Si el Bentley Continental GT ya es uno de los vehículos más deportivos del mercado, gracias a su motor V8 con doble turbocompresor de 507 caballos en su versión de partida, en el Salón de Fráncfort la marca británica mostrará una nueva versión V8 S marcada por un incremento de la deportividad. Este se debe en parte a su mayor potencia, 528 caballos, pero también a su chasis más bajo y deportivo.

La deportividad de Bentley viene de los años veinte en los que consiguió importantes victorias en las carreras de la época y la marca de Crewe se ha mantenido fiel a esa tradición hasta ahora. Su modelo más deportivo es el Continental GT, un vehículo que combina como pocos la máxima deportividad con el máximo lujo y confort. Un coupé de cuatro generosas plazas disponible en versiones cerrada o descapotable.

Esta versión V8 S, que estará a la venta a principios del próximo año, cuenta con un nuevo propulsor basado en el V8 de 507 caballos pero en el que se han conseguido 21 caballos más de potencia y sobre todo un par máximo de 680 Nm disponibles desde las 1.750 revoluciones de giro del motor.

Asociado con este motor encontramos una caja de cambios automática ZF de ocho relaciones que ofrece una buena combinación entre prestaciones y consumos en el modo normal. Cuando el conductor quiere apurar más las marchas y buscar más deportividad, solo tendrá que cambiar al modo “S” y entonces el Continental se convierte en un potro salvaje.

Sus prestaciones son como las del mejor deportivo. Aceleración de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos y una velocidad punta de 309 km/h en el caso de la versión coupé, mientras que el descapotable se queda en 4,7 segundos y 308 km/h.

Por el contrario, sus consumos son bastante razonables para tratarse de un vehículo como este, con una cifra homologada de 10,6 litros para el cerrado, mientras que el descapotable sube ligeramente hasta los 10,9 litros. Gracias a estas mejoras en el consumo el nuevo GT V8 S es capaz de recorrer más de 800 kilómetros con un depósito.

Estas cifras se han logrado en parte gracias al sistema de desconexión de cilindros que permite rodar con solo cuatro cilindros cuando se rueda sin carga sobre el acelerador, por ejemplo al llanear por un tramo tranquilo. Y este hecho ha obligado a los técnicos a superar un problema con el sonido del motor. En este momento que circula con cuatro cilindros, el coche suena como si funcionaran los ocho cilindros y cuando de verdad entran en acción los ocho cilindros, entonces emite un sugerente rugido.

Todas las novedades introducidas en el motor se ven complementadas por una serie de mejoras en el chasis que proporcionan una mayor agilidad pero sin comprometer el legendario confort de marcha de la gama Continental.

El GT V8 S conserva la suspensión de los Continental que incluye un sistema de control continuo de la amortiguación (CDC). Pero aporta pequeños cambios como una suspensión más baja y deportiva, con muelles más rígidos y una amortiguación revisada para conseguir unas sensaciones aún más deportivas al volante.

Nuevas estabilizadoras y un sistema de dirección recalibrado completan el nuevo chasis, que garantiza una mejora de la precisión y de la respuesta en zonas viradas. Además, el recalibrado del control continuo de amortiguación (CDC) garantiza esa deportividad sin pérdidas de confort.

Y por supuesto el sistema de tracción total, presente en todos los Continental, que emplea un avanzado diferencial Torsen y una distribución 40/60 del par motor con preferencia a las ruedas traseras, lo que garantiza el máximo dinamismo y la mejor capacidad de tracción incluso en las zonas más deslizantes.

Aún no se han comunicado oficialmente los precios, pero si las versiones normales con el motor V8 de 507 caballos cuestan 192.000 y 211.000 euros respectivamente para el coupé y el descapotable, en este caso estarán al menos 20.000 euros por encima. Las primeras entregas en enero próximo.