Rafael Fernández García, alias El Rafita, uno de los condenados por el asesinato de la joven Sandra Palo en 2003, fue detenido este sábado al ser encontrado quemando un vehículo robado y posteriormente darse a la huida e intentar atropellar a uno de los agentes que le perseguían.

Fuentes de la Delegación de Seguridad de Getafe han explicado que detuvieron a El Rafita en los caminos de acceso a la Cañada Real Galiana y tras una "peligrosa persecución".

El Rafita está acusado de un presunto delito contra la seguridad vial por conducir de forma temeraria y sin permiso de conducir, y de atentado a la autoridad por poner en riesgo la integridad física de los policías.

Intento de atropello a los policías

Los agentes realizaban una ronda rutinaria por el barrio getafense de Perales del Río y se percataron de la existencia de una gran columna de humo en una zona que suele ser utilizada para la quema de vehículos robados. Cuando llegaron al lugar, se encontraron con dos jóvenes que, al verlos, huyeron a gran velocidad en un ciclomotor, sin luces y sin casco.

Los delincuentes quedaron atrapados en un terreno abrupto, acorralados por los agentes, y en ese momento el conductor, El Rafita, intentó atropellar a uno de los policías, pese a las advertencias e identificación del mismo, que llegó a lanzar un disparo al aire.

Está acusado de un presunto delito contra la seguridad vial por conducir de forma temeraria y sin permiso, y de atentado a la autoridadComo los jóvenes no hicieron caso, el policía se lanzó a una acequia, sufriendo lesiones en varias partes del cuerpo, por lo que tuvo que ser asistido en un ambulatorio.

Reiniciada la persecución, la motocicleta con los dos jóvenes se precipitó en una oquedad del terrero, donde los agentes de la policía local de Getafe consiguieron reducirlos y procedieron a la detención de uno de los delincuentes, aunque el otro consiguió darse a la fuga.

Los agentes comprobaron que el detenido se trataba de Rafael Fernández García, alias El Rafita, quien tenía varias órdenes de busca y captura en diferentes juzgados de la región, e incluso una orden de ingreso en prisión de uno de Madrid, por lo que fue trasladado a las instalaciones del Cuerpo Nacional de Policía de Getafe para su posterior puesta a disposición judicial.

El pasado mes de mayo se cumplieron diez años del brutal asesinato de Sandra Palo a manos de cuatro jóvenes, tres de ellos menores de edad, quienes la llevaron a un descampado en el que la violaron, la atropellaron y la quemaron tras rociarla con gasolina.