Entre el "tirón de orejas" de Luca Montezemolo a Fernando Alonso y la declaración del piloto asegurando que su relación con el presidente está "mejor que nunca" ha pasado menos de un mes. El mismo tiempo que ha transcurrido entre el quinto puesto del asturiano en Hungría y su segundo en Bélgica. La Scuderia luce mejor tipo tras la ‘operación bikini’ de estas vacaciones. La imagen de Ferrari ha cambiado en sólo una carrera, tanto dentro como fuera de la pista. En el primer caso, la percepción es engañosa porque técnicamente el F138 no ha sufrido un gran paso adelante, ha sido puntual para esta carrera; en el segundo caso da la impresión de que ha vuelto la calma a Maranello, aunque de lo que ocurre ‘dentro del vestuario’ sólo los protagonistas de rojo saben cómo está el ambiente.

En diciembre de 2012, tras la derrota del Real Madrid frente al FC Barcelona en el Bernabéu, el exfutbolista Guti señaló que "en el fútbol un día eres Dios y al siguiente todos te critican", en referencia a Cristiano Ronaldo. Esta declaración sirve para poner en contexto la pasión que mueve al deporte en general.

Por lo que respecta a Ferrari, para el aficionado ha variado el concepto sobre el equipo de la última carrera de julio a la de este pasado fin de semana, y eso que sus integrantes e ideas son las mismas. No son ni mejores, ni peores. Pocas cosas han cambiado salvo un resultado concreto. La Scuderia llevó a la pista belga un paquete específico para este circuito determinado pero, desde un punto de vista técnico, el F138 no es ni mejor ni peor que el de Hungría... es igual. El gran cambio se verá con la primera carrera de Asia, en Singapur.

"No es un resultado suficiente"

La masa de aficionados al deporte suele ser ‘resultadista’ y valora y juzga a corto plazo (antes de verano el Ferrari no corría y ahora sí). El profesional siempre intenta alejarse de esta manera de vivir el deporte, teniendo en cuenta el largo plazo en cada acción que ejecuta. De ahí palabras como las de Alonso el sábado: "¿Ganar? Lo importante es quedar delante de Vettel”, porque miraba más allá del resultado en Spa. El asturiano piensa en el objetivo final, no en la alegría a corto plazo de un podio. De poco ha servido que su coche fuera rápido si ha perdido más terreno con respecto a Vettel y, aunque ahora no se viera bien, para sus intereses de cara al futuro hubiera sido mejor un noveno puesto con un discreto Ferrari y que el alemán no hubiera puntuado, por ejemplo. "No es un resultado suficiente", admitió Stefano Domenicali este domingo.

Con ese mismo enfoque, el de pensar en el objetivo final, Ferrari parece haber enterrado sus diferentes opiniones de cara a la prensa, y en cada palabra pronunciada por los miembros del equipo han remado todos en el mismo sentido. Aparentemente, las vacaciones han rebajado la tensión que se palpó en Budapest. "En las próximas carreras intentaremos mejorar el coche para así poder ofrecer a Fernando la posibilidad de pelear por el Mundial y para que Felipe pueda conseguir resultados que ayuden al equipo: estos son nuestros objetivos, el resto son habladurías". Domenicali no quiere más rumores de fichajes, la confesión en público del malestar de un piloto o el rapapolvo a la estrella del equipo. Como en la Casa de Bernarda Alba, el jefe del equipo italiano desea guardar las formas por el qué dirán, y a quien no le guste… "Quiero ver la reacción de mi gente. Dentro está todo muy claro. Yo estoy totalmente concentrado y los pilotos saben lo que tienen que hacer, y quien no quiera ya sabe dónde está la puerta. Seré el hombre más feliz de la tierra si somos capaces de ganar".