El hundimiento de Fincas Corral: no hay dinero ni para pagar el recibo de luz

La titular del juzgado número seis de lo social de Bilbao ha requerido al nuevo propietario de Fincas Corral, el hasta ahora desconocido José Xicola Fajas,
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El hundimiento de Fincas Corral: no hay dinero ni para pagar el recibo de luz
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    La titular del juzgado número seis de lo social de Bilbao ha requerido al nuevo propietario de Fincas Corral, el hasta ahora desconocido José Xicola Fajas, que aporte el documento de compra de la entidad antes del próximo viernes.

     

    Dicha documentación es el hilo que lleva a una compleja madeja de sociedades inmobiliarias. Hoy muchas están en profunda crisis, con atrasos en el pago de los salarios de hasta cinco meses. Xicola ha manifestado querer “vender ilusión en el sector inmobiliario en un momento en que no la hay”.

     

    Por un lado están la deuda de la empresa, la desaparición del fundador y hasta hace poco dueño, el impago de salarios, el corte de corriente de las oficinas y, por otro lado, las declaraciones expansivas del nuevo propietario. El representante legal de los trabajadores afectados, Roberto Cadenas, cree que la confusa situación de la empresa puede llevar a acciones penales por presunto alzamiento de bienes y presunta estafa.

     

    Fincas Corral, hasta agosto propiedad de Calixto Corral, era una empresa líder en el sector de la intermediación inmobiliaria. Según fuentes, tenía 385 empleados repartidos en 180 oficinas. Otras incluso apuntan que llegó poseer el doble, en toda España y en el extranjero.

     

    Hoy se encuentra en una situación de total colapso. Muchas oficinas tienen cortado el teléfono, la luz y el acceso a Internet. Un número impreciso de trabajadores, probablemente unos doscientos, llevan hasta cinco meses sin cobrar sus sueldos, o bien su finiquito. Diversas fuentes del sector informaron que la crisis de Fincas Corral afectaba a diversos bancos y en especial a cajas de ahorro catalanas.

     

    La personalidad de su fundador, hasta ahora propietario prácticamente único, Calixto Corral, y la del sorprendente comprador, José Xicola, dan mayor dimensión a lo que en sí misma ya es una importante manifestación de la crisis del sector inmobiliario.

     

    Calixto Corral, originario de la provincia de Granada, emigró a L’Hospitalet del Llobregat –la segunda población de Cataluña por número de habitantes– en los años sesenta. Trabajó como mecánico y militó en la extrema izquierda comunista. Junto con un grupo de cuadros políticos de la misma ideología –la mayoría del desaparecido Partido del Trabajo de España– se aproximó al PSC.

     

    Relación rota con Corbacho

     

    Tuvo una buena relación con el entonces alcalde de L’Hospitalet y hoy ministro Celestino Corbacho. Según fuentes directas, dicha relación se rompió completamente hace unos tres años. Corbacho habría tomado una decisión urbanística que Corral consideraba contraria a sus intereses. Corral también fue delegado en L’Hospitalet de la Cámara de Comercio de Barcelona. Todas las fuentes consultadas indicaron desconocer el paradero actual de Calixto Corral.

     

    En pocos años, Corral creó una empresa líder. Garantizaba la venta en el plazo de un año de los inmuebles que se le ofrecían, fijando un precio y adelantando una cantidad.

     

    Fuentes jurídicas indican que detrás del nombre comercial de Fincas Corral hay un entramado de sociedades integradas en el grupo ‘Emcorr’, del cual no ha sido posible encontrar datos.    

     

    Capital social de 60.000 euros

     

    Aún es más sorprendente el hecho que Fincas Corral sea una Sociedad Limitada y no una Sociedad Anónima. Su capital propio no llega a los 60.000 euros. Los activos de Fincas Corral serían propiedad de diez empresas participativas. También aparecen otras sociedades, con funciones pendientes de clarificación por vía judicial.

     

    En las acciones legales en curso contra el entramado hasta ahora sólo conocido por ‘Fincas Corral’ (sin las letras SL que indicase que es una Sociedad Limitada) aparecen sociedades radicadas en diversas ciudades. En Madrid: Broker de Financiación Hipotecaria, SA, Patrimonio Inmobiliario Empresarial, SA y Pinesa Reformas SL, ubicada exactamente en Parla. En Barcelona: Gestincor Consultores, SA, Gestincor Inmobiliaria, SA, Renta Patrimonial 2000, SA, Inversión Patrimonial Carpetania, SA, Grupo Ristra Inversión, SL, Capital Riesgo de Valores Inmobiliarios y, desde luego, la inefable Fincas Corral, SL.

     

    El primero de junio, todas las sucursales –que eran SL y tenían por nombre el de la localidad o provincia donde operaban- fueron absorbidas por Fincas Corral SL. En el mes de agosto se produjo la venta del conjunto a José Xicola.

     

    El pasado de Xicola

     

    Éste efectuó declaraciones según las cuales habría pagado a Calixto Corral por la compra del grupo diez millones de euros, añadiendo que garantizaba su futuro con un patrimonio de cien millones de euros. También declaró que Fincas Corral tenía 180 oficinas en España, que pensaba aumentar hasta mil. Añadió que abriría 400 oficinas en México y Panamá, mientras que el grupo poseía “la gestión de más de nueve mil viviendas de alquiler del ministerio de la Vivienda”.

     

    Otras fuentes ofrecieron una caracterización muy diferente de Xicola. Dos fuentes indicaron que tras llegar a Fincas Corral les mostró una placa de “agente judicial inmobiliario”, cosa que les sorprendió mucho. Otra fuente indicó que había tenido serios problemas judiciales, citando Viajes Paralelo de Barcelona y el Hotel Cerler, en la localidad del mismo nombre. Precisaron que llegó a ambas empresas cuando estaban en crisis y fueron a peor. Finalmente, unas fuentes indicaron que Xicola se había dedicado también a la distribución de productos dietéticos. Xicola se comprometió a pagar hoy sábado los salarios atrasados. Pero algunos afectados expresaron sus dudas.

     

    La pregunta del millón es averiguar si en esta confusa situación ha habido derivas patrimoniales hacia alguna parte.