la comisión de investigación se reanuda hoy

La Asamblea contrató al padre de Aguado con baremo similar al que usó con Arturo

Coyser se llevó en 2011 una adjudicación, negociada sin publicidad, por 102.000 euros. Su rival, Siemens, obtuvo cero puntos en algunos criterios, como con el contrato que salpica a Cifuentes

Foto: Ignacio Aguado, en la Asamblea de Madrid.
Ignacio Aguado, en la Asamblea de Madrid.

La Asamblea de Madrid adjudicó en enero de 2011 a la empresa del padre de Ignacio Aguado, líder de Ciudadanos en Madrid, un contrato para "la renovación tecnológica de la infraestructura de comunicaciones de voz" del Parlamento madrileño. Coyser SA, constituida en 1975 y administrada por Jesús Cecilio Aguado García, ganó la licitación (negociada sin publicidad) tras imponerse a una empresa muy fuerte en el sector, Siemens Enterprise Communications. Y lo hizo tras presentar la oferta más ventajosa (102.542 euros, IVA incluido) y con un sistema de baremación similar al polémico contrato que ese mismo año se llevó el empresario Arturo Fernández para gestionar el servicio de cafetería de la Asamblea.

Ciudadanos fue especialmente duro con Cristina Cifuentes en la última sesión de la comisión de investigación, por la que tuvo que desfilar la presidenta regional. Ciudadanos, junto a Podemos y PSOE, forzó su presencia después de que la UCO la salpicara en un informe que analiza los contratos que Arturo Fernández, donante del PP, se llevó en la Asamblea en los años 2009 y 2011, cuando Cifuentes fue vicepresidenta de la Cámara y presidenta de la mesa de contratación. Cifuentes defendió durante su intervención que todo se hizo desde la legalidad y siguiendo el criterio de los técnicos. Algunos de ellos comparecen este viernes en una nueva sesión de la comisión de investigación.

Por su parte, Ciudadanos se mostró muy crítico con el sistema de valoración que se efectuó en los dos contratos que se llevó Arturo Fernández (en el de 2009, el Grupo Cantoblanco ganó tras presentar una oferta de 212.900 euros; en el de 2011, tras ofrecer 174.960 euros). En la comisión del pasado 2 de junio, Ciudadanos calificó como "extraño" que en la adjudicación de 2011 "el segundo concursante mejor valorado, Clece SA, tuviera dos ceros casualmente en dos criterios de valoración, el 1 y el 2, es decir, características del servicio ofertado y calidad de los alimentos. Es que cero es una nota muy dura".

En su informe, la Guardia Civil enumera una serie de indicios que podrían indicar que las dos adjudicaciones pudieron estar amañadas desde el principio. El comité de expertos (al que también pertenecía Cifuentes) dio al Grupo Cantoblanco en el contrato de 2011, según la Benemérita, "un amplio margen de puntos obtenidos en la valoración de los criterios de juicios de valor". La puntuación de las ofertas se realizó en base a cuatro criterios: características del servicio, calidad de los alimentos, relación de servicios y otras mejoras. Clece recibió cero puntos en dos de ellos, según la UCO, "bajo la falsa argumentación de que la misma no había presentado documentación alguna", cuando sí lo hizo en un documento de 53 folios. Ciudadanos insistió durante su intervención en que es extraño que una empresa con tanta experiencia como Clece obtuviera esas notas tan bajas y que el comité de expertos, al que pertenecía Cifuentes, no preguntara sobre ello.

El expresidente de la patronal CEIM y de la Cámara de Comercio de Madrid, Arturo Fernández. (EFE)
El expresidente de la patronal CEIM y de la Cámara de Comercio de Madrid, Arturo Fernández. (EFE)

Sin embargo, no es de extrañar que empresas con gran experiencia obtengan cero puntos en los sistemas de baremación. El que ganó la empresa del padre de Aguado, también en 2011, se fijó por siete criterios. En uno de ellos, Siemens obtuvo cero puntos, lo que supuso la victoria de Coyser por solo un punto y medio de diferencia. Se trata del criterio 5, el de las mejoras. Este contrato se tramitó por la vía de urgencia. Se presentaron tres empresas. Una de ellas no pudo licitar "por no haber acreditado el cumplimiento de los requisitos previos". Al final, todo quedó entre Siemens y Coyser. Esta última firma fue la que ganó. Aunque también es verdad que este contrato no fue valorado por un comité de expertos, como sí pasó con los dos contratos de la cafetería, sino por fórmulas matemáticas que se reflejaban en los pliegos de condiciones. La fórmula del comité de expertos solo se ha usado en cuatro contratos licitados por la Asamblea, los de Arturo, uno de seguridad, y uno para comprar cestas de navidad.

La UCO recalca en su informe que en las adjudicaciones que se llevó Arturo Fernández se pudieron producir "conductas arbitrarias que derivaron en actos injustos" con el único objetivo de premiar al empresario que había donado al partido. Cifuentes, por su parte, admitió en su comparecencia que no valoró el informe técnico que llegó al comité de expertos: "Cometí ese error. Firmé lo que valoró el técnico en aplicación de los pliegos. No valoré, di por bueno lo que dijeron los técnicos. Y creo que todo se hizo correctamente. Y lo creen también la intervención, el servicio jurídico, la mesa de contratación y la mesa de la Asamblea, que aprobaron el contrato, y el resto de empresas, que no denunciaron". Desde el grupo parlamentario de Ciudadanos, aseguran que "Ignacio Aguado solo lleva dos años en política y este contrato se firmó en 2011, antes incluso de afiliarse a Ciudadanos".

Madrid

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