El sector automovilístico entró en barrena cuando la recesión comenzó a llamar a la puerta de las principales economías del mundo. Era una consecuencia lógica de la incertidumbre, el deterioro del empleo y la caída del consumo, que llevo a las compañías fabricantes a vivir algunos de los peores momentos de su historia. El ejemplo más claro es General Motors, uno de los grandes símbolos estadounidenses, que en 2009 se tuvo que declarar en quiebra, gravemente afectado por la crisis.

Hoy la situación es bien distinta, después de firmar un 2012 más que prolífico en bolsa, con repuntes de doble dígito en la mayoría de las firmas, este año las ganancias vuelven a ser la tónica general dominante pese a un discreto arranque de ejercicio. Los resultados de los planes de reestructuración, ajustes de precios y aumento de la competitividad que han llevado a cabo están dando sus frutos a ojos de los inversores.

Todas las firmas del sector que cotizan en las distintas bolsas de todo el mundo están en terreno positivo en lo que va de año, excepto BMW, que se mueve plana, después de firmar un muy buen 2012 en el que todas subieron en el acumulado anual entre un 57% y un 8%. PSA Peugeot-Citroën fue la única que retrocedió el pasado año, en concreto un 48%. Volkswagen (+57%), Toyota (+56%) y Renault (+51%) coparon el pódium el pasado año, mientras que en estos ocho meses las que mejor lo están haciendo son, curiosamente, PSA Peugeot-Citroën, que remonta un 94% tras dejarse el año pasado casi un 50%; Fiat, que gana un 67%; y Toyota, que avanza un 58,9%.

El caso de esta última, también es bastante significativo, pues después de desplazar a General Motors en la clasificación de principales fabricantes de automóviles del mundo y colocarse en primer lugar en 2007, el terremoto de Fukushima en 2011 provocó una recesión industrial en Japón que hizo perder puestos a la marca, hasta caerse al tercer lugar del ránking. A pesar de ello, esta empresa también resurge en bolsa y se prepara para asaltar de nuevo el número uno.

Pero no solo en bolsa se está viendo esta fulgurante recuperación de las automovilísticas, pues las cuentas de estas empresas ya notan la mejora. Sobre todo sus Ebit, las ganancias antes de impuestos e intereses. El sector del automóvil, que es extremadamente competitivo, normalmente trabaja con rentabilidades de entre el 3% y el 7% del Ebit, pero algunas firmas ya lo están sobrepasanado con creces. Sobre todo las asiáticas y las marcas de lujo, como Porsche, que ostenta la rentabilidad récord del sector, con un 18,4%. Por su parte, Toyota y Honda tienen rentabilidades del 9%, un niveles especialmente significativos para unas compañías que parecían haber perdido el rumbo tan fantástico que tenían antes de que comenzara la crisis económica.

La recuperación europea, una de las principales claves

Aunque son muchos los factores que están contribuyendo al resurgir de la industria del automóvil, los expertos coinciden a la hora de señalar uno en concreto: la recuperación europea. La salida de la recesión en el Viejo Continente y la mejora de otros indicadores, como el consumo, están favoreciendo a estas compañías, puesto que la venta de vehículos depende de lo boyante que sea la economía de las familias.

Así lo indica el director de inversiones de Lloyds, Alberto Roldán, que asegura que "la mejora de la situación para estas firmas se debe a la recuperación del consumo, tanto dentro como fuera de Europa". En este contexto, el experto resalta que, ante el nuevo panorama económico que se está empezando a dibujar, ahora los fabricantes de los mercados emergentes tendrán que competir con los europeos tras unos años de absoluta superioridad.

"Todo va a depender de si las compañías son capaces de mantener sus márgenes", recalca Roldán, quien también destaca el interés que va a suscitar en el sector ver quién será el primero en lograr arrancar con las ventas de vehículos eléctricos.

Para la analista de Renta 4 Nuria Álvarez, todo lo que rodea a esta industria está relacionado con el ciclo económico, "pues en la medida en que la gente tenga más poder adquisitivo para comprar coches, las empresas irán mejorando". Por lo tanto, la mejora del consumo en la zona euro es esencial para que estas compañías la vean trasladada de sus números en bolsa a sus cuentas de resultados.

Reforzadas por el consenso del mercado

Una de las claves para creer en la recuperación de esta industria está en la valoración que el consenso del mercado hace de ella, y esta no puede ser más contundente: la mayoría del mercado apuesta por la inversión en estas compañías. Las recomendaciones de compra abundan entre las firmas fabricantes y muy pocas cuentan con valoraciones desfavorables a sus intereses.

Todos los principales grupos tienen un potencial de retorno a un año positivo, excepto Fiat y PSA Peugeot-Citroën. En el caso de la primera, el 48% del mercado recomienda vender, mientras que el 40% aconseja mantener y solo un 10%, comprar. De este modo, el retorno que se espera es del -18,27% y el precio objetivo del consenso del mercado es de 5,22 euros. La firma francesa, fruto de la absorción de Citroën por parte de Peugeot, tiene una estimación de retorno de -25%. El 53% de los analistas recomienda vender acciones del valor, un 32%, mantener, y un 14%, comprar, mientras que el precio objetivo del consenso es de 7,34 euros.

El resto recibe muy buenas estimaciones. Por ejemplo, las asiáticas ToyotaHonda y Nissan tienen un potencial alcista del 22%, mientras que el de la estadounidense General Motors es del 21%. De este modo, las automovilísticas tienen metida la primera marcha hacia un segundo año al alza en bolsa.