SOLEMOS APLICAR MAL LA PROTECCIÓN SOLAR

No nos estamos aplicando bien la crema para el sol: esta es la manera correcta

En un país como España estamos muy concienciados de la importancia de usar crema solar, pero aún así muchos seguimos aplicándola de forma incorrecta

Foto: Aunque casi todos nos echamos crema, no todos la aplicamos bien. (iStock)
Aunque casi todos nos echamos crema, no todos la aplicamos bien. (iStock)

En un país como España, donde el sol aprieta en cuánto se acerca el verano, estamos muy concienciados de la importancia de usar crema solar. Pero, pese a ser un país líder en su fabricación y venta –el año pasado facturamos 351 millones de euros–, seguimos sin saber aplicarla correctamente.

Hay diversas cuestiones que tenemos que tener en cuenta para usar la protección solar de forma adecuada, algo que es especialmente importante en los niños. “Cada vez vemos melanomas en edades más tempranas y eso es porque no se protege a los críos”, explica el presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología, el doctor José Carlos Moreno, en la página web de la asociación. “Qué diría usted a un padre que ofrece un cigarrillo a un niño? ¡Maltrato! Pues esto es lo mismo. Está usted promocionando un cáncer de piel; no saldrá en dos años, pero sí en veinte”.

Estos son los consejos que tenemos que tener en cuenta para proteger eficazmente a toda la familia de los efectos nocivos de la radiación solar.

¿Qué crema elegir?

Todas las cremas solares del mercado están clasificadas según su Factor de Protección Solar (FPS), un índice que nos indica la capacidad protectora del producto, es decir, cuánto tiempo podemos estar expuestos al sol sin que nuestra piel comience primero a irritarse y después a quemarse. A mayor factor, mayor protección.

Poco importa que elijas una crema con un factor de protección altísimo si no la aplicas correctamente

En general, ante la primera exposición el FPS nunca debe ser menor de 15 aunque es recomendable que el factor sea de mínimo 30. Este factor se debe aumentar en el caso de la protección de niños, si se van a realizar deportes acuáticos o de montaña y en días de alta intensidad o de exposición prolongada.

La piel negra o marrón que nunca o casi nunca se quema puede usar un FPS de entre 6 y 15. La piel morena que se quema un poco debería utilizar protección solar de entre 15 y 30 y, finalmente, las personas con piel blanca o muy blanca que se queman con facilidad y no se broncean nunca o lo hacen muy poquito deberán utilizar un FPS de entre 40 y 50.

¿Cómo debo echar la crema?

Poco importa que elijas una crema con un factor de protección altísimo si no la aplicas correctamente. “La loción hay que ponérsela en cantidad suficiente, sin racanear, como mínimo media hora antes de salir de casa para que se deposite en la piel y haga su efecto de pantalla”, explica Moreno. “Luego debemos reponerla cada dos o tres horas”. Además, es necesario que se extienda por todas las partes del cuerpo que estén expuestas, incluyendo la espalda, los empeines, la nariz…

Aunque cada vez hay más cremas “resistentes al agua” no está de más volver aplicarse la noción después de un baño, pues tanto el agua como el sudor harán que sus efectos sean mucho menores.

Una vez echada la crema, ¿puedo despreocuparme del sol?

Los dermatólogos insisten en que no existe una protección que bloquee totalmente la radiación solar. Una buena crema ofrece la protección suficiente para tomar el sol un rato, pero aún así no es recomendable pasarse todo el día en la playa como si fuéramos tostadas.

Aunque la crema pueda lograr que no tengamos la piel del color de una langosta, muchos de los efectos nocivos del sol siguen presentes

“La gente tiene una falsa sensación de seguridad después de ponerse la crema”, explica en el New York Times el doctor Steven Q. Wang, director de dermatología del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center. “Por eso están bajo el sol cinco o seis horas”. Aunque la crema pueda lograr que no tengamos la piel del color de una langosta, según el doctor Wang muchos de los efectos nocivos del sol siguen presentes.

¿Qué debo hacer si no he hecho caso a este artículo y me quemo?

“Una quemadura leve, con enrojecimiento y dolor, se alivia con lociones refrescantes”, explica Moreno. “Si es algo más, sobre todo si tiene una ampolla, acuda al médico. ¡Ah! Y la pasta de dientes, sólo para la boca”.

Alma, Corazón, Vida
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