PUGNA POR EL CONSEJO CIUDADANO DE BARCELONA

Villarejo contra Iglesias: el exfiscal apoya al sector crítico de Podemos en Cataluña

Su elección como líder indiscutible de la formación, y esencialmente el modo en que fue elegido y cómo se articulará la organización, le sitúan en el camino de convertirse en la casta de Podemos

Foto: Carlos Jiménez Villarejo saluda a Pablo Iglesias. (EFE)
Carlos Jiménez Villarejo saluda a Pablo Iglesias. (EFE)

Podemos se le complica a Pablo Iglesias. Su elección como líder indiscutible de la formación, y esencialmente el modo en que fue elegido y cómo se articulará la organización, le sitúan en el camino de convertirse en la casta de Podemos, algo que un segmento muy extenso de las bases del partido detesta. Por tanto, su paseo triunfal para ser elegido el máximo dirigente fue únicamente el preámbulo de su odisea. Ahora viene la presión de la oposición crítica interna.

Y el principal problema que tiene se sitúa en Cataluña, donde le ha salido un grano. El próximo domingo está convocada una asamblea de círculos de Podemos en Barcelona para estudiar la situación de la formación y organizar un ala crítica que impida que Podemos se convierta “en un partido más de la casta”. Para muestra un botón: el próximo 2 de enero se hará público el nuevo organigrama del Consejo Ciudadano de Barcelona. Para él compiten cuatro listas. Una de ellas cuenta con el apoyo de Pablo Iglesias, pero hay otra que está aglutinando a los descontentos, a los que quieren preservar el legado del 15-M. Y esta candidatura recibe los parabienes no sólo de los mayores segmentos de la oposición interna, sino incluso de Carlos Jiménez Villarejo, exfiscal Anticorrupción y uno de los referentes morales y éticos de la formación.

El propio Jiménez Villarejo participó en el documento político-organizativo de los críticos. En el preámbulo de ese documento, dejó su constancia por escrito: “Expreso mi formal apoyo a la candidatura al Consejo Ciudadano de Barcelona de Montserrat Cutando Martín. Lo hago porque el fundamento de su candidatura se corresponde plenamente con los objetivos radicalmente democráticos de Podemos, en especial luchar por una ciudad donde los ciudadanos y ciudadanas sean más libres y, sobre todo, más iguales, superándose la actual brecha entre ricos y pobres”, escribió el exfiscal.

Cacerolada en la Puerta del Sol. (EFE)
Cacerolada en la Puerta del Sol. (EFE)

El Consejo Ciudadano será el máximo órgano de Podemos en Barcelona y su composición se hará pública el 2 de enero próximo. Un mes más tarde, se elegirá el Consejo Ciudadano de Cataluña, que será el máximo órgano ejecutivo del partido en esta comunidad.

Los sondeos le dan a Podemos un papel preponderante en el panorama político inmediato, tanto español como catalán. Su irrupción puede romper radicalmente el mapa político actual e incluso los círculos independentistas están preocupados por la cantidad de votos de izquierda que puede aglutinar.

El ideario

“Nuestro ideario tiene tres bases fundamentales. Una es que somos un movimiento claramente de izquierdas, sin medias tintas, aunque muchos insistan en que ya no se puede hablar de derechas o de izquierdas. La segunda es que practicamos la democracia interna. Las principales cuestiones se han de decidir en asamblea y no pueden dictaminarlas cuatro o cinco personas de la cúpula. La tercera es que el independentismo es la última de nuestras preocupaciones. No somos antiindependentistas, pero es una cuestión que no nos preocupa en estos momentos, en que han de tener prioridad otros temas”, explica a El Confidencial Paco Osorio, miembro de una de las listas opositoras.

Este mes de diciembre será crucial para determinar el papel que juega Podemos en Cataluña. El pasado 6 de diciembre comenzó una campaña, que terminará el día 25, para elegir a la nueva cúpula de la formación en la capital de la comunidad. Se trata de elegir el Consejo Ciudadano de Barcelona, que estará compuesto por 25 miembros. Hace un mes, había 8.341 personas inscritas en Podemos en la ciudad de Barcelona. Hoy ya llegan a 11.000. Cada una de ellas tendrá un código para votar del 26 al 30 de diciembre.

Y de ahí saldrá la cúpula de la organización. Oficialmente, hay cuatro candidaturas en estas elecciones: la oficialista lleva por lema És clar que Podem (Claro que Podemos), encabezada por Marc Bartomeu. El propio Pablo Iglesias se desplazará a la capital catalana, según diversas fuentes consultadas por este diario, para apoyarla. Otra candidatura está encabezada por Toni Mateu y ha sido avalada por los mismos círculos que la oficialista. La tercera es Participa Barcelona, del distrito de Sant Martí, donde Podemos tiene más afiliados, cuyo cabeza de lista es Luis Romance. La última es la Candidatura por la Dignidad, encabezada por Montse Cutando y que cuenta con el apoyo de Jiménez Villarejo.

Carlos Jiménez Villarejo con Ada Colau. (EFE)
Carlos Jiménez Villarejo con Ada Colau. (EFE)

“Lo que queremos hacer es algo diferente. En nuestra lista, presentamos sólo a18 candidatos para los 25 puestos a cubrir. De ese modo, si ganamos, han de entrar en la cúpula afiliados de otras candidaturas. Es un modo de decir que reclamamos la democracia participativa a todos los niveles, que nadie debe quedar excluido”, explica a El Confidencial Juan Antonio Sánchez, segundo de la lista en esta candidatura.

Fuentes de Podemos explican a este diario que “en los últimos meses ha habido un distanciamiento entre la cúpula y los militantes. De hecho, a las bases las están utilizando únicamente para pegar carteles. En otras palabras, lo que se está montando es otra jerarquía, un centralismo democrático que nada tiene que ver con el espíritu del 15M”, indica uno de los fundadores de este movimiento, que declinó cargos de responsabilidad en Podemos y que ahora observa el panorama desde fuera. “Lo malo es que se presentan candidaturas en plancha y eso lamina la democracia interna”, añade esta fuente.

Las “candidaturas en plancha” son las que copan todos los puestos de un organismo. Por ejemplo, la lista de Pablo Iglesias se hizo con todos los resortes de la organización porque fue la más votada. Pero si otra lista saca un porcentaje importante de votos, se queda sin ninguna participación en los órganos de dirección. De ahí que “lo que se pretenda ahora es cambiar ese sistema, que es el que funciona en los partidos tradicionales”.

Los críticos propondrán este domingo una revolución interna: reservar un número de candidatos para los círculos (agrupaciones) más pequeñas; reservar dos puestos para candidatos con formación y experiencia en gestión económica; que el 50% de los candidatos tenga experiencia en lucha social, laboral o vecinal; reservar un puesto para un candidato emigrante, elegir un máximo de dos representantes por círculo para el Consejo Ciudadano, y que se pueda presentar cualquier inscrito en el partido.

Cataluña
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
50 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios

ºC

ºC