Participará en un proyecto de 1.500 megavatios

General Electric y BlackRock, los gigantes detrás del golpe de mano de Forestalia

La compañía aragonesa ha sorprendido a todo el sector eléctrico tras ser el máximo adjudicatario de la subasta de renovables con 1.200MW eólicos, más que las grandes eléctricas

Foto: Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Muchos dudaban de la capacidad de Forestalia. Sin embargo, la compañía ha sido capaz de arrimar a su causa a la compañía estadounidense General Electric y el fondo internacional BlackRock. Según ha podido saber El Confidencial, ambas instituciones están ultimando un acuerdo para ser los principales socios capitalistas del proyecto eólico que ha pujado contra los pesos pesados del sector.

La sorpresa fue mayúscula cuando en la mañana de este miércoles Forestalia consiguió adjudicarse 1.200MW del total de 3.000 que finalmente se subastaron, dejando fuera de juego a algunas vacas sagradas. La empresa aragonesa se encuentra ahora con un megaproyecto de entre 1.500 y 1.800 millones de euros. No obstante, se trata de una suma para la que Fernando Samper, dueño de la empresa, ya tenía un plan.

Tanto Forestalia como General Electric confirmaron este miércoles un acuerdo por el que el gigante estadounidense será el socio tecnológico de los 1.500MW que va a instalar Forestalia de forma íntegra en Aragón. Pero el acuerdo no solo es como proveedor de tecnología y gestor del proyecto, sino que General Electric entraría como socio capitalista del mismo, donde también estaría BlackRock.

Sede del BlackRock en EEUU. (Reuters)
Sede del BlackRock en EEUU. (Reuters)

Esta estructura de capital iría acompañada de financiación bancaria por parte de Forestalia. Como ya adelantó El Confidencial, la firma aragonesa obtuvo el apoyo de un socio capitalista y tecnológico para los 300MW que consiguió en enero de 2016 que aportaba el 25% (General Electric). Además, ya tenía ultimado un crédito sindicado de más de 200 millones de euros en el que Deutsche Bank hizo de banco agente y también estaba participado por otras entidades como el Banco Santander.

Este proyecto no se hubiera podido desatascar sin la aportación inicial del aval que pedía el Ministerio de Energía, de 10 millones de euros. Forestalia consiguió que la Caja Rural de Teruel aportara este aval, clave para que detrás viniera el resto del capital. Por otro lado, tampoco hubiera sido posible que llegara a buen término la financiación sin el aporte de fondos propios. Fernando Samper arriesgó más de 40 millones, lo que supuso más del 10% del proyecto.

Cerrar la financiación de los 300MW conseguidos el año pasado ha sido, tal y como afirman fuentes que conocen la operación, la clave de cara a la macrooperación que se estaba gestando. Con los 1.500MW en total, Forestalia habría logrado que tanto General Electric como BlackRock den un paso al frente para poner el capital suficiente que permita echar a andar el proyecto. Aunque aún es posible la entrada de más socios, el desembarco de grandes fondos facilita de manera amplia la financiación de los bancos.

Planta de General Electric de tecnología eólica. (Reuters)
Planta de General Electric de tecnología eólica. (Reuters)

Ante las dudas que generó la puja de 2016, el ministro de Energía, Alvaro Nadal, decidió triplicar los avales. De esta manera, por cada megavatio había que depositar un aval de 60.000 euros. Esto significa que Forestalia ha tenido que adelantar 72 millones, una cantidad que ha puesto General Electric, según explican quienes conocen el proceso. Forestalia también pujó por 200MW de termosolar, pero no consiguió adjudicarse nada.

Varios expertos consultados señalan que la aportación de General Electric no solo es valiosa desde el punto de vista tecnológico. La multinacional cuenta con una división financiera (GE Capital) que factura alrededor de 1.000 millones de euros anuales solo financiando proyectos de energía, uno de los campos en los que está enfocada. Por ello, muchos apuntan que la capacidad en lo financiero que tendrá el proyecto está garantizada. Todo ello importa, dados los plazos. Los 300MW obtenidos en 2016 tienen un plazo de ejecución más amplio que los 1.200MW que ha logrado ahora. En 2020 debe estar funcionando todo para que España cumpla con Bruselas.

El Confidencial se ha puesto en contacto con General Electric, BlackRock y Forestalia, pero estas instituciones han rechazado hacer comentarios. Dentro del sector de las renovables señalan que tanto Forestalia como el resto de adjudicatarios deben tener ya una parte importante adelantada para que llegue en las fechas comprometidas. Por ello, los trámites que ya hizo para los 300MW de 2016 le podrían haber servido para escalar ahora este proyecto.

La compañía tiene declarados los terrenos de interés regional, lo que le permite allanar una gran parte de procesos burocráticos. Por otro lado, ya tiene la infraestructura de acceso a la red, para poder conectar los parques. El diseño y obras del proyecto ya están en manos de General Electric, una compañía que tiene más de 3.000MW de energía eólica en España. Las palas correrán a cargo de ML Wind Power, recientemente adquirida por GE Renewable Energy. Estas aspas que llevarán los molinos se construirán en León y en Castellón. Las turbinas las fabricarán en su división de Alemania. Gran parte de la ingeniería se aportará desde su Centro de Excelencia de Barcelona.

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