El destino laboral de los 'baby boomers', jubilarse antes de que sea muy tarde
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El destino laboral de los 'baby boomers', jubilarse antes de que sea muy tarde

El pasado mes de abril, los ciudadanos estadounidenses se despertaron con un dato para la esperanza: según el U.S. Bureau of Labor Statistics (BLS), el paro

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El destino laboral de los 'baby boomers', jubilarse antes de que sea muy tarde

El pasado mes de abril, los ciudadanos estadounidenses se despertaron con un dato para la esperanza: según el U.S. Bureau of Labor Statistics (BLS), el paro semanal había descendido en 42.000 personas, lo cual indicaba un descenso de los parados hasta el 7.5%, un 2,4% menos que la cifra que el desempleo marcaba hace apenas dos años. En apariencia, una victoria para las políticas de Barack Obama y un signo de que la economía americana comenzaba a remontar tras los duros años de la crisis.

Sin embargo, diversas voces han manifestado sus reservas respecto a la interpretación de dicha cifra, ya que puede estar señalando en direcciones distintas a la de la mera creación de puestos de trabajo. Claire Gordon sugiere en AOL que muchos de estos parados pueden haber desaparecido de las estadísticas porque, simple y llanamente, se han visto obligados a retirarse antes de tiempo y conforman un grupo que no aparece representado con propiedad en dichos datos. Es el llamado “desempleo oculto” que comienza a afectar a la generación de los baby boomers, es decir, los nacidos entre 1946 y 1964 que están empezando a afrontar ahora su edad de jubilación.

La dificultad de encontrar un trabajo de nuevo

La autora recuerda que, en Estados Unidos, si bien aquellos trabajadores de avanzada edad tuvieron menos problemas que los jóvenes para mantener su puesto de trabajo, si perdían este, les resultaba mucho más complicado volver a encontrar empleo, algo semejante a lo que ha ocurrido en España. Ello ha conducido a muchos de sus compatriotas a plantearse diferentes posibilidades una vez veían complicado su retorno al mercado laboral. Matthew Rutledge, en dicho artículo, señala que hasta 53.000 trabajadores podían llegar a retirarse cada mes por este motivo, alcanzando hasta un total de 1,4 millones, según los cálculos de dicho economista, trabajador del Center for Retirement Search del Boston College.

200.000 personas más de lo esperado habían solicitado su jubilación entre 2009 y 2010Sin embargo, Rutledge recuerda que no existe ninguna medida que pueda reflejar exactamente esos datos, meras estimaciones, aunque sí existen cifras de aquellos que reclamaron sus ahorros de la Seguridad Social antes de tiempo. Por eso, él mismo realizó una estimación entre la gente que se habría jubilado de manera prematura si no hubiese ninguna recesión y las que lo han llegado a hacer durante este período de tiempo, y de ahí obtuvo la cifra final. El número aumentó significativamente entre la época anterior de la crisis y la inmediatamente posterior, unos 39.000 más entre junio de 2008 y junio 2010, exactamente dos años después. Son datos que se encuentran en consonancia con los aportados por Steve Goss, jefe de la Social Security Administration, que desveló que 200.000 personas más de lo esperado habían solicitado su jubilación entre 2009 y 2010, y que se trataba de una tendencia que no parecía fuese a revertirse en el futuro inmediato.

En Estados Unidos se puede solicitar la jubilación a partir de los 62 años, aunque tan sólo son aquellos que han cumplido ya los 66 quienes pueden optar al retiro con la pensión completa. Por debajo de esa edad, se recibe un dinero inferior, hasta un 25% en el caso de las personas más jóvenes; pero a pesar de ello, en muchos casos puede ser preferible a encontrarse parado durante un largo período de tiempo.

Un paso importante (para ser felices)

Diversos estudios psicológicos han puesto de manifiesto qué efectos tiene esta decisión en la vida personal de cada trabajador. En un reciente estudio, tres investigadores alemanes ponían de manifiesto tras revisar los datos concernientes a su país que el cambio de categoría de desempleado a jubilado no solía afectar sensiblemente a la vida diaria de los que tomaban dicha decisión, pero sin embargo, estos manifestaban una felicidad subjetiva mucho mayor. Los trabajadores que se retiraban, por el contrario, no experimentaban una variación significativa.

El paso de categoría de 'desempleado' a 'jubilado' contribuye a la felicidad personalLos parados de larga duración no suelen recuperarse de su infelicidad, y la prolongación de dicho estado sólo agrava la situación. Esto se encuentra vinculado, según los investigadores, a la pérdida de identidad que acarrea no tener trabajo, ya que se ha pasado de “ser trabajador” a no serlo. Al pasar al retiro, la categoría social con la que son identificados cambian, y ya no se encuentran dentro del grupo de trabajadores capaces de ser empleados pero incapaces de encontrar una ocupación. De ellos ya no se espera que trabajen, sus expectativas son completamente diferentes. Y esto les permitía volver a llegar a los niveles de satisfacción personal que vivían antes de perder sus empleos. Puede ser un consuelo banal para aquellos desempleados de avanzada edad incapaces de reintegrarse en el mercado, pero también, una buena explicación de por qué tantos parados han decidido jubilarse antes de tiempo.