la única plataforma INDUSTRIAL DE ESPAÑA

El 'aeropuerto milagro' de Teruel: el parquin de aviones más grande de Europa

Por fin un aeropuerto secundario funciona en España gracias a su visión de negocio: renunciar a los pasajeros para convertirse en un centro de mantenimiento e investigación

La buena noticia es que hay un aeropuerto secundario en España que no solo es rentable, sino que va como un tiro. La mala es que su éxito se basa precisamente en hacer lo contrario que el resto, por lo que difícilmente se puede imitar. Se trata del aeropuerto de Teruel, la mayor plataforma de estacionamiento y mantenimiento de aeronaves de Europa. Mientras AENA se las ingenia para tapar las tremendas fugas monetarias de su red de aeropuertos, en Teruel han dado con la fórmula mágica: una gran inversión en infraestructura que, sorpresa, genera beneficio sobre la economía local. Si el lugar lo tenía todo para ser un referente mundial de la aeronáutica industrial, ¿por qué no hacerlo?

En Teruel ya se han acostumbrado a ver enormes Boeing 747 procedentes de Tokio o Kuala Lumpur aterrizando junto a la carretera comarcal

Muchos vecinos de Teruel y los pueblos aledaños ya están acostumbrados, pero para el visitante ocasional, la imagen de ver un enorme Boeing 747 aterrizando junto a la carretera comarcal puede causar un sobresalto. Jumbos, Airbus 330, Bombardier, los más famosos modelos de la aviación comercial llegan a Teruel procedentes de destinos remotos como Taipei, Tokio o Kuala Lumpur. Todos ellos estacionados de larga duración, tiempo que puede ir desde unas semanas para realizar una revisión en profundidad hasta los cinco meses de alguna unidad cuyo propietario no termina de colocar en el mercado. Y entre esas unidades a las que se busca comprador, un sello destaca por encima del resto: el de la desaparecida compañía rusa Transaero, que casi monopoliza el 'parking' a la espera de recolocar sus aviones a otras compañías.

El hangar principal del aeropuerto de Teruel, operado por Tarmac.
El hangar principal del aeropuerto de Teruel, operado por Tarmac.
 

 

“Está claro que se ha acertado en el modelo de negocio. Si esto fuera un aeropuerto de pasajeros, sería uno más deficitario, pero en cambio se ha acertado en dar soluciones a una necesidad del sector”, resume Alejandro Ibrahim, director gerente de la instalación desde su apertura en 2013. “Casi desde el primer día, se vio que el aeropuerto producía el efecto esperado: atraer clientes. En Europa hay una gran necesidad de mantener, estacionar y reciclar aviones, y cada vez la habrá más. En los próximos 20 años habrá que reciclar 12.000 grandes aeronaves construidas en los años 80, y ahí nosotros tenemos un papel muy importante que jugar”, prosigue el gerente. 

"En los próximos 20 años habrá que reciclar 12.000 grandes aeronaves, y ahí nosotros tenemos un papel muy importante que jugar", adelanta el director

La Plataforma Aeroportuaria de Teruel (PLATA) es un consorcio de propiedad pública. Un 60% pertenece al Gobierno de Aragón y el 40% restante está en manos del Ayuntamiento. Desde su designación como proyecto estratégico en 2009, se han invertido 45 millones de euros. Una apuesta que generó enormes críticas en el Parlamento de Aragón en pleno auge de la burbuja especulativa. Se comparó a los desastres de Castellón, Murcia y Ciudad Real. Pero el ruido se detuvo en cuanto Teruel consiguió su primer gran cliente, la empresa Tarmac, filial del gigante aeronáutico europeo Airbus.

Con sede en Tarbes (Francia), Tarmac escogió Teruel para ampliar su capacidad de almacenamiento de aviones. Hoy ofrece a las compañías aéreas “espacio para 250 aeronaves”, 225 de los cuales están en Teruel. Y el potencial no queda ahí: el que fuera aeródromo militar de Caudé tiene capacidad para llegar hasta la 500 plazas de 'parking' aeronáutico, lo que lo convertiría en un gigante mundial en el sector. 

