LA URJC, UNA INSTITUCIÓN PIONERA

¿Mejor formación o reducción de costes? Iniciativa radical en la universidad pública

Es una golosina para los estudiantes: créditos a cambio de la realización de un curso 'online'. Pero dice mucho acerca de la situación en la que se encuentra actualmente la educación superior

Foto: ¿Dónde están los universitarios? Desde luego, no en el aula. (iStock)
¿Dónde están los universitarios? Desde luego, no en el aula. (iStock)

La Universidad, tal y como la conocemos, está cambiando para siempre. Tendencias como la globalización, la democratización de la enseñanza superior o los recortes presupuestarios presentan una nueva realidad en la que muchos centros luchan por conservar su esencia al mismo tiempo que intentan adaptarse a los nuevos tiempos. Uno de los ejemplos más significativos es la nueva propuesta de la Universidad Rey Juan Carlos, en la que confluyen dos de las tendencias modernas de la educación superior: los nuevos cursos masivos en línea, los MOOC, y la irrupción de la empresa privada en la universidad pública.

¿En qué consiste exactamente? Como explica a El Confidencial Jorge Urosa, director del Centro Integral de Formación de la URJC, se ofertan cursos de la Plataforma de aprendizaje Planeta Hipermedia (que pueden adquirirse de manera normal por precios de entre 49,99 a 149,99 euros) a todos sus estudiantes de forma gratuita. Eso sí, con un añadido: aquellos que concluyan esta formación 'online' con éxito pueden obtener créditos oficiales de libre elección pagando un dinero adicional, “alrededor de lo que cuesta un crédito de grado”, señala Urosa. 0,5 créditos, un curso; 2 créditos, un itinerario, indica la página web de Habilidades Hipermedia.

Donde las aulas no llegan

Entre los cursos se encuentran, por ejemplo, 'Conviértete en un líder: potencia tus fortalezas', impartido por Juan Carlos Cubeiro, Josef Ajram y Anxo Pérez o '¿Quieres ser un experto en marketing online?', de Fernando y Juan Luis Polo y Manuel Moreno. La mayor parte de esta formación se centra en cuestiones de liderazgo, motivación y autoayuda, gestión del talento, negocio y venta, creatividad e innovación o 'branding' y 'marketing'. “Se oferta una formación complementaria sobre campos pedagógicos nuevos a partir de una tecnología muy interesante”.

Los cursos más demandados son los de gestión, 'marketing', habilidades directivas y liderazgo

A grandes rasgos, explica Urosa, se trata de ofrecer de una manera alternativa aquellos contenidos que tan difícil resultan de impartir en una clase convencional, en la que probablemente habrá decenas (¿centenas?) de estudiantes. “Los más demandados son los contenidos de gestión, 'marketing', de capacidades, de habilidades directivas y liderazgo”, añade. “Quizá el universitario no demanda tanto contenidos académicos, sino más de conocimiento profesional, habilidades paralelas. No es fácil enseñar liderazgo en un aula. Las capacidades de gestión o coordinación de equipos difícilmente se aprenden en la enseñanza tradicional”.

Parece un caramelo en la puerta de un colegio, valga la redundancia, para esos estudiantes que hacen encaje de bolillos para ver cubiertos sus créditos de libre elección y que quizá vean esto como una alternativa sencilla y más entretenida. ¿O no? Urosa no lo tiene tan claro, y señala que “la gente se equivoca con la formación 'online', a veces exige más dedicación que la presencial. No tienes que ir a clase, pero debes participar en foros, realizar trabajos… Es una dedicación más diaria, y el seguimiento más estricto”. Los cursos son supervisados por profesores de la universidad, que validan los contenidos e indican a Planeta Hipermedia las modificaciones que hay que realizar. “Creo que es un proyecto muy interesante que va a dar buenos resultados y que proporciona a los alumnos la posibilidad de acceder a los cursos de manera gratuita y luego profundizar a un coste económico muy menor”, apunta el director del centro.

¿Mejor formación o reducción de costes? Iniciativa radical en la universidad pública

Los cursos se ofrecen a todos los matriculados, aunque obviamente, hay algunos grados más cercanos que otros a dichos contenidos. Sin embargo, “nos sorprendería ver la cantidad de filósofos que son jefes de personal en las grandes empresas”, señala Urosa, algo que ya conocen en las empresas estadounidenses que, como apuntamos en su día, buscan a algunos de sus cargos de gestión en las carreras de letras.

Una senda de futuro

Se puede decir que la URJC ha abierto camino a la hora de adoptar este tipo de estrategias a través del Centro Integral de Formación Permanente, que como explica en su página, “nace con la vocación de elaborar una amplia oferta formativa, de calidad contrastada, orientada al perfeccionamiento, cualificación y reciclaje profesional del personal de otras Administraciones Públicas y de la Empresa Privada”. La compañía ya había firmado en 2014 un convenio similar con Tutellus. Como explica Urosa, esta clase de formación alternativa y más práctica, aunque sea a través de cursos 'online', era mucho más habitual en las Escuelas de Negocios que en las universidades, no digamos ya las públicas.

A las universidades les supone ampliar su oferta formativa sin necesidad de invertir en nuevos itinerarios académicos

Pero no es casualidad que esta peculiar relación entre universidades públicas y empresas de formación privada se den en la URJC. Como recuerda Urosa, esta universidad es “la peor dotada económicamente de la Comunidad de Madrid y a pesar de eso no tenemos ningún tipo de déficit, ya que utilizamos el 50% de las tasas de los alumnos en la financiación”. Así visto, esta externalización de la enseñanza, como podría considerarse, también juega un importante papel a la hora de ofertar diferentes contenidos a un precio mucho menor que el que supondría, por ejemplo, la contratación de más personal. Como explica Roger Domingo, director editorial de Planeta Hipermedia, “para las universidades les supone ampliar su oferta formativa sin necesidad de invertir en nuevos itinerarios académicos”.

El director del Centro Integral es consciente de que es absolutamente imposible que una universidad como la suya pueda asumir los costes de producción de unos contenidos que se apoyan en vídeos y plataformas digitales y cuyo coste puede llegar a rondar los dos o tres millones de euros (el presupuesto total de la universidad es de algo menos de 120 millones): “No podemos sustraer fondos para realizar actividades alternativas como esta, o lo hacemos en colaboración con entidades privadas o esta formación no sería posible”, señala Urosa, que señala otro atractivo: llegar al mercado hispanoamericano a través del grupo Planeta, lo que tiene “unos retornos añadidos en conocimiento, publicidad y posicionamiento”. Algo que ha suscitado críticas, claro, aunque el director del Centro recuerda que “siempre hay sectores del profesorado que pueden entender que estamos permitiendo que utilicen a nuestros alumnos, pero el enfoque es el contrario: estamos dándoles un servicio”.

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