de aquellos que exigen a la canciller Angela Merkel el fin de su política de "puertas abiertas" para aquellos que huyen de la guerra y la violencia, aun cuando las autoridades han advertido que no saben si hay refugiados entre los agresores.

A la controversia se suman las declaraciones de la alcaldesa de Colonia, Henriette Reker, quien sugirió a las mujeres "consejos de comportamiento" y afirmó que pueden protegerse a sí mismas de posibles agresiones de desconocidos manteniéndose "a una cierta distancia, de más de un brazo. Y no acercarse mucho a personas extrañas o con quienes no se tiene una buena relación de confianza". Unas palabras que ayer fueron ridiculizadas en las redes sociales por trasladar la responsabilidad de los ataques a las víctimas.

"Las mujeres no son responsables, sino los autores", le respondió el ministro de Justicia, Heiko Maas, a través de su cuenta en Twitter, donde se suceden los mensajes contra Reker con la etiqueta #einearmlaenge (a la distancia de un brazo). Como su colega de Justicia, la ministra de Familia y Mujer, Manuela Schwesig, rechazó debatir sobre si las mujeres tienen cambiar de forma de comportarse y recordó que son los culpables quienes deben hacerlo. "Los tiempos en los que las mujeres no podíamos movernos con libertad, en los que no podíamos llevar minifalda, han pasado", advirtió. 

Alemania ha sido uno de los pocos países de Europa que 'dio la bienvenida' al flujo de refugiados durante el pasado año. Más de un millón de solicitantes de asilo entraron en territorio germano durante 2015. La euforia de solidaridad con sirios, afganos o iraquíes ha dado paso al debate sobre cómo integrar a cerca de 1,1 millones de personas, incluso aunque muchos alemanes han hecho suyo el mantra de Merkel: "Somos capaces de hacerlo". Y, tras los ataques, los detractores de las políticas de asilo han cargado con todo contra la canciller Merkel. "La irresponsable política de inmigración de Merkel nos llevará a ésto", dijo Thorsten Craemer, del partido de extrema derecha Movimiento Ciudadano pro Renania del Norte-Westfalia, que celebró una protesta frente a la principal estación de tren de Colonia, escenario de muchas de las agresiones. "Habrá luchas por los recursos, enfrentamientos que serán mucho peores que los que presenciamos en Nochevieja", añadió.

En el 'bando' contrario, algunos ciudadanos opinan que ningún refugiado se arriesgaría a la deportación. "Las personas que han llegado hasta aquí y han superado tales dificultades están buscando un futuro mejor. No creo que vayan a ponerse en riesgo haciendo cosas como éstas", señala Gudrun Sauer, una exfuncionaria de Colonia, a la agencia 'AP'. Sin embargo, y al igual que su marido, Gudrun se pregunta si la ley alemana no es siendo demasiado laxa con los delincuentes extranjeros y critica la respuesta policial en Nochevieja.       

Alemanes en una estación de Colonia (Efe).
Alemanes en una estación de Colonia (Efe).

Cursos de respeto a mujeres

Tras las agresiones, Bélgica ha anunciado que tiene previsto incluir cursos sobre comportamiento y respeto hacia las mujeres en sus centros de acogida de inmigrantes, informan este jueves los diarios del grupo 'Sudpresse' y 'Mediahuis'. "Vamos a copiar el modelo noruego y a introducir estos cursos en las próximas semanas en todos nuestros centros de acogida", dijo el secretario de Estado de Asilo e Inmigración, Theo Francken, quien precisó que es algo que ya se hace en algunos de esos establecimientos. El secretario de Estado de Asilo e Inmigración añadió que, junto con el ministro belga del Interior, Jan Jambon, ha creado un grupo de trabajo, para plantear nuevas medidas para afrontar los eventuales incidentes en los centros de acogida.

Berlín: la reubicación no funciona

Mientras, el secretario de Estado de Interior alemán, Ole Schröder, denunció este miércoles que el sistema europeo de reubicación de refugiados "no está funcionando" y aseguró que, mientras no se encuentre una solución europea a esta situación, continuarán los controles fronterizos que algunos países de la UE han puesto en marcha a lo largo de los últimos meses para controlar los flujos de demandantes de asilo.

"El sistema de reubicación no está funcionando, y por tanto, mientras no seamos capaces de encontrar una solución, tendemos medidas por parte de los Estados miembros", criticó Schröder tras el encuentro que ha mantenido con el comisario europeo de Interior e Inmigración, Dimitris Avramopoulos, y los responsables de Inmigración de Suecia y Dinamarca.

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