La campa del aeropuerto de Teruel tiene espacio para 250 aeronaves.
La campa del aeropuerto de Teruel tiene espacio para 250 aeronaves.
Uno de los aviones, gestionados por Tarmac, estacionado en el aeropuerto.
Uno de los aviones, gestionados por Tarmac, estacionado en el aeropuerto.

 

“Nosotros nos encargamos de facilitar el espacio, adecuar la instalación y garantizar las operaciones para que Tarmac pueda desarrollar su actividad. Su apuesta por Teruel es clara. Tiene concesión hasta el año 2038 y ya casi ha cumplido su compromiso de generar 100 empleos directos en apenas dos años”, indica Ibrahim. A la espera de abrir la lata del reciclaje, en los hangares y anexos industriales cada día se cambian trenes de aterrizaje, interiores de avión, se desmontan los aparatos electrónicos y los sistemas hidráulicos para su reutilización en otros aparatos, o se montan y desmontan flaps. A partir de agosto, el aeropuerto ya tendrá los permisos para que Tarmac pueda trocear sus enormes aeronaves y vender el hierro, cobre y aluminio al mejor postor. La empresa francesa ha declinado valorar su presencia en España a este periódico.

De Teruel al espacio

Pero lo que hace especial el aeropuerto de Teruel no es solo su presente como uno de los mayores parkings de aviones del mundo. También es un enclave internacional de investigación aeronáutica y espacial. De hecho, ha sido escogido por la Escuela Nacional Aeronáutica Francesa (ENAC) como el aeropuerto más idóneo en Europa para el desarrollo de vuelos suborbitales. 

La 'start-up' española PLD Space desarrolla en la campa turolense motores para cohetes. Es pionera en nuestro país y se está haciendo hueco a nivel europeo. “Teruel nos da unas condiciones excepcionales de seguridad en un entorno despoblado y también una sintonía total con los gestores del aeropuerto. Saben lo que necesitamos y nos dan todas las facilidades, algo que en cualquier aeropuerto comercial, por su visión del negocio, sería imposible”, afirma Raúl Verdú, director técnico de PLD Space. 

Prueba de un motor de cohete en la instalación de PLD Space en Teruel.
Prueba de un motor de cohete en la instalación de PLD Space en Teruel.

 

Esta 'start-up', nacida en una incubadora de empresas en Elche, no solo ha desarrollado con éxito su primer motor aeroespacial, sino que ya trabaja para construir sus propios cohetes. “Estamos apostando por desarrollar motores para microlanzadores, ya que la nueva demanda en el sector es lanzar satélites pequeños. Antes los satélites pesaban varias toneladas y hoy gracias a la miniaturización electrónica no pesan más de 100 kilos”, explica Verdú.

Así que la gente en Teruel no solo ve enormes Jumbos sobrevolando sus tejados, también una estructura metálica lanzando llamaradas como si eso fuera Cabo Cañaveral. “Aquí trabajamos igual que se ve en las películas cuando lanzan un cohete. Se chequean todos los parámetros, se enciende el motor y le damos a un botón para comenzar la cuenta regresiva. Vemos que el motor funciona para realizar un despegue y luego lo apagamos”, indica el ingeniero.

"Existen distintos tipos de aviación y en España no se han sabido explotar bien. No sólo la de pasajeros es importante", destaca el director del aeropuerto

Además de PLD Space, en Teruel investiga la británica Elson Space Engineering, una compañía que desarrolla tecnología espacial con fondos del gobierno de Reino Unido, y Booster Space, que con fondos de varios países está desarrollando un avión cohete suborbital con el objetivo de transportar pasajeros y cargas útiles para investigación espacial. Como resume el director del aeropuerto, “existen distintos tipos de aviación y en España no se ha sabido explotar bien. La aviación de pasajeros es importante, pero no es la única. También hay trabajos aéreos, aviación general, ejecutiva… Eso en Alemania o Francia lo han sabido ver mejor y han creado infraestructuras específicas. En España ahora se está comenzando a destinar los aeropuertos secundarios a esos tipos de aviación, pero todavía nos falta esa cultura. Gestionar los permisos ante Aviación Civil para lanzar este aeropuerto, por ejemplo, ha costado muchísimo porque no había precedentes”.

Raúl Verdú y Raúl Torres, fundadores de PLD Space, en sus oficinas en Elche.
Raúl Verdú y Raúl Torres, fundadores de PLD Space, en sus oficinas en Elche.

 

El aeropuerto de Teruel es como un puzle al que se van añadiendo piezas a medida que crece el negocio. “El objetivo es ir añadiendo servicios complementarios a la actividad principal de Tarmac”, indica Ibrahim. Por eso, la petrolera BP tiene la concesión para suministrar, descargar y vender combustible en el aeropuerto. En 2015 suministró 500.000 litros y este año superará los tres millones, un crecimiento por seis que refleja el ritmo al que se mueve la instalación. O la compañía de compraventa de piezas aeronáuticas World Business Aerospace, que ha visto en los 250 aviones estacionados una fantástica opción de negocio. Sin olvidar, por supuesto, a Inaer, que gestiona la base helitransportadora medicalizada del 112 Aragón y dispone de hangar propio.

En el sector ya se compara a Teruel con el aeropuerto de Mojave, célebre por ser el mayor estacionamiento de aviones de Estados Unidos

Para el gerente del aeropuerto, “las claves del éxito son las buenas condiciones meteorológicas, con 250 días de sol al año, además de un clima seco perfecto para prevenir la oxidación de los aviones. Somos el aeropuerto con más altitud de España con cerca de 1.100 metros sobre el nivel del mar y disponemos de un espacio aéreo totalmente despejado. Teruel lo tiene todo”.

Muchos profesionales del sector ya comparan a Teruel con el aeropuerto de Mojave, en el desierto californiano, célebre por ser el mayor estacionamiento de aviones de Estados Unidos. “No es que estemos en camino, es que ya somos el Mojave de Europa”, anuncia orgulloso Ibrahim. “Con una diferencia. A Mojave los aviones llegan para morir, a Teruel en cambio llegan para obtener una segunda vida. No hay otro aeropuerto con esta singularidad, con una campa de 120 hectáreas que se puede duplicar en cualquier momento, con más de 150 aeronaves estacionadas y 100 más en camino. Eso no ocurre en otro lugar de Europa”.

El aeropuerto de Teruel tiene potencial para almacenar hasta 500 aviones.
El aeropuerto de Teruel tiene potencial para almacenar hasta 500 aviones.
Un Boeing 747 de la compañía Air Cargo Germany aterrizando en Teruel.
Un Boeing 747 de la compañía Air Cargo Germany aterrizando en Teruel.

 

Teruel ha logrado en solo dos años dejar de ser deficitario. Cierto que no tiene grandes ingresos de explotación (dos millones de euros), pero tampoco tiene apenas gastos. De hecho, es el aeropuerto con menos gastos de explotación del país. Aunque lo más relevante es su impacto sobre la frágil economía de Teruel. A los 150 empleos directos que crean las siete empresas instaladas hasta la fecha, hay que sumar todas las subcontratas de mantenimiento, limpieza o seguridad. O los frecuentes anuncios publicitarios que se graban sobre la extensa planicie del aeropuerto, que atraen equipos de más de 50 personas durante varios días y dan vida a la hostelería local. 

Así que, pese a vivir escondido y en el anonimato, el sector aeronáutico español ya tiene algo que celebrar: por fin un aeropuerto secundario funciona.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
18 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios