Los trucos rastreros y reales que utiliza la gente para ahorrar dinero
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La picaresca universal

Los trucos rastreros y reales que utiliza la gente para ahorrar dinero

Puedes llamarlo timo o engaño, pero la realidad es que los expertos en hacer este tipo de estrategias se ahorran una buena pasta en su día a día

Foto: Ahorrar no es sólo un atributo de personas serias y comedidas. (iStock)
Ahorrar no es sólo un atributo de personas serias y comedidas. (iStock)

Cuando alguien preguntó en Quora cuáles eran los trucos de supervivencia menos éticos que habían utilizado, las respuestas del resto de usuarios no tardaron en llegar. Algunos hablaban de limpiar manchas, cubrir estropicios o sacaban a luz sencillas estrategias para gastar menos en determinadas compras, en nuestro país todos ellos tienen un nombre que, además, nos caracteriza en medio mundo: picaresca. Si no te los conoces, toma nota, porque lo cierto es que muchos de ellos te darán buenas ideas para ahorrarte un pico de dinero en tu día a día, aunque no estén socialmente muy bien vistas que se diga.

Llámalo reciclaje

Una de las participantes en la intensa conversación de timos compartidos es Cara, quien da rienda suelta a su ética personal como consumidora confesando que estuvo utilizando durante años las tarjetas de descuento de universitaria –sin ser ya ella nada de eso– o mintiendo sobre la edad de su hijo para pagar menos por entrar en el parque de atracciones. La usuaria esconde un as bajo la manga de lo más interesante: reutilizar las entradas de cine tantas veces proyecten filmes en el establecimiento. “Compras el tique y cuando termine la película te cuelas en otras salas, así puedes ver múltiples filmes en un solo día”.

[Lea aquí: 'Cinco trucos para ahorrar todos los meses un poco de dinero']

Acompañar en el sentimiento

Algunas de las estrategias planteadas por los usuarios para gastar menos dinero en nuestras salidas resultaron algo escandalosas. Así ocurrió con la de Peter, quien recibió cerca de 198.000 comentarios tras reconocer públicamente que a menudo se acerca a los funerales de personas completamente desconocidas para aprovechar el bufé y saciar su apetito. Este es su consejo para que todo marche como la seda: “mirar la lista local de esquelas, si hay más de 30 personas eso se traduce en que habrá una gran multitud y muchos de los asistentes no se conocerán entre sí”.

Si vives en una ciudad con muchos coches y quieres aparcamiento gratuito, lleva tu coche a un garaje o a un mecánico que ofrezca un servicio gratuito

“Me vestía adecuadamente y así disfrutaba de comida y bebida gratis mientras murmuraba frases tópicas adecuadas. Este truco me dio de comer durante los cuatro años de 'uni', al menos durante dos o tres días a la semana”, confesaba el profesional de las relaciones fúnebres.

En la misma línea, y bastante menos macabro, está el consejo de Prince, quien, lejos de ser 'el artista antes conocido como', es un joven que recomienda aprendernos los horarios de los hoteles para darnos un paseo en pleno bufé libre de desayunos continentales. Él también lo tiene claro: cuanta más gente, mejor.

'Business class' reembolsable

A Prince no le basta con ponerse las botas comiendo en hoteles, también le gusta hacerlo –eso sí, gratis– en los aeropuertos. ¿Cómo? He aquí su sencillo y bien pensado plan: “Vas a cualquier aeropuerto, te compras un billete en primera clase totalmente reembolsable hacia el lugar que puedas pagar. Esto te da acceso libre a las salas de 'business class' donde puedes beber todo el alcohol que quieres y comer unos aperitivos sin pagar nada. Unos minutos antes del vuelo, vuelve a la ventanilla de la compañía y cancela el billete”.

Sacar dinero de El Juego sin jugar

Jan descubre un truco para conseguir beneficios en el casino sin jugarse ni un duro. Para “obtener algo a cambio de nada” en un sitio donde los billetes y monedas corren de unas manos a otras como la pólvora no parece tarea complicada, a no ser que simulemos estar dándolo todo en las apuestas: “Si tienes un montón de fichas siempre visibles en la mesa, como si quisieras jugar con ellas, las camareras las ven y te ponen bebidas gratis. Una vez te tomas la consumición, vuelves a cambiar las fichas por tu dinero”.

Vestir con etiqueta

No es una errata, es que no hablamos de ir de gala sino de lucir bonitos y caros trajes sin quitarles la etiqueta para poder devolverlos después de haberlos usado. Un truco bastante viejo que recomienda encarecidamente un usuario llamado Jay, quien además sugiere que cuando estemos descambiando la prenda en cuestión añadamos un “como odio cuando la gente hace eso de devolver las cosas usadas”. Procura hacerlo en grandes superficies, probablemente a la dueña de un pequeño comercio no le haga demasiada gracia que te rías en su cara.

En algunos funeral se celebra un pequeño aperitivo para los conocidos. Solo basta con revisar las esquelas locales y hacerte pasar por uno de ellos

No sólo con ropa cara, Jay reconoce hacer estas devoluciones con artículos del hogar –“rompes las bolsitas de semillas de césped y pides un descuento porque está estropeado”– e incluso con DVDs y videojuegos, para lo que hace uso de los casi desaparecidos videoclubs: “Alquilas la misma película o juego que quieres, reemplazas el disco original por uno roto y lo devuelves”. No sabemos el sistema exacto de devolución de su videoclub habitual, pero normalmente comprueban el estado de los artículos y, sí, tienen tus datos de contacto.

¿Zona azul? Anda ya

Uno de los usuarios da un consejo para los conductores que quieran abstenerse de pagar por estacionar sus vehículos y no tengan tiempo para dar vueltas buscando sitio: “Si vives en una ciudad con muchos coches y quieres aparcamiento gratuito durante el día, lleva tu coche a un garaje o a un mecánico que ofrezca un servicio gratuito como la rotación de los neumáticos o medir la presión”. Después recoges el coche y das las gracias por los arreglos.

Timos con buenos comentarios

El consejo de Eva está dirigido a todas esas personas que no quieren perder su depósito para una cita, ya sea un restaurante, un salón de belleza o una noche de hotel, si cambian de planes en el último minuto: “Llamas al lugar donde hiciste la reserva, pero no la canceles: reprográmala escogiendo una fecha que esté dentro del plazo de tiempo de devolución. Vuelves a llamar al día siguiente y la cancelas, y obtendrás tu dinero de vuelta”. La pobre se ha sentido algo culpable después de llevar a cabo esta manipulación, así que compensa su timo con halagos: “Siempre escribo un buen comentario o crítica de TripAdvisor”.

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