Jonathan y el hurto del 'pozole'

No se pudo resistir: un hombre es arrestado por robar el guiso casero de su madre

Como cuando de niños vamos a la nevera y robamos un pedazo de la deliciosa 'comida de madre', Jonathan Ray fue un paso más allá y acabó en prisión acusado de allanamiento de morada

Foto: Probablemente al verdadero Jonathan se le hayan quitado las ganas de comer guisos caseros, al menos los de su señora madre. (iStock)
Probablemente al verdadero Jonathan se le hayan quitado las ganas de comer guisos caseros, al menos los de su señora madre. (iStock)

No hay nada como la 'comida de madre', y eso es algo que todos sabemos. Disfrutar de los platos caseros cocinados con cariño –o no, pero el resultado suele ser igualmente espectacular– y a fuego lento es un placer que no todos pueden disfrutar a menudo y si se da la oportunidad nos esforzamos por conseguir una ración.

Pero hay casos en los que no medimos las ansias por probar esos deliciosos guisos, claro que a pocos se nos va tanto de las manos como le ocurrió hace unas semanas a un joven de Albuquerque que recibió una buena reprimenda por parte de la cocinera. El joven de 23 años, Jonathan Ray, fue arrestado por la policía después de ignorar descaradamente la orden de su madre de “mantenerse alejado de la olla” y huir corriendo de la casa con su botin bajo el brazo: la deliciosa comida casera recién preparada.

¿Me guardas un tupper?

El sueño de muchos cuando acuden a visitar a sus padres o vienen ellos de visita: una tartera con una buena ración de su comida preferida. Si no somos agraciados con la misma hay más opciones: pedirla o autoabastecernos nosotros mismos de la nevera familiar. Lo segundo está feo, por supuesto, pero quién no ha sisado en algún momento a sus progenitores. Algo parecido a cuando de niños nos quedábamos con las vueltas que nos daban en la panadería o sustraíamos sigilosamente un par de monedas del billetero de nuestra madre. Está claro que Ray mejoró sus técnicas, porque lo del allanamiento de morada dista mucho de esta picaresca infantil.

Según informa el periódico local 'Albuquerque Journal', al parecer el pasado 29 de noviembre el joven irrumpió en la vivienda de su madre situada en la zona noroeste de Albuquerque, se dirigió directamente hacia la nevera, extrajo la olla de 'pozole' casero –un guiso tradicional mexicano– y se escapó corriendo. Al día siguiente y una vez descubierto el 'pastel', a su madre no le tembló el pulso para marcar el número de la policía y denunciar a su hijo por robo.

Chico, te han pillado. Procura que esto no cause trauma y dentro de 15 años lo hagas a hurtadillas tras forzar la cerradura. (iStock)
Chico, te han pillado. Procura que esto no cause trauma y dentro de 15 años lo hagas a hurtadillas tras forzar la cerradura. (iStock)

'¿Policía? Se han llevado mi guiso'

Tras la llamada, el joven fue arrestado por robo en una propiedad privada y trasladado a la cárcel del condado donde se le abrió expediente por un delito grave de hurto y allanamiento de morada. De acuerdo con la denuncia que interpuso su madre, al parecer Ray le había escrito un mensaje de texto para pedirle que le dejase un poco de 'pozole'. Quizás lo que no se esperaba fue el tajante “no” de la cocinera, que decidió negarle la posibilidad de probar su especialidad culinaria. Y se le terminó yendo de las manos.

Ray le escribió un mensaje de texto para pedirle que le dejase un poco de guiso. Ella contestó un rotundo no

La demanda también recoge la fatídica resolución del encontronazo vía sms entre madre e hijo: horas más tarde la señora Ray se encontró con que la puerta del garaje estaba abierta y la olla de 'pozole' había desaparecido.

Aprendiendo (y pagando) la lección

“Sabía que había estado cocinando. Abrió la puerta trasera y agarró la gran olla de 'pozole' que había hecho para mis hijos”, aseguró su madre ante las autoridades judiciales. Según su declaración, Ray forzó la cerradura de la puerta del garaje para poder entrar y después la bloqueó con ayuda de un cubo de basura para escapar con la olla a cuestas. Fue en esta zona de la casa donde la madre se encontró con los restos de su trabajado guiso tradicional y algunos otros daños materiales –incluidos en la denuncia– provocados por el violento allanamiento.

Tal y como informaba uno de los funcionarios encargados del caso, “la madre solicitó que le cargasen a su hijo una sanción por el robo porque no tenía permiso para entrar en su casa y llevarse la olla de 'pozole'”, escribió el funcionario.

Muy discreto, ¡sí señor! (iStock)
Muy discreto, ¡sí señor! (iStock)

Nadie le había invitado

Está claro que Ray no entraba como comensal entre los que su madre denominó como “hijos” en su denuncia ni era bienvenido a aquella comida familiar. Al parecer, y según explicaron fuentes oficiales, no era la primera vez que la mujer llamaba a la policía para pedir que echasen al joven de su casa. “Mi hijo necesita ayuda”, declaró ante los agentes.

Como dice la expresión que se utiliza cuando nos ocurre algo malo y no queremos pensar que que somos los únicos a los que nos ocurren desavenencias, en todas partes cuecen habas. En casa de la señora Ray, 'pozole'.

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