presenta un libro con sus vivencias

El cambio según Jesús Calleja o cómo pasar de cortar el pelo a escalar el Everest

“¿Crees que me han regalado algo?”, asegura Jesús Calleja a ACyV. Según el aventurero todo el mundo puede ser feliz y acabar haciendo lo que le gusta

Foto: Calleja se graba junto a unos pingüinos emperador. (Planeta)
Calleja se graba junto a unos pingüinos emperador. (Planeta)

No cabe duda de que la televisión sigue siendo el gran medio de comunicación de masas. Y quien logra presentar un programa en prime time durante siete temporadas es conocido en cualquier rincón de España. Desde la comodidad de nuestro sillón, hemos podido ver a Jesús Calleja (Fresno de la Vega, León; 1965) sufrir de lo lindo tratando de atravesar la Antártida, subiendo algunas de las cumbres más exigentes e, incluso, visitando la cueva más profunda del mundo (una aventura de la que casi no regresa).  

Lo que no tanta gente sabe –excepto algún rocker leonés que cuente ya 50 primaveras–, es que Calleja fue peluquero (o estilista, como prefiere definirse) y puso el tupé de moda en su ciudad. Y fue a través de esta empresa (y otras que vinieron después) con la que logró cumplir su sueño: que no es otro que viajar por todo el mundo y cobrar por ello.

Dado que el aventurero tiene varias buenas historias, no ha tenido mayores problemas para recopilar estas en un libro de explícito título, Si no te gusta tu vida, ¡cámbiala! (Planeta), y ofrecer consejos que, asegura, pueden ayudar a todo el mundo a dar un paso adelante. Calleja ha explicado a ACyV cuáles son las claves de este cambio por el que, asegura, todos debemos apostar.  

PREGUNTA. ¿Por qué has escrito un libro de autoayuda?

RESPUESTA. Es un libro que no calificaría sólo de autoayuda. Yo creo que es un poco la historia de mi vida y cómo viniendo desde abajo he ido solventando todas las barreras, todos los problemas, que son innumerables, sobre todo habiendo nacido en una ciudad tan pequeñita como León, en la que no hay demasiadas oportunidades. Comparto mis trucos para superar estas etapas. Esto puede ser útil para alguien que lea el libro, contando de primera mano, en un lenguaje mucho más cercano que el típico libro de autoayuda en el que está todo demasiado esquematizado. Creo que cambia bastante. Son los consejos que un amigo daría a otro.

P. En la sociedad en la que vivimos estamos todos obsesionados por ser felices. ¿Puede un aventurero enseñarnos a cambiar nuestra vida, que al fin y al cabo es lo que propones en el libro?

R. No es que yo te enseñe a ser feliz, es que creo que es un derecho natural. Todos deberíamos aspirar a la máxima felicidad. A veces en la sociedad en la que vivimos nos confundimos y pensamos que la felicidad nos la van a dar cosas materiales, un mejor coche, un mejor televisor… Y todo esto nos mete en una vorágine de gastos que nos hipoteca y al final trabajamos para tener cosas, cuando a lo mejor la felicidad está alejada de ese término, y reside en cosas sencillas. La suerte que tengo de viajar me hace ver otras culturas, otros países, donde no tienen esa agresividad de comprar y comprar, y encuentran la felicidad en otros aspectos más divertidos de la vida.

P. No sé puede decir que no conozcas el cambio por experiencia. ¿Cómo es posible que un peluquero acabe protagonizando un programa de aventuras?

R. No tengo ni idea. Son los avatares de la vida. He tenido muchas profesiones. He sido mecánico, vendedor de enciclopedias, guía… En realidad he tenido muchísimos trabajos a lo largo de mi vida. Esos trabajos han sido el medio, un sueldo y un dinero, para procurarme el fin, mis viajes. Yo invertía absolutamente todo lo que tenía, y lo que no tenía, en explorar, ver el mundo, ir a montañas… A medida que voy pasando etapas voy cambiando de vida. No me gusta quedarme en la comodidad de una etapa en la que a lo mejor el sueldo es bueno, y voy a ahorrar. Creo que cuando no eres feliz con lo que haces, a pesar de que haya un dinero de por medio, debes cambiar de vida inmediatamente. Y no tener miedo a hacer ese cambio, porque los cambios siempre son algo positivo, no hay nada negativo. El cambio siempre nos lleva a una etapa de la vida diferente, con muchas más emociones por vivir, y te lo dice alguien al que no le han dado el dinero para cambiar de vida o para viajar. Me lo he tenido que currar, de ese trabajo ha salido el ahorro para poder viajar y sucesivamente ir cambiando de etapas en la vida.

Jesús Calleja ejerciendo de peluquero, en una fotografía que se puede ver en su libro.
Jesús Calleja ejerciendo de peluquero, en una fotografía que se puede ver en su libro.

P. Una de las lecciones que se pueden extraer del libro es que a veces tenemos que hacer cosas que no nos entusiasmas para lograr lo que sí nos gusta. ¿Existe la felicidad sin sacrificio?

R. Yo creo que cuando algo te cuesta conseguirlo se vive con más intensidad, porque el esfuerzo ha sido mayor. Cuando tu vida es cómoda, y todo te lo han dado hecho, y he visto a gente que vive esa vida, es menos divertida porque no le ha costado alcanzar su meta. Al final en la vida tienes que tener planes, y esos planes requieren sacrificio y esfuerzo. Cuando todo lo puedes comprar por dinero pierde parte del atractivo. Aun así existe la posibilidad de disfrutar al máximo sumergiéndote en el mundo opuesto al que estás viviendo, para encontrarle la gracia a las cosas. Si tienes una vida muy cómoda y muy lujosa y te vas a viajar en hoteles de cinco estrellas te vas a perder el mundo. La vida de un país no se produce en un hotel de cinco estrellas, se produce en la calle, en las aldeas, en las montañas, en las ciudades… Hay que saber muy bien cómo quieres conocer el mundo, y la experiencia que vas a vivir, desde que ángulo la vas a vivir.

P. Los montañeros suelen decir que, para subir una cumbre, es mucho más importante tu estado mental a tu estado físico. ¿Estás de acuerdo?

R. Los montañeros son dados a mensajes muy poéticos, pero la realidad siempre es la misma: escalamos las montañas porque nos gusta escalar y nos gusta tener esa experiencia. Yo lo que intento es no solamente quedarme con la experiencia de la cima de la montaña, sino con una experiencia mucho más amplia, más vital, de conocer el país, a la gente, hacer amigos, conocer en profundidad. Y la excusa es una cima, un objetivo, una aventura… Pero la realidad es conocer más intensamente un país tocándolo, yendo a pie, estando en contacto con la gente.

El aventurero Jesus Calleja en su programa 'Desafio Eeverest'.
El aventurero Jesus Calleja en su programa 'Desafio Eeverest'.

P. La primera vez que intentaste subir un ocho mil perdiste a dos compañeros. A cualquiera le hubiera traumatizado, pero tú seguiste. ¿Has perdido el miedo a la muerte?

R. Son compañeros que conoces en los campamentos base, durante la escalada, y el proceso es muy traumático, porque sí, los ves. Están vivos contigo y al día siguiente no lo están. Si hay una cosa que me asuste en la vida es la muerte. Me lo estoy pasando tan bien que si algo me jodería es morir. Tengo un respeto enorme hacia la muerte y no quiero ni acercarme a ella. Por la profesión que tengo nos solemos acercar mucho a ese abismo pero nunca damos el paso que te pueda llevar a él, porque hemos aprendido a gestionar muy bien el riesgo, a dosificar el miedo y procesar éste. Nunca podemos dejar que el miedo se convierta en pánico, porque eso puede ser fatal. Tampoco podemos pensar que podemos con todo, porque ya hemos salido de muchas experiencias. El miedo es muy importante para mantener los pies en el suelo. Si hay que darse la vuelta, y no conseguir el objetivo, nos damos la vuelta. Pero bajo ningún concepto voy a permitir que nadie arriesgue.

He llegado a ir con 17 pegatinas en la ropa, con un crédito a las espaldas, para subir una montaña. Dedicamos el cuerpo, el alma y el dinero a nuestro propósito

P. Hablando con otros aventureros todos me cuentan que montar una expedición es cómo montar una empresa: hay que planificar el viaje, buscar patrocinadores, financiación… ¿Qué tiene un aventurero de emprendedor?

R. ¿Crees que me han regalado algo? Me lo he tenido que currar que no te lo puedes ni imaginar. He llegado a ir con 17 pegatinas en la ropa, con un crédito a las espaldas, para subir una montaña. Dedicamos el cuerpo, el alma y el dinero a nuestro propósito.

P. ¿Se pueden extraer de tu libro lecciones para el mundo empresarial?

R. Te voy a decir una cosa que te va a extrañar. Tengo una afición rara que me gusta mucho y la practico desde hace muchos años. Me encuentre donde me encuentre del mundo, me conecto con un equipo satélite que tengo bastante compacto y sigo la actualidad de los periódicos generalistas. Pero tengo una especial fijación con la economía, y sigo de cerca el curso económico. Me puedes preguntar lo que quieras de economía.

P. Es lo último que me esperaría de una persona que se dedica a escalar ocho miles y explorar la Antártida.

R. Mira. Cuando tú lees el pulso económico de un país ves la verdad de lo que está ocurriendo en él. Si lees un periódico más de derechas, más de izquierdas o más de centro te puedes dejar influenciar, y la misma noticia, depende del diario que leas, cambia y a veces cambia en exceso. Sin embargo el pulso económico de un país es el que es, y es matemático.  Y ahí nadie te puede engañar. 

Alma, Corazón, Vida
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