CALIFICACIÓN ENERGÉTICA A

Cuando vivir en una cueva es más confortable que en una casa tradicional

Vivir en una casa-cueva puede resultar mucho más confortable que hacerlo en una vivienda tradicional. Al menos en cuanto a lo que temperatura se refiere

Vivir en una casa-cueva puede resultar mucho más confortable que hacerlo en una vivienda tradicional. Al menos desde un punto de vista energético. Las características constructivas de este tipo de hogares, con cubierta enterrada y la mayoría del muro perimetral también enterrado, permiten que tanto el calor que se pierde por las paredes en invierno o el frío que se 'escapa' en verano en una vivienda tradicional, sea muy pequeño en comparación con los sistemas constructivos empleados habitualmente.

Tal es así que, mientras que la inmensa mayoría de las viviendas que componen el parque inmobiliario español son muy poco eficientes, con calificaciones energéticas en la inmensa mayoría de los casos E, F y G, en el caso de las casas-cueva es muy habitual la máxima certificación energética, la letra A. Es decir, se trata de hogares con un consumo energético cercano a 0, lo que permite alcanzar ahorros de energía de hasta un 90% respecto a una vivienda normal, según estimaciones de Certicalia.com. 

De hecho, según las certificaciones realizadas a través de este portal, solamente un 0,20% de las viviendas analizadas han obtenido la calificación A o B, un 2,11% la C y el 11,35% la D. Mayoritariamente, el 49,71% consiguieron la letra E, un 13,29% la F y el 23,14% la G. 

Las cuevas cuentan la ventaja de que la temperatura en su interior es prácticamente constante tanto en invierno como en verano por lo que apenas necesitan energía parra climatizar la vivienda"Las viviendas con calificación energética A apenas emiten CO2 a la atmósfera. En el caso de las cuevas cuentan la ventaja de su condición isoterma: la temperatura en su interior es prácticamente constante tanto en invierno como en verano. Esto quiere decir que apenas necesitan energía parra climatizar la vivienda. Si además le sumamos que, en la mayoría de los casos, para calentar el agua suelen contar con sistemas de energía renovables como chimeneas, calderas  biomasa, molinillos o placas solares, es lógico que su calificación sea A. Con muy poco aporte energético pueden mantener la temperatura de confort en su interior", explican desde Certicalia.com.

Casas-cueva con certificado energético A

Para demostrar esta eficiencia, Sociedad de Tasación y la empresa Mr. Wolf SL han llevado a cabo la certificación energética de dos casas-cueva y en ambos casos se ha obtenido la calificación energética A. "La arquitectura subterránea, escavada o enterrada aprovecha los recursos naturales en el entorno de su ubicación. El suelo, por ejemplo, se utiliza tal como está. Se aprovecha la inercia térmica del terreno para obtener confort térmico en el interior de la vivienda. El hueco que se excava es autoportante, sin necesidad de reforzar con hormigón armado ni estructuras de ningún otro material, por lo que se emplea muy poco material y se ahorra parte de la energía que normalmente es necesaria para producir hormigón y acero", explica la tasadora en su estudio.

En las casas-cueva, la temperatura en el interior se mantiene estable a lo largo de todo el año, alrededor de 15-21 grados, muy cerca de las condiciones de confort térmico, a causa de la inercia térmica.

"Una casa-cueva tiene unas condiciones climáticas agradables en su interior, sin necesidad de aislamientos, por lo que también se ahorra energía en este sentido", apunta este informe. Además, este tipo de construcciones no tiene pilares ni encuentros de forjado con fachada por los que se puede perder temperatura. "Únicamente tendríamos que considerar los debidos al hueco de fachada y la puerta de acceso". 

Para la elaboración de este estudio, Sociedad de Tasación y Mr. Wolf SL han tomado como ejemplo una casa-cueva con una serie de características desfavorables como su ubicación y, por ende, el clima de la zona. 

Se trata de una cueva de 100 metros cuadrados y 2,5 metros de altura de planta. En este caso concreto, la cubierta de la vivienda tiene por encima una capa de terreno de entre 0,5 y 1 metro de espesor. "Lo cual no es la situación más favorable, ya que a mayor profundidad, más estabilidad en la temperatura interior a lo largo del año". A un metro de profundidad, la temperatura puede variar cinco grados arriba o abajo. A dos metros, 3,3 grados, a 3 metros 2,2 grados, mientras que a 4 y 5 metros, un grado más o menos.  

Este informe revela que "durante los meses de verano no es necesario ningún sistema de acondicionamiento de aire mientras que durante el invierno sí es necesaria un sistema de calefacción para poder llegar a las temperaturas de confort térmico aconsejadas. También necesitaremos instalación de agua caliente sanitaria (ACS). Con una única instalación en la vivienda se solucionan las demandas de ACS y calefacción".

En las casas-cueva, la temperatura en el interior se mantiene estable a lo largo de todo el año, alrededor de 15-21 grados, muy cerca de las condiciones de confort térmicoAsí pues, el consumo de energía para el acondicionamiento de la vivienda en los meses de invierno resulta relativamente elevado pero las emisiones que se producen son prácticamente nulas, alcanzando la calificación A en todos los apartados. 

En este caso, el sistema elegido es la caldera de biomasa. "Esta caldera es la mejor valorada para la certificación energética, ya que utiliza como combustible restos orgánicos como huesos de aceituna, pellets, cáscaras de almendra, leña, etc. Mediante su quema se obtiene la energía necesaria para la calefacción y el agua caliente de la vivienda. Apenas se producen olores y las cenizas se pueden recoger fácilmente. El dióxido de carbono que se genera en la combustión es neutro, y por lo tanto no daña la capa  de ozono".

Este tipo de instalaciones tienen un coste elevado que ronda los 5.000-6.000 euros, aunque desde Sociedad de Tasación y Mr. Wolf SL estiman que en dos años se compensa la adquisición de la caldera de biomasa y el propietario comienza a ahorrar dinero de manera muy notable. Aunque el poder calorífico del hueso de aceituna es la mitad que el del gasoil por lo que es necesario el doble de cantidad para conseguir la misma energía, el precio del gasoil es más caro puesto que ronda los 0,7€/l mientras que el hueso de aceituna cuesta alrededor de 0,15€/kg.  "Esta vivienda junto con esta instalación resulta altamente sostenible", apunta el estudio. 

El informe de Sociedad de Tasación también recoge otro ejemplo, con condiciones algo más favorables como la localización (Valencia frente a Guadalajara) o la profundidad bajo tierra (1 metro frente a cinco).

Además, al contar con aislamiento térmico en suelos y paredes, y unas carpinterías mucho mejores, la demanda de calefacción se reduce notablemente, mientras que el resto de variables prácticamente se mantienen. La demanda de calefacción sube un escalón desde la letra E hasta la D. Por el contrario, el resto de parámetros como la demanda de refrigeración, emisiones de calefacción y refrigeración y emisiones de agua caliente sanitaria son las mismas: A.

De tal manera que, a pesar de contar con unas condiciones de partida altamente desfavorables, la calificación energética es casi la misma. "Sin embargo, si esto mismo lo aplicamos a una vivienda común su calificación energética mejoraría entre 2 y 3 niveles, lo que demuestra que las características  constructivas de una casa- cueva son mucho más eficientes energéticamente", apunta el informe.  

Además de su eficiencia energética, las casas-cueva aportan otra serie de ventajas. Por ejemplo, protegen contra el viento con un nivel de exposición muy bajo, tienen un bajo impacto ambiental y paisajístico al no situarse las edificaciones sobre rasante, constituyen una protección natural contra incendios y ofrecen la posibilidad de cultivar sobre la cubierta, lo que aumenta el valor ecológico de este tipo de construcciones.

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