En teoría toda la reestructuración del sistema financiero español se está haciendo de espaldas a la banca mundial. Ningún grupo bancario de ningún país ha pujado en las subastas que ha provocado el proceso de concentración de entidades españolas. Toda la banca internacional ignora a España. ¿Toda? Toda, no, parafraseando el párrafo de arranque de los tebeos de Astérix. Lo que pasa es que esta vez no es una pequeña aldea gala sino un diminuto principado en los Pirineos el que se resiste a la tendencia general: Andorra.

Desde que empezó la reestructuración financiera, los bancos andorranos han protagonizado un auténtico desembarco en el mercado español. En 2010 Banca Privada de Andorra compró el Banco de Madrid por 100 millones. Un año después Crèdit Andorrà se hizo con el 85% de Banco de Alcalá. Y después utilizó esta entidad para asociarse con la sociedad de valores Riva y García. Y AndBank, el banco de los Cerqueda y los Reig, pactó con la familia March para adquirir Inversis este mismo año en un giro imprevisto de la subasta. La operación se cifra en 178 millones de euros.

Siete razones

Estas son las siete razones que explican por qué unos bancos especialmente pequeños y de un país muy particular han apostado -y se han gastado tanto dinero- en un mercado financiero que el resto del mundo considera como de los más arriesgados.

1. Un modelo acabado. El modelo de paraíso fiscal en el que se basaba Andorra está acabado, según han señalado todas las fuentes consultadas. El propio gobierno andorrano firmó el pasado mes de julio un acuerdo de transparencia fiscal con la UE. En el nuevo entorno ya no hay secreto bancario, que era uno de los pilares del sistema. Desde 2011 Andorra ha abandonado la lista de los paraísos fiscales.

Antes los clientes venían a Andorra, ahora hay que ir a buscarlos. Por ello, la banca andorrana se ha centrado en salir a otros países2. El fin del negocio offshore. Fuentes financieras andorranas cifran que el negocio offshore -los servicios financieros a no residentes- era el 80% de la actividad de la banca andorrana. La alternativa estratégica de la banca andorrana fue centrarse en la banca privada internacional. Y aquí la palabra clave es internacional. Antes los clientes venían a Andorra, ahora hay que ir a buscarlos. Por ello, la banca andorrana se ha centrado en salir a otros países. Los ejemplos más claros: Panamá y Uruguay. También hay algunos casos minoritarios, pero representativos, como operaciones de expansión en Suiza o en la plaza financiera de Miami. El sistema financiero supone el 16% del PIB de Andorra según los datos de la Cámara de Comercio Andorrana.

3. El peso de España. En teoría Andorra es un país entre España y Francia, con dos copríncipes: el presidente galo y el obispo de La Seu d’Urgell. Pero en la economía el peso de España siempre ha sido mucho mayor que el de Francia en el territorio andorrano. El norte de España es rico, el sur de Francia es pobre. Los mejores clientes de las tiendas libres de impuestos andorranas siempre han sido españoles, igual que los turistas y los esquiadores. Los españoles, en especial los catalanes, han sido la mayoría. En el sistema financiero pasaba lo mismo: hasta que el Banco de España vetó su presencia en el Principado la mayoría de la banca española operaba en Andorra, entre otros BBVA, La Caixa, Banco Sabadell y Caixa Catalunya, mientras que la presencia de la banca francesa era casi inexistente. Esta actividad española sembró la semilla de contactos y relaciones que ahora se han aprovechado para revertir en el actual desembarco andorrano en España.

4. Hundimiento del resto de sectores. La economía andorrana no pasa por su mejor momento. Su PIB cayó un 9% entre 2007 y 2011, afectado por la crisis en España, que era su principal mercado exportador. La recesión española ha rebotado directamente en la cara de la actividad económica del Principado: menos turistas, menos esquiadores y menos compras. Según fuentes andorranas, la caída del turismo ha provocado el derrumbe del PIB. En 2010 bajó un 1,9%, en 2011, un 1,6%; y el pasado año casi lo mismo. Esta caída en barrena no sólo afecta a las estaciones invernales. Perjudica sobre todo al comercio, el grueso de la economía. Las ventas se han desplomado y eso ha provocado que por primera vez haya paro en Andorra, una tasa del 2,9%, algo desconocido por esos lares. En otras palabras: la banca andorrana es la última carta que le queda al país y su internacionalización un objetivo clave para el gobierno andorrano.

Con la crisis en España muchos cancelaron sus depósitos, no por desconfianza en el sistema andorrano sino por sus propias necesidades de liquidez5. Seguir al dinero. Esta razón es consecuencia de las otras cuatro. La banca andorrana se va donde está el dinero. Más concretamente donde se ha ido su dinero. Con la crisis en España muchos clientes cancelaron sus depósitos, no por desconfianza en el sistema andorrano sino por sus propias necesidades de liquidez. Tras el desembarco de la banca andorrana en España, hay una verdad esencial, según las fuentes financieras andorranas consultadas: que los banqueros andorranos han venido a España detrás de sus clientes. En 2010 los depósitos en Andorra habían caído un 7%. En 2011, ya en pleno desembarco se corrigió la tendencia, con una subida del 4%, según los datos de la Asociación de la Banca Andorrana. Ese año, los depósitos de la banca andorrana sumaban 10.621 millones.

6. El precio. La banca española está barata. Sólo hay que mirar la bolsa. Para la banca andorrana la reestructuración financiera era una oportunidad que, si dejaban pasar, tendrían que pagar luego más cara.

7. La pérdida de soberanía. En esta vida todo tiene un precio y cuando no es dinero, se paga con soberanía. Esto es lo que ha tenido que hacer Andorra, cuyo Instituto Nacional Andorrano de Finanzas (INAF) ha pactado con el Banco de España una cotutela de sus entidades. Eso ha hecho posible que los bancos andorranos desembarquen en el mercado financiero español sin que se considere un riesgo para el sistema.