Diabetes: Los tres superalimentos que deberías comer a menudo para estar más sano
“NUESTRA DIETA SUELE SER MUY POBRE”

Los tres superalimentos que deberías comer a menudo para estar más sano

En el fragmento que reproducimos a continuación, Adam Martín nos explica los beneficios desconocidos que proporcionan algunos olvidados cereales

Foto: El triticum turgidum (trigo turgidum), es una familia común del cereal triticum (trigo). (CC/Stan Shebs)
El triticum turgidum (trigo turgidum), es una familia común del cereal triticum (trigo). (CC/Stan Shebs)

¿Qué es y qué no es comida? ¿De qué manera podemos mejorar nuestra alimentación? ¿Dónde podemos adquirir la comida que repercute de manera positiva en nuestra salud? En Comer para ser mejores. Claves para la alimentación saludable de toda la familia (Grijalbo), el periodista y escritor Adam Martín, colaborador de la Cadena SER o Telecinco, intenta responder a dichas preguntas de forma amena y sencilla. En el fragmento que reproducimos a continuación, Martín nos explica los beneficios proporcionados por tres cereales, auténticos superalimentos (comidas que aportan importantes nutrientes sin una excesiva contrapartida calórica) que deberíamos incorporar de inmediato a nuestra dieta.

Teniendo en cuenta la enorme variedad de cereales que existen, nuestra dieta suele ser de una pobreza enorme: nos limitamos a comer trigo (en forma de harina, en el pan o en la pasta), maíz y arroz. Una dieta equilibrada debe basarse en el consumo de hidratos de carbono complejos a partir de todo tipo de granos integrales, y cuanta mayor sea la variedad de cereales, mejor.

¿Por qué mejor en forma de grano?

Como sabemos, un alimento es más que la suma de sus nutrientes: este plus lo llamamos energía vital o bioenergía, que es su cualidad intrínseca. Todos los granos tienen la capacidad de ser plantas, potencial que oculta enormes beneficios para nuestra salud y para nuestro equilibrio energético, que son, en definitiva, dos caras de la misma moneda.

Cereales más comunes

Trigo candeal, espelta, arroz, avena, cebada, mijo, centeno, maíz, amaranto, kamut, teff, quinua, trigo sarraceno. Destaco unos cuantos, los que tienen propiedades terapéuticas ma´s interesantes, y también los más desconocidos.

El arroz integral, el cereal más equilibrado

El arroz, que se cultiva en China desde hace unos siete mil años y es el segundo cereal más consumido en el mundo después del trigo, es una fantástica fuente de energía: aporta hidratos de carbono complejos, que proporcionan glucosa de manera muy rápida y sostenida en el tiempo, manteniendo así constantes los niveles de azúcar en sangre. Esto, que puede parecer una tontería, es una cualidad básica de este cereal, fundamental para los diabéticos. Durante muchos años ha sido un tema polémico, ya que se ha considerado que los hidratos de carbono en general, y los cereales en concreto, provocaban desequilibrios en el nivel de azúcar; y tenían razón, ya que los estudios se hacían con hidratos simples, como el azúcar blanco, y con cereales refinados, como el arroz blanco, de escaso valor nutricional. Los últimos estudios, sin embargo, han llegado a la conclusión de que los hidratos de carbono complejos, y en especial el arroz integral, producen el efecto beneficioso que explicábamos.

Propiedades

  • El arroz integral proporciona vitaminas (sobre todo del grupo B: B1, B2, B6 y vitamina E), grasas saludables, proteínas y minerales, en especial potasio, fósforo y magnesio, y en menor medida calcio, sodio y selenio.
  • Es apto para celíacos, ya que no contiene gluten.
  • Desde el punto de vista de su energía vital el arroz integral es un cereal muy equilibrado, cosa que nos permite consumirlo de manera habitual.
  • Sus propiedades son inagotables. Daremos una pincelada de las más básicas: aporta energía, armoniza y regula el organismo, construye tejidos y tiene un efecto positivo en el sistema digestivo, sobre todo en el intestino grueso.
  • También fortalece el páncreas y el bazo, expulsa toxinas y puede usarse en casos de diarrea y náuseas y para combatir los efectos de la diabetes.
  • Es beneficioso para el sistema nervioso: según la medicina asiática, el arroz integral tiene efectos calmantes. Traducida en términos de medicina occidental, esta propiedad puede estar relacionada con las vitaminas del grupo B y los minerales que contiene.

El mijo, para potenciar la digestión

Nos reencontramos con todo un supergrano que no es frecuente en nuestra mesa, pese a sus enormes propiedades terapéuticas y nutricionales. Es pequeño, redondo, de color amarillo y muy fácil de cocinar. También es muy digestivo, tanto que estimula los procesos digestivos en general y es ideal para momentos en los que tenemos problemas para digerir bien los alimentos.

Antes de la llegada de la patata y el maíz era uno de los cereales más consumidos en Europa, y en África se sigue consumiendo habitualmente. Es uno de los cereales más energéticos y concentrados (en la medicina china lo calificarían de yang) y tiene enormes cantidades de minerales, sobre todo hierro, magnesio y silicio. Posee un gusto dulce y es muy versátil en la cocina: nos sirve tanto para hacer una crema de desayuno como para unas croquetas.

Propiedades

  • Contiene un 15% de proteínas (pero no todos los aminoácidos esenciales), en especial metionina, un aminoácido esencial, además de lecitina, grandes cantidades de figra y vitaminas del grupo B como la tiamina (B1), la riboflavina (B2) o la niacina (B3) y vitamina E.
  • Tiene mucho hierro, magnesio, fósforo, yodo y potasio, y sirve para combatir la anemia ferropénica.
  • No contiene gluten.
  • Como muchos otros cereales integrales, es bueno para mantener las uñas, la piel y el pelo en buen estado.
  • Al potenciar el sistema digestivo, el mijo contribuye de manera indirecta a hacer que todas las funciones del organismo se desarrollen mejor, pero en concreto es bueno para resolver cualquier problema digestivo: sus propiedades antifungicidas combaten las cándidas, y también ha demostrado su excelencia para tratar casos de mujeres con propensión a sufrir placenta previa (como parte de una dieta adecuada) o abortos espontáneos.
  • Trata diarreas (en ese caso tostadlo un poco antes de hervirlo), vómitos (en forma de crema) y diabetes. También sirve para reforzar los riñones, el sistema nervioso y los huesos, y equilibrar la acidez de la sangre. Es fantástico para los niños, ya que potencia el buen funcionamiento de todo el organismo. Ah, y si sufrís a menudo mal aliento, el mijo lo suaviza, ya que retrasa la aparición de bacterias en la boca.
  • Si tenemos problemas digestivos (barriga hinchada, gases, diarreas, estreñimiento, etc.) debe ser el cereal estrella de nuestra dieta: tenemos que comerlo tres o cuatro veces por semana.

El kamut, especial para niños y deportistas

El kamut parece un cereal nuevo, pero de nuevo no tiene nada: procede originariamente de Egipto y es una variedad de trigo antigua y con excelentes propiedades nutritivas. Una de las más importantes es la enorme cantidad de energía que proporciona.

Hay muchas leyendas sobre el origen del kamut y cómo llegó a Estados Unidos. La más curiosa explica que lo hallaron en una tumba egipcia, pero lo más probable es que alguien lo encontrase en un mercado y lo enviase a Estados Unidos, adonde llegó en 1949 y empezó a cultivarse, aunque no se popularizó hasta finales de los ochenta y principios de los noventa. Lo más interesante de este grano es que es el trigo más antiguo que se conoce; por lo tanto no es un híbrido, y no provoca alergias, como el trigo actual. Aun así los celíacos no pueden consumirlo, porque contiene gluten.

Es un grano especialmente resistente a las plagas, aspecto que permite su cultivo ecológico sin dificultades. El grano tiene una proporción de agua menor que el trigo convencional, lo cual explica su resistencia a los insectos, y que se estropee con tanta dificultad. También por esa razón pierde menos nutrientes desde que se cultiva hasta que se consume.

Propiedades

  • Tiene gran cantidad de minerales, en particular selenio, cinc y magnesio. El selenio, combinado con la vitamina E que contiene el kamut, produce un importante efecto antioxidante (se calcula que un 30% más que el trigo común). En comparación con el trigo convencional presenta entre dos y cuatro veces más densidad de minerales como el calcio, el potasio, el magnesio, el fósforo y el hierro, el doble de vitaminas B1 y B2 y cinco veces más niacina (vitamina B3) y vitamina E.
  • Es rico en lisina, un aminoácido que escasea en el resto de los cereales. En general, su concentración de proteínas es superior a la del trigo convencional entre un 20 y un 40%. También posee una cantidad importante de ácidos grasos saludables.
  • Es especialmente rico en hidratos de carbono complejos, que aportan mucha energía, y no tiene mucha fibra, cosa que mejora su digestibilidad.
  • Si sois especialmente sensibles al trigo convencional, pero no celíacos, este grano puede ser una buena solución para volver a disfrutar del buen sabor del pan, las bases de pizza, la pasta, las galletas y otros productos similares. Según estudios efectuados con 4.500 pacientes hipersensibles y alérgicos al gluten de trigo por la Asociación Internacional de Alergias Alimentarias, se demostró que un 70% experimentaba una reacción nula o casi nula al comer kamut, a pesar de que su proporción de gluten es elevada.
  • Para los deportistas interesados en mejorar su rendimiento el kamut también es una buena solución, mucho más eficaz y razonable desde el punto de vista nutricional que comerse un plato de pasta horas antes de una prueba. 
Alma, Corazón, Vida
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