aunque ya detectan un cambio cultural

"Las grandes empresas aún no están preparadas para acoger a las 'startups"

Ferrovial, BBVA, Iberdrola y Telefónica ven con buenos ojos la colaboración con emprendedores, pero admiten que aún existen ciertas resistencias a la hora de arriesgar capital

Foto: Foto: Carmen Castellón.
Foto: Carmen Castellón.

Las ‘empresas dinosaurio’ todavía no se han acostumbrado a trabajar codo con codo con los emprendedores, pero están en ello. Así lo ha dado a entender el responsable de Ferrovial, Alberto López-Oleaga, en un foro organizado por esta empresa y El Confidencial. Reconoce que siguen existiendo resistencias a la hora de acoger lo que viene de fuera: “En general, están poco preparadas. Lo novedoso siempre conlleva incertidumbre, pero estamos viendo un cambio cultural impulsado por la alta dirección”.

Las cosas han empezado a evolucionar poco a poco desde la eclosión de numerosas iniciativas públicas y privadas dirigidas a emprendedores, si bien el apoyo de las grandes corporaciones a través de compras y colaboración con las 'startups' es clave. “Cuando logran innovar, necesitan escalar y crecer en clientes. Pueden acelerar ese proceso de la mano de las multinacionales”, señala Andrés Saborido, responsable de Telefónica Open Future en España.

"Las grandes empresas aún no están preparadas para acoger a las 'startups"

“Estamos de acuerdo en que son dos mundos diferentes y es complicado”, añade Diego Díaz, responsable de Ventures-Perseo, el programa de capital riesgo corporativo de Iberdrola. "La mayoría de las 'startups' resuelven un problema concreto en la cadena de valor de las grandes. Nos ayudan a mejorar la eficiencia para construir un sector energético más sostenible", explica. La eléctrica ha invertido 50 millones de euros en 12 compañías y ha destinado 35 millones a productos o servicios de empresas noveles.

El fundador y accionista de la incubadora de apoyo a emprendedores Digital Assets Deployment (DAD), Rodolfo Carpintier, asegura que las cifras que invierten las grandes corporaciones son "ridículas" si se comparan con lo destinado a proveedores tradicionales. "En Estados Unidos, se compra el 20% del total a 'startups', mientras que en España las pequeñas no representan ni el 1%". 

Carpintier critica la escasez de capital riesgo, sobre todo en fases iniciales de una 'startup'. “Bastaría con que este país se tomara en serio contratar con empresas jóvenes para innovar (…) Pero, claro, ¿cómo pagar un millón y medio de euros por un desarrollo que no sabemos si va a funcionar?”, plantea Carpintier tras censurar la insuficiente cuantía de muchas inversiones.

La responsable de innovación abierta de BBVA, Marisol Menéndez, junto al responsable de Ventures-Perseo en Iberdrola, Diego Díaz, y el responsable de Telefónica Open Future en España, Andrés Saborido. (C. Castellón)
La responsable de innovación abierta de BBVA, Marisol Menéndez, junto al responsable de Ventures-Perseo en Iberdrola, Diego Díaz, y el responsable de Telefónica Open Future en España, Andrés Saborido. (C. Castellón)

No obstante, en BBVA se muestran sorprendidos por esas supuestas resistencias a lo nuevo. “Existe una cultura que se ha impulsado muchísimo desde arriba; tenemos otros edificios, otros escritorios, otras formas de trabajar… Y el sector 'fintech' es uno de los que cuentan con más iniciativas de emprendedores”, explica Marisol Menéndez, responsable de innovación abierta del banco.

Saborido destaca por su parte que las 'startups' cuentan con un "motor espectacular" que no tienen las grandes corporaciones. "Está relacionado con la escasez de recursos, lo que las obliga a hacer las cosas bien a la primera porque no existen segundas oportunidades para ellas. El hecho de tener pocos clientes les permite arriesgar mucho más".

La directiva de BBVA aplaude tanto la tolerancia al fracaso como la flexibilidad de las 'startups' “para llegar hasta donde nosotros no llegamos”, así como la capacidad para transformar la industria financiera con sus innovaciones. “Sabemos lo fácil que es matar a una empresa joven simplemente haciéndola esperar”, añade. En esa misma línea se pronuncia Carpintier, al asegurar que los tiempos son completamente distintos para ambas partes. “Tres meses no son nada para una grande y pueden ser la vida o la muerte para una pequeña”.

El director general de El Confidencial, Alberto Artero, junto al fundador de DAD, Rodolfo Carpintier.
El director general de El Confidencial, Alberto Artero, junto al fundador de DAD, Rodolfo Carpintier.

Otro de los problemas surge en el seno de la propia 'startup'. “Los emprendedores no suelen hacer bien su trabajo porque piensan en lo que les va a exigir el cliente sin hablar con el cliente; se gastan el dinero en algo que luego no sirve para nada”. 

Aun así, el número de personas que se han lanzado a construir su propia empresa se ha multiplicado desde el inicio de la crisis. "Hay un cambio de mentalidad en los jóvenes, aunque en España cuesta más porque tenemos la inercia de trabajar por cuenta ajena o incluso de ser funcionarios", concluye López-Oleaga.

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