hazte un croquis

Los mejores trucos para que ellas disfruten de múltiples orgasmos

Para que una mujer alcance varias veces el clímax, es importante conocer todas los puntos erógenos y saber estimularlos así como saber las técnicas más eficaces. Toma nota: son estos

Foto: El truco de la almohada para elevar ligeramente a la mujer durante la penetración, no falla. (iStock)
El truco de la almohada para elevar ligeramente a la mujer durante la penetración, no falla. (iStock)

Aunque algunas personas no lo crean, la posibilidad de ser multiorgásmicos la tienen tanto ellos como ellas. Claro que para las mujeres es algo más sencillo gracias a que la anatomía femenina lo hace posible. “Muchas creen que son incapaces de tener más de un orgasmo durante una relación sexual, pero se sorprenderían de cómo la forma de sus cuerpos aumenta las probabilidades de disfrutar de múltiples”, explica Kelly Everson en Alternet.

A diferencia de los hombres, las mujeres no necesitan un periodo de recuperación antes de que puedan excitarse de nuevo. Después de alcanzar el clímax, muchas se mantienen estimuladas y activas y esto facilita que puedan volver a tener uno, dos e incluso muchos más orgasmos.

Obviamente, ser multiorgásmicas no es imprescindible para disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria, pero sí puede ser interesante buscar la repetición para animar una relación de pareja. Sólo hace falta un poco de paciencia y conocer algunos trucos para conseguir que una mujer disfrute de múltiples orgasmos.

Antes, durante y después: no olvides los juegos

Una de las mejores maneras de asegurar el orgasmo femenino es prestar atención a los preliminares. En general, las mujeres tardan algo más de tiempo en excitarse así que podría decirse que son imprescindibles para que alcancen el clímax. Lo mejor: pueden disfrutarlo en esta fase previa, durante el coito e incluso, si se continua con los juegos, después del mismo.

Dedicar tiempo a la excitación previa a menudo da sus frutos traducido en múltiples orgasmos. “Los juegos sexuales son una forma de excitar a la mujer haciéndole saber lo que puede esperar que ocurra en ese encuentro sexual. Esta anticipación aumenta su deseo sexual y hace que sea más fácil para ella para lograr más de un orgasmo”, señala Everson.

En busca del punto G

Es innegable que encontrarlo y estimularlo correctamente suele ser una tarea difícil, tanto que muchas personas se han dado por vencidas y aseguran que el punto G no es más que un mito. Pero no lo es.

Se trata de una zona situada en la pared anterior de la vagina (la que está más cerca del pubis, en la zona frontal del cuerpo), a unos pocos milímetros (en concreto, a 16,5 milímetros de distancia de la parte superior del meato uretral, en un ángulo de 35 grados con el borde de la uretra, según estableció en abril de 2012 el científico Adam Ostrzenski) de la entrada vaginal. De ahí que, de llegar al clímax estimulándolo, se trate de un orgasmo vaginal. Todo un reto teniendo en cuenta que apenas el 25% de las mujeres lo disfrutan en alguna ocasión.

Al practicar el misionero, se recomienda colocar unas almohadas debajo de la espalda de la mujer para que haya un mejor ángulo de penetración

Para conseguir un orgasmo intenso, lo más sencillo es insertar dos dedos en forma de gancho apuntando hacia la parte superior de la vagina. Siguiendo un ritmo adecuado y aplicando un poco de presión sobre este punto sensible y esponjoso, muchas mujeres son capaces de llegar al orgasmo varias veces.

El complicado y placentero punto A

¿No lo conocíais? Pues atentos porque puede ser una importante fuente de placer. Esta zona erógena difícil de encontrar, está situada dentro de la vagina, cerca del cuello uterino. Si bien es casi imposible estimularla con los dedos, sí puede conseguirse con el pene.

“Hay dos posiciones sexuales que funcionan mejor para lograr este tipo de orgasmo: el misionero y la vaquera o cowgirl”, explica el autor. Si se opta por la primera, se recomienda colocar unas almohadas debajo de la espalda de la mujer para que haya un mejor ángulo de penetración, mientras que si es ella quien se pone encima, es conveniente inclinarla ligeramente hacia atrás para que el pene pueda empujar más profundamente dentro de la vagina y llegar más allá del punto G.

Esta es una de las mejores posiciones para que disfruten de varios orgasmos sin importar que él haya acabado. (iStock)
Esta es una de las mejores posiciones para que disfruten de varios orgasmos sin importar que él haya acabado. (iStock)

Sumergidos en las profundidades

Los dos puntos profundos, el A y el G, se encuentran cerca del cérvix uterino. Si bien puede ser muy difícil llegar hasta ellos sin causar alguna molestia (digamos que son algo recónditos), lo cierto es que se pueden producir orgasmos más intensos y duraderos. En general con la penetración del pene o con un vibrador se pueden estimular, pero también se puede usar dos dedos para masajearlos.

El grado de placer e intensidad es tan alto que facilita la posibilidad de disfrutar de alcanzar varias veces el clímax durante un mismo encuentro sexual. “Una de las principales razones por las que es más fácil para una mujer tener orgasmos múltiples con el punto A es que no es una zona tan sensible como el clítoris”, aclara Everson.

Estableciendo el mapa del placer

Todas las mujeres experimentan orgasmos de maneras diferentes y cada una disfruta de un tipo de estimulación sexual. Como se suele decir, cada persona es un mundo, así que habrá que trazar el mapa de carreteras para saber localizar dónde están los lugares más divertidos y recónditos de ese planeta en forma de mujer. “Antes de intentar que tu pareja tenga múltiples orgasmos, es importante conocer todas las zonas erógenas y saber estimularlas. Una comunicación abierta y honesta es clave para recorrer el largo camino hacia experiencias más orgásmicas”, recomienda el autor.  

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios