RIESGO DE MUERTE SÚBITA

Un cóctel explosivo: bebidas con alcohol y dosis elevadas de cafeína

Un popular combinado, recurrente entre la juventud para evitar la resaca y poder estar de fiesta toda la noche, es la causa de numerosas muertes súbitas

Foto: Cada vez son más los estudios científicos e informes institucionales que alertan sobre los riesgos del consumo de bebidas energéticas. (Corbis)
Cada vez son más los estudios científicos e informes institucionales que alertan sobre los riesgos del consumo de bebidas energéticas. (Corbis)

Un joven de 19 años ingresa por urgencias en el hospital de Sabadell con náuseas, vómitos, taquicardias y temblores en los párpados, brazos y manos. El paciente había consumido 160 miligramos de cafeína y 2 gramos de taurina, según recoge el informe médico. Todo ello mezclado con alcohol. No se trata de un caso aislado. En los últimos años se ha multiplicado el número de ingresos de jóvenes con estos mismos síntomas. No se trata de los efectos de algún tipo de estupefaciente ilegal, sino de un popular combinado (recurrente entre la juventud para evitar la resaca y poder estar de fiesta hasta la madrugada) que, según los especialistas, es un cóctel explosivo para el corazón: alcohol mezclado con algún tipo de bebida energética.

“Consumiendo tan solo dos de estos combinados se pueden sufrir intoxicaciones agudas”, explica María Luisa Iglesias, directora del Servicio de Urgencias del Hospital Parc Taulí e investigadora del Departamento de Psiquiatría y Medicina Legal de la UAB, que recientemente ha publicado un artículo científico en Medicina Clínica sobre las graves consecuencias para la salud de este tipo de cócteles. Sus advertencias han sido ratificadas con la publicación esta semana de un informe de la agencia francesa de seguridad sanitaria y alimentaria (ANSES, por sus siglas en francés) en el que se alerta sobre los riesgos cardíacos y neuronales que corren los consumidores de estas bebidas, aunque sea en pequeñas cantidades. Sobre todo, concluye el documento: “Cuando se consumen después o durante la realización de actividad física”.

La ingesta de estas bebidas unas horas después de haber practicado deporte puede tener consecuencias mortales. En Francia, se relacionan dos muertes con estas prácticas desde junio del pasado año, mientras que en EEUU la cifra de fallecimientos se elevó a trece, según recogen los informes forenses. El último caso que ha encendido todas las alarmas es el de una joven de 16 años que, según precisa la ANSES, sufrió una muerte súbita en el mismo momento que dejó de bailar. Esa noche había consumido varios combinados de alcohol con bebidas energéticas.

Factores de riesgo

Las personas con más probabilidades de sufrir taquicardias, paros cardíacos y hasta muerte súbita son aquellas que diariamente ya consumen una cantidad de cafeína por encima de los niveles máximos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), limitado en 300 mg, que equivalen a unas tres o cuatro tazas de café. Si a esta elevada ingesta se le suman las bebidas energéticas mezcladas con alcohol y ejercicio, el resultado puede ser mortal.

Consumiendo tan solo dos de estos combinados se pueden sufrir intoxicaciones agudas“El organismo tiene muchas más dificultades para regular la temperatura corporal”, apunta el informe de la ANSES. Una dificultad añadida al calor que suele generarse al bailar en una abarrotada sala de fiestas. Según las estadísticas, alrededor de un 32% del consumo de estas bebidas se realiza en locales de fiesta, y en un 41% de los casos se combina con algún tipo de ejercicio físico.

Ataques epilépticos, de ansiedad y de pánico

Otro de los factores que multiplican los riesgos es el genético. Las personas con problemas cardíacos, de hipertensión, o con antecedentes familiares que hayan sufrido enfermedades cardiacas son las que más medidas de precaución deberían tomar. Sin embargo, el informe amplia las restricciones de consumo a embarazadas, niños y jóvenes. De hecho, el consumo de cafeína durante el embarazo en cantidades superiores al máximo recomendado por la OMS influye directamente en el peso del recién nacido, así como en el desarrollo cerebral, con unas negativas consecuencias cognitivas que se mantienen en la edad adulta. Estas conclusiones se apuntaron por primera vez en un estudio publicado por la revista científica BMC Medicine el pasado mes de marzo.

Los perniciosos efectos de este cóctel explosivo también representan un riesgo neurológico, como pueden ser los ataques epilépticos, de ansiedad y de pánico. Asimismo, pueden causar deshidratación. Según un estudio realizado por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés), el 68% de los consumidores de estas bebidas están en una franja de edad que va de los 10 a los 18 años, el 30% son mayores de edad y el 18% tienen menos de 10 años.

Alma, Corazón, Vida
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