VIVIENDAS QUE SE VENDEN EN CUESTIÓN DE DÍAS

Twitter, Google , Facebook... las 'tech' que calientan el ladrillo en San Francisco

El mercado inmobiliario de San Francisco está que arde. Los alquileres y los precios de venta de las viviendas han crecido astronómicamente

Foto: La sede de Twitter en San Francisco
La sede de Twitter en San Francisco
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El mercado inmobiliario de San Francisco está que arde. Los alquileres y los precios de venta de las viviendas han alcanzado precios tan desorbitados que muchos de sus ciudadanos ya ni siquiera pueden permitírselos. Según datos de la consultora Redfin, el 69% de las casas vendidas en mayo lo hicieron por encima de su precio de salida. Otro dato: de media, los inmuebles apenas estuvieron en el mercado dos semanas. 

Para que nos hagamos una idea. A nivel nacional, apenas el 24,5% de las viviendas se venden por encima de su precio de salida y tardan en torno a un mes en venderse. Más datos. Según Redfin, el precio medio de venta en San Francisco en mayo se situó en 910.000 dólares. A nivel nacional, algo menos de 300.000 dólares.

¿Qué se esconde detrás de estas cifras? Los medios norteamericanos apuntan desde hace meses hacia las empresas tecnológicas que, desde hace un par de años, han elegido San Francisco como centro de operaciones. Firmas de la talla de Twitter, Linkedin, Instagram, Dropbox, Adobe, Google, Linkedin o Uber han irrumpido con fuerza en el mercado de San Francisco. Algunas de ellas ocupan en la ciudad más de 300.000 metros cuadrados de oficinas.

Un aterrizaje que ha venido acompañado de cientos de empleados con unos salarios tan elevados que, según la prensa local, han provocado el aburguesamiento de la ciudad, y que el concepto de clase media en esta ciudad californiana haya cambiado completamente.  

Silicon Valley ha dejado de ser la meca para esta nueva generación de empesas tecnológicas que han optado por trasladarse a San Francisco para estar más cerca de sus empleados y por los beneficios fiscales -vía exenciones fiscales- que les ofrece la ciudad. Twitter por ejemplo, podría ahorrar gracias a ellos en torno a 22 millones de dólares durante los seis próximos años.  

La locura inmobiliaria es palpable en las operaciones que a diario se cierran en la ciudad. Viviendas por las que los propietarios piden 4 millones de dólares y en apenas once días consiguen 5,3 millones, tal y como recoge Business Insider. Unas cifras que dan una idea de hasta qué punto el mercado inmobiliario de San Francisco echa humo. 

Las viviendas en venta apenas están un par de semanas en el mercado y se venden por precios muy superiores a los que se ofertanPrecios que son posibles gracias a los sueldos que pagan este tipo de compañías a muchos de sus empleados y que se sitúan en torno a los 100.000 dólares anuales a lo que hay que sumar paquetes de acciones, comida y servicio de lavandería gratuito, así como transporte hasta la sede de alguna de ellas. El sueldo medio en la ciudad es de 73.000 dólares.

Si los precios de compraventa se han vuelto locos, algo parecido ha sucedido con los alquileres que han subido de media un 13% en el último año. Una anécdota, La web de clasificados Craiglist llegó a recoger un anuncio de un particular que ofrecía dormir en un sofá por algo más de 1.000 dólares al mes.

Situaciones surrealistas pero que describen a la perfección lo que está sucediendo en el mercado inmobiliario de San Francisco. "Hace un par de años recibíamos unas diez llamadas por cada anuncio de alquiler. Hoy en día, nos llegan a diario más de cien correos electrónicos", explicaba recientemente a Efe Eddie Martínez, un agente inmobiliario con 30 años de experiencia en la ciudad. Según la web Trulia, de media, el alquiler mensual de un apartamento de dos habitaciones ronda los 3.350 euros. 

Y todo ello por lo que la prensa ya ha bautizado como 'gentrificación'. Un proceso por el que una zona habitada tradicionalmente por ciudadanos de perfil bajo comienza a alojar personas con un nivel de vida muy superior, provocando que los precios de todos los servicios, ya sea la vivienda, la comida o el transporte se disparen y cree una brecha enorme entre ricos y pobres. 

Fuerte subida de los alquileres de oficinas

El 'calentón' inmobiliario se ha dejado sentir también en el mercado de oficinas. Según The Information, en 2010, las rentas se situaban en torno a 32 dólares el metro cuadrado. Hoy en día, éstas han crecido un 90% hasta los 64,45 dólares por los edificios de Clase A. Para que nos hagamos una idea, en el pico de la burbuja de las puntocom, en el año 2000, los precios alcanzaron los 67,20 dólares.

A la fuerte demanda se suma además la escasez de la oferta lo que ha provocado que de los 3,6 millones de metros cuadrados que están actualmente en construcción, el 65% estén ya contratados. Además, en los últimos meses se han firmado varios contratos de alquiler lo que provocará una nueva oleada de trabajadores. 

El aterrizaje de estas compañías ha provocado un importante descenso del paro. La tasa de desempleo en la ciudad se encuentra por debajo del 5% frente al 6,6% a nivel nacional. No obstante, casi el 25% de los residentes de la ciudad está bajo el umbral de la pobreza y muchos de ellos viven en las aceras de los edificios donde los empleados de estas compañías reciben clases gratuitas de pilates.

Además, según el Instituto Brooking de Washington, los ricos de la ciudad cada vez tienen más dinero mientras que los pobres tienen cada vez menos recursos. Una brecha que se abrió vertiginosamente entre 2007 y 2012. De hecho, la desigualdad entre ricos y pobres es la segunda más elevada de Estados Unidos sólo por detrás de Atlanta. 

Malestar social contra las 'tech'

Las exenciones fiscales y el hecho de que muchos residentes se hayan visto 'expulsados' hacia zonas más asequibles por parte de ciudadanos con mayor poder adquisitivo, ha provocado numerosas manifestaciones en contra de estas empresas. Por ejemplo, han sido numerosas las protestas en contra de los autobuses que estas grandes compañías tecnológicas han dispuesto para llevar a sus trabajadores a las oficinas.

Un tipo de transporte que, según ellos, pone aún más de manifiesto la diferencia de clases entre los que toman el transporte público, con sus habituales defectos, y los que viajan en modernos vehículos con wi-fi incorporado.

Entre tanto, la antigua clase media trabajadora de la ciudad ha sido desplazada hacia otros lugares en el este y sur de la bahía por no poder costearse el nuevo San Francisco o porque han sido desahuciados de sus viviendas por unos propietarios que quieren subir los alquileres o poner en venta sus viviendas.

Y todo porque han encontrado un vacío legal en la Ellis Act, una ley instaurada por el Estado de California que permite a los propietarios saltarse la llamada renta controlada y subir los precios de los alquileres a su antojo. Una ley que ha provocado una auténtica avalancha de solicitudes de propietarios para desahuciar a sus inquilinos. Para muestra un botón. Entre marzo de 2012 y febrero de 2013 se produjeron 1.716 desahucios de estas características.

Es la tercera burbuja inmobiliaria que vive la ciudad después de la que hubo a principios de los ochenta y durante el boom de las puntocom. ¿Tardará esta última mucho en estallar?

